viernes, 8 de febrero de 2019

DESPUÉS DE VENEZUELA, LE TOCA A CUBA



Una vez preguntamos cuál sería el placer más grande para las Américas, si cuando cayera la dictadura de Fidel o la que reinaba en Venezuela, con el farsante Chávez o el burro Maduro, y era muy difícil saber cuál ganaría el premio. Si caía Cuba, después de 60 años de hacer miserioso a un pueblo, encadenándolo, sin el mínimo de libertad, ese acontecimiento sería indescriptible. Imagínense, 60 años, y la tiranía de Trujillo duró 31 y cuando le dieron los balazos que lo acabaron, el país gozó con miedo sí, pero con el placer mayor que desde 1492 no había conocido. Entonces, Cuba, con el doble de años, y con represión y torturas que Trujillo no aplicó porque frente a Fidel era un “beiby”, ¿cómo sería aquella caída? No habría cómo describirla, sólo los iluminados podrían hacerlo. Y la caída de Venezuela, aunque aún no había atropellado y asesinado como Cuba, pero el hecho que Fidel exigiera al pobre indio acomplejado, que copiara, aplicara todo lo conocido en Cuba en cuanto a matar, torturar, controlar y doblegar, también su caída sería fantástica, ya que con Chávez se veía venir la nube negra que ya cubría a Cuba, con muchísimas mentiras, hasta llegar al dominio del chofer de autobús que sólo gustaba de drogas y crímenes y que en poco tiempo llenó las cárceles, avivó los cementerios, y creó el mayor éxodo de AL. Y su caída era anhelada, sin que no se estuviera seguro cuál de las dos causaría mayor alegría. Pero ahora por fin vemos acercarse cuál caerá primero. Venezuela, para luego seguir con Cuba, gracias a que en EU tiene presidente enérgico, duro, que ha jurado por todos los amigos hispanos que su misión es acabar con esos cánceres y que no hará como Kennedy, que alentó y se acobardó. Y Venezuela caería más rápidamente si al reunirse ese millón de personas en las calles enfilaran todos hacia el lugar donde en ese momento esté la cúpula, Maduro y sus fieles, a tomarse el poder a la brava, quitándoles las armas y usándolas. De seguro que no habría ejército o tanques capaces de detenerlos. Y así mismo ese ejemplo influiría para liberar a Cuba, aunque se sabe que allí es más difícil porque al cubano le implantaron el chip del sombi que alteró toda su hombría, pero ante el ejemplo arrollador de Venezuela, quizás el chip del sombi se bloquee y sea más fácil. De Cuba se sabía que era un cáncer peligroso porque al principio conquistó muchos corazones inocentes por las apariencias del “salvador”, se vio pronto que Fidel era un impostor, y peligroso, porque como en todo lugar siempre hay quienes se prestan a cualquier actividad criminal en nombre de nobles causas, de seguro que tuvo imitadores  y así se ha visto, pero el más triste y dramático ha sido Venezuela. Recuérdese que en RD Fidel lo intentó dos veces y la última, fracasó gracias a los amigos imperialistas, porque si no, hoy RD se hubiera adelantado a Venezuela y todavía su llanto se escucharía. Claro, que se hubiera querido que Cuba y Venezuela hubieran caído al mismo tiempo, pero se sabe que esas tiranías tienen armas demás y aunque el deseo fuera bendecido, lo mejor es seguir como van, primero que caiga Venezuela, y luego del ahorcamiento y fusilamientos de los criminales allí, entonces enfilar todos los cañones hacia Cuba, para acabar con ese cáncer que ha hecho tanto daño. No hay un país que no sufriera la fatídica influencia de los gorilas de Cuba, hasta el Africa, cuando Fidel envió a sus mercenarios con el Che, que cambiaban espejitos  por libertad, como los médicos hoy, cambian salud por la libertad al estilo de Venezuela. Por eso el mundo espera ansiosamente que se actúe rápido contra los remanentes del chavismo porque ya a Cuba le toca su libertad. ANTICRITICA.BLOGSTOP.COM (#523).

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