La historia se puede repetir… ¿cuántos no han
delinquido, traicionado y si se arrepienten de verdad, lo perdonan y llegar
hasta ser semidioses? David el de Israel, es buen ejemplo, después de delinquir
se arrepintió y fue más que un dios. Pablo después de traicionar a Jesús llegó
tan lejos como su Segundo, así que nada de raro tendría que Leonel Fernández
después haber engañado y traicionado tantas veces al pueblo dominicano si
llegara a confesar todos sus pecados políticos y sociales y verdaderamente
confesara y arrepintiese, podría ser el ser que nunca ha conocido el país, un
hombre renacido, decente, honrado, honesto, con una nueva y limpia visión del
futuro abandonando absolutamente el pasado. El lo ha querido exponer ya, que
ahora es diferente, después de partirse en dos su PLD, que quiere ser otro, que
quiere castigar a la otra parte, sacar del Palacio a Danilo y sus petulantes y engreídos
como cuando Jesús advirtió a los hijos de Satán, aunque de confesar su pasado aún
no hay nada de eso. Si él es sincero y se presenta ante público con un discurso
del pecador arrepentido y que hará por ejemplo, cosas que nunca se habían visto
en el país, como llevar a juicio penal al actual presidente que sería saliente
y a todos sus allegados, inclusive, hasta a aquéllos de su propio grupo, cuando
eran uno, que hayan delinquido, los llevara a juicio y por supuesto, pediría la
incautación, confiscación legal de todos los bienes que se hubieran robado y su
tiempo en cárcel. Si el por ejemplo, además, firmara como un doble seguro, el
contrato legal y civil que le ofertamos a Abinader y que rechazó, con los 7
puntos, de seguro que sería “un palo” su triunfo. Si fuera así, sería más
probable la felicidad del pueblo, porque con éste, lo que ya se vislumbra es
que de triunfar, su grupo vendría a recuperar el tiempo perdido y vendría como
plaga bíblica a tomar todo lo que Danilo no pudo destruir. Ahora que la JCE ha
reconocido que no hay impedimento para que Leonel se presente como candidato a
las próximas elecciones, por su nuevo partido, es bueno y se aplaudiría si hace
como decimos, renegar su pasado y mirar sólo adelante con humildad y sinceridad.
Y además, en las elecciones venideras entonces no irían sólos dos aspirantes,
Gonzalo y Abinader y él sería el ente de contrapeso contra la corriente que se
respira de que Abinader ganaría las elecciones si fueran dos por lo
descalificado de Gonzalo Castillo. Al ir él, pues el pleito sería entre tres y
Abinader terndría que ser sincero y no pretender ser otro Danilo Medina, aunque
no fuera más malo que éste. De todas formas, con un Leonel arrepentido y
obligado a ser bueno, honrado y diferente, de seguro que sería mejor que
Abinader, porque aquél tiene experiencia de la mala sí, pero si la revierte,
sería su salvación y Abinader realmente es un desconocido, nunca ha tenido
poder ni práctica de Estado y por su discurso sólo se nota que seguirá las
mismas directrices de los políticos comunes, prometer, que hará tal cosas, y
tal cosa, pero que por los alrededores no se nota que haya coherencia ni planes
para ello, por lo tanto, el pueblo debe sopesar esta observación que damos
sobre Leonel, sin ser amigo de él ni de su grupo, sino por la justicia y la
paz, pero sólo si él se transforma en otro ser, de no ser el mismo, pues sino,
desgraciadamente, habría que persignarse y encaminarse a lo hereje, y a esperar
lo que siempre se ha conocido en el país, si ganara Abinader.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#558, 22.11.19).
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