Una vez preguntamos cuál sería el placer más grande
para las Américas, si cuando cayera la dictadura de Fidel o la que reinaba en
Venezuela, con el farsante Chávez o el burro Maduro, y era muy difícil saber cuál
ganaría el premio. Si caía Cuba, después de 60 años de hacer miserioso a un
pueblo, encadenándolo, sin el mínimo de libertad, ese acontecimiento sería
indescriptible. Imagínense, 60 años, y la tiranía de Trujillo duró 31 y cuando
le dieron los balazos que lo acabaron, el país gozó con miedo sí, pero con el
placer mayor que desde 1492 no había conocido. Entonces, Cuba, con el doble de
años, y con represión y torturas que Trujillo no aplicó porque frente a Fidel
era un “beiby”, ¿cómo sería aquella caída? No habría cómo describirla, sólo los
iluminados podrían hacerlo. Y la caída de Venezuela, aunque aún no había atropellado
y asesinado como Cuba, pero el hecho que Fidel exigiera al pobre indio
acomplejado, que copiara, aplicara todo lo conocido en Cuba en cuanto a matar,
torturar, controlar y doblegar, también su caída sería fantástica, ya que con Chávez
se veía venir la nube negra que ya cubría a Cuba, con muchísimas mentiras,
hasta llegar al dominio del chofer de autobús que sólo gustaba de drogas y crímenes
y que en poco tiempo llenó las cárceles, avivó los cementerios, y creó el mayor
éxodo de AL. Y su caída era anhelada, sin que no se estuviera seguro cuál de
las dos causaría mayor alegría. Pero ahora por fin vemos acercarse cuál caerá
primero. Venezuela, para luego seguir con Cuba, gracias a que en EU tiene
presidente enérgico, duro, que ha jurado por todos los amigos hispanos que su
misión es acabar con esos cánceres y que no hará como Kennedy, que alentó y se
acobardó. Y Venezuela caería más rápidamente si al reunirse ese millón de
personas en las calles enfilaran todos hacia el lugar donde en ese momento esté
la cúpula, Maduro y sus fieles, a tomarse el poder a la brava, quitándoles las
armas y usándolas. De seguro que no habría ejército o tanques capaces de detenerlos.
Y así mismo ese ejemplo influiría para liberar a Cuba, aunque se sabe que allí es
más difícil porque al cubano le implantaron el chip del sombi que alteró toda
su hombría, pero ante el ejemplo arrollador de Venezuela, quizás el chip del
sombi se bloquee y sea más fácil. De Cuba se sabía que era un cáncer peligroso
porque al principio conquistó muchos corazones inocentes por las apariencias del
“salvador”, se vio pronto que Fidel era un impostor, y peligroso, porque como
en todo lugar siempre hay quienes se prestan a cualquier actividad criminal en
nombre de nobles causas, de seguro que tuvo imitadores y así se ha visto, pero el más triste y dramático
ha sido Venezuela. Recuérdese que en RD Fidel lo intentó dos veces y la última,
fracasó gracias a los amigos imperialistas, porque si no, hoy RD se hubiera
adelantado a Venezuela y todavía su llanto se escucharía. Claro, que se hubiera
querido que Cuba y Venezuela hubieran caído al mismo tiempo, pero se sabe que
esas tiranías tienen armas demás y aunque el deseo fuera bendecido, lo mejor es
seguir como van, primero que caiga Venezuela, y luego del ahorcamiento y
fusilamientos de los criminales allí, entonces enfilar todos los cañones hacia Cuba,
para acabar con ese cáncer que ha hecho tanto daño. No hay un país que no sufriera
la fatídica influencia de los gorilas de Cuba, hasta el Africa, cuando Fidel
envió a sus mercenarios con el Che, que cambiaban espejitos por libertad, como los médicos hoy, cambian salud
por la libertad al estilo de Venezuela. Por eso el mundo espera ansiosamente
que se actúe rápido contra los remanentes del chavismo porque ya a Cuba le toca
su libertad. ANTICRITICA.BLOGSTOP.COM (#523).
viernes, 8 de febrero de 2019
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