jueves, 31 de agosto de 2017

LAS ESTATUAS Y SU VALOR EN EL RACISMO EN E.U.



Ahora que están de modas las estatuas por los EU, en las que grupos se desviven por quitarlas o esconderlas para evitar problemas, no ofender o por racistas, mientras otros se matan por mantenerlas, para admirarlas porque es parte de la Historia del país y que nada tienen que ver con el racismo, es bueno ir al fondo y ver qué hay de cierto en esto. Pero hay un punto que la mayoría de los vivos aun no han visto, (no están en los periódicos o las redes), es, que a qué se debe el resurgimiento de este problema. No hay duda que el triunfo de Trump y la postura de Obama han contribuido al surgimiento del problema, pero en el fondo, están los que quizás muchos no lo crean. Están ahí los enemigos de Occidente, los que quieren destruir sus valores, los que emigran hacia allí con cara de cordero, con la daga escondida y a veces con la daga entre los dientes porque ya no le temen a los enclenques gobiernos de occidente, que ni defender a sus pueblo pueden frente a la oleada de terroristas con ropas de inmigrantes. Los musulmanes son los especialistas en la destrucción del pasado, por Palmita, de la Roma Imperial, Siria, por Iraq, Afganistán, de cualquier país musulmán lo primero que se conoce es su proclividad por destruir los símbolos de Occidente, del Cristianismo, y aun de las estatuas de civilizaciones ya desaparecidas, como la Asiria, Egipto o de cualquier religión que no sea su Islam. Con las atrocidades de ISIS y su amor por mostrarlas en las redes, se ha podido apreciar el placer con que destruyen esos símbolos y estatuas, y es que ellos no mentían, hacían lo que siempre han hecho, siguiendo lo que les indica su Corán. Y entonces ha sucedido que mirando aquellos actos repulsivos de los musulmanes, algunos occidentales, se han doblegado, quizás por simple imitación o esperando simpatía de ellos cuando dominen al mundo, y están destruyendo las estatuas como hacen ellos. Quieren borrar el pasado porque el presente es de ellos en destruir y dominar a Occidente. Pero así como detrás de este razonamiento hay mentiras, así mismo la hay detrás de los que quieren conservarlas por su valor histórico, por pura ignorancia que quieren tapar el odio del racismo. De que hasta en esto las enseñanzas de los musulmanes han ayudado a este resurgimiento es innegable. De que detrás de los que quieren destruirlas se esconde el desprecio al pasado racista, y detrás de los que quieren conservarla en nombre de ese pasado, mienten, porque en la mayoría, detrás del amor por las estatuas, se esconde el racismo más rancio de los del KKK y los neo nazis, que se esconden solos o en grupos, para consolarse y alentarse en el pasado que perseguía a los negros en pro de la superioridad racial. Y no es difícil notar que su postura en un mero frente para esconder ese sentimiento viejo y latente, que saben que no es bien visto y que perdió su dominio en años atrás, pero que las quieren como ermitas, un culto simulado en una estatua. Los que las defienden cándidamente como símbolos simples de un pasado histórico, tendrían que responder, ¿pero y por qué esas estatuas son tan bellas, imponentes, arropantes, que quien se para frente a ellas cree que viven? ¿Por qué hacerlas tan elegantes y tan grandes si lo que se quiso es registrar la Historia? ¿Por qué si esos así montados a caballo hicieron cosas malas y perdieron por eso, por qué no montarlos en caballos más normales, pequeños,  y en vez de bronce o mármol, hacerlas de madera o arcilla? “Porque había recursos, y el homenajeado se lo merecía”, y solo en esta apreciación se sabe que la estatua ha tenido un valor más de racismo que de Historia. Por lo tanto, frente a una estatua como esas aunque hable del pasado, se usan de escudo al racismo, lo mejor es quitarla para eliminar a los enemigos de la paz y un refugio donde esconderse con su odio. Y preguntarse, ¿por qué si el General Lee perdió una causa innoble, debe ser recordado con tanta pomposidad y belleza? Y claro, la comparación entre la estatua de Lee y la de Washington o Jefferson es la estupidez en grado sumo. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#469).

No hay comentarios:

Publicar un comentario