Pero si hasta la vacuna contra el virus de Cuba fue
sometida a la inspección de los resultados obtenidas de ésta, claro, sin que
sirviera para nada, porque no tenía posibilidad de éxito, pero la Sputnik de
Rusia, no quiso que la OMS hiciera su revisión para comprobar si eran ciertos
los resultados que alegaba Rusia sobre su vacuna, y así poder recomendar o no
su uso en los países que ya estaban recibiendo esa vacuna. La OMS sabía y lo
sabía el mundo, que nunca las estadísticas de los países como Rusia eran creíbles,
no tenían credibilidad, y en un caso como la salud, tenían que ser más
exigentes con los acostumbrados a manipular y mentir. Y Rusia sabía que las vacunas
Pfizer, la Moderna, la JJ, la Astra, la de la India, las chinas, todas fueron
evaluadas por la OMS, que es el organismo de la ONU encargada de ayudar al
mundo con los problemas de la salud. Y ante esa negativa, era lógico que no
viniera ninguna aprobación, pero Rusia no lo esperaba, porque le mentalidad de
Putin todavía está en la época de Pedro el Grande y de Catarina y no en el
siglo del virus 19. Su enojo fue inmenso, incontrolable y explotó con Ucrania,
preguntándose, ‘¿cómo, nuestra vacuna, fruto de la ciencia superior rusa no va
a ser aceptada como buena, la mejor, y las demás sí? Eso no es aceptable para
nosotros’. Y las heridas se abrieron más cuando carente de dinero por su atraso
económico, y viendo como las vacunas americanas se llevaran todo el pastel del
negocio vacunal, montó en cólera y llamo a su equipo de guerra para ver cómo
iba a enfrentar la nueva afrente de Occidente, contra la gran Rusia. Y las
heridas se ahondaron más, cuando veía que el virus seguía matando a muchísimos
rusos sin que su famosa vacuna pudiera remediar el problema, mientras por
Occidente las opciones eran muchas y todas funcionaban, algunas con algún
problemita, que se iban resolviendo por la consulta de sus productores, cosas
inimaginable en una sociedad que aún es un crimen criticar al Estado y sus
obras. Y peor, cuando sabía que Cuba estaba desesperada apostando todo a sus llamadas
Soberanas, y viendo como seguían muriendo por miles los cubanos, a pesar de su
vacuna y del uso de la Sputnik. Y Argentina y otros países que habían corrido a
recibir la vacuna rusa, prontamente dieron marcha atrás, sin querer herir el
orgullo ruso, y se fueron por las vacunas americanas, que si funcionaban y eran
las que por todo el mundo pedían. Así que ante los hechos, y frente a la plena
de sus generales, Putin dio un manotazo en la mesa de reunión, con aquella mano
áspera, como su cerebro, producto de sus años como un fiel miembro de la tenebrosa KGB y sus prácticas. ¿Qué tenemos se
preguntó, en ruso naturalmente, y los generales le extendieron la situación del
panorama mundial de las vacunas y de las conocidas ambiciones de Putin del
renacer del poder soviético y en que le detallaron todo, pero Putin no perdió
tiempo porque ya traía preparado su plan A, independientemente de lo que dijeran
sus generales. Sólo le faltaba su solidaridad y la seguridad de cuál era la situación
sobre la vacuna y su fracaso. Bueno, dijo con aquellos ojos amenazantes, ‘a
Occidente le daremos nuestra vacuna a las buenas o a las malas. Que sigan ellos
usando las vacunas americanas, pero en Ucrania, como en Crimea, Georgia, Cuba y
otros, usarán nuestra Sputnik, y este es el plan para implementar inmediatamente.
Enviar nuestro ejército a la zona de Ucrania para darles la lección Sputnik II,
y así no se burlarán más de Rusia. A los pocos días todo indicaba que Rusia iba
a invadir a Ucrania sin razón y no sólo por miedo, sino por el asunto de la
debilidad de la Sputnik frente al poder de Occidente. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
(#625, 25.12.21).

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