domingo, 7 de julio de 2019

COMO ATACARÍA TRUMP A ALGUNOS DE SUS CONTRINCANTES



Es conocido que cuando las elecciones del 2016 en el lado Republicado corrían junto a Trump 17 aspirantes, de méritos, sin embargo, ninguno se escapó de los dardos hirientes de Trump, al extremo que se los ganó a todos, pero como enemigos, siendo criticable, considerando que ellos no eran contrincantes, sino  aspirantes del mismo lado, sin importar fuera hombre o mujer, lo que para muchos fue una táctica genial. De todos sólo quedó él, y ganó a pesar de los augurios pesimistas que se presentaron por esta montaña de enemigos. Y fue que su verbo era demasiado inquisidor, imaginativo e hiriente. Entonces, recordando esto, hay que pensar, que si Trump aplastó a todos sus “amigos” republicanos, ¿qué no hará con los demócratas, que sí son sus verdaderos enemigos, de ayer y de hoy y si tienen muchas colas de las que Trump podrá usar? Y lo bueno, es que si contra sus amigos no tuvo que inventarse muchas ideas de combate, con los demócratas sabiendo quienes son, sí es que hay material para que Trump se dé gusto y se lo dé al pueblo, en su pasatiempo favorito, de atacar, crear y aplastar. De la mina de aspirantes demócratas, 25, (4 afros), muchos que son incoloros, inofensivos e ignorantes, sobre los no vale la pena gastar municiones, pero sí hay otros que sí dan qué hablar y reír. Comenzando con los que van en la delantera: Biden, Sanders, Harris, Beto, Peter, Wagner, Julián, estos son los mejores y los que más probabilidades tendrían de sustituir a Trump si sucediera un milagro. Son suficientes para darle un buen rato a Trump y sus invenciones de combate. Por ejemplo, con Biden tendría mucho material, le llama “sleppy”, que duerme, su insignificante record de vice de Obama, el caos que trajeron a EU, sus actividades oscuras por Australia y un hijo, y le recordaría, que si en caso de fallar en sus energías, solo con abrazar a niñas ajenas, de seguro que él volvería a tener fuerza. Sanders, uno a quien llaman borracho, vago, siempre amando a Fidel y Chávez, Maduro y su socialismo, eso da para llorar y reír mucho. La Harris, hija de jamaiquino e india oriental, que tuvo fama de arrinconarse amorosamente a un poder político para obtener ventajas políticas, y que amó el uso de las yerbas cuando eran prohibidas y es buena demagoga.  Trump le diría “Después un afro, basta ninguna más”. Beto es el demagogo más llamativo, le dicen que siempre tiene los brazos bailando y la boca abierta, atrayendo moscas. Busca a los latinos, porque quiere parecer que es de Texas y ofrece lo que sea por un voto. La Wagner, pues ya Trump la etiquetó como “pocamonta”, nombre nativo que ella luchó para que le creyeran, hasta falsificar unos papeles, es socialista. Pero los dos que más alegrarían a Trump serian, un latino Julián, que quiere ser presidente de EU, porque Obama lo entusiasmó y quien no parece saber qué es ser latino en US y más como presidente. Es el más ridículo, pidiendo que entren más latinos en el país que no es de él. Peter, el que se dio un emotivo beso en la TV  con su esposo, y que quiere ser el primer homosexual que ocupa la Casa Blanca como presidente. Trump seguro le preguntaría que como harían para determinar quién sería la primera dama o “primer damo”, y que cómo se haría cuando salieran de viaje o en alguna actividad social, o para adornar la casa blanca, o servir de anfitriona, el secretario de guerra para obedecer las órdenes si haciendo el saludo masculino o femenino, etc. Trump pondría a gozar a EU y al mundo con estos candidatos. Pero por suerte, ninguno llegaría muy lejos porque de seguro, el triunfo es de Trump. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#542, 7.7.19).

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