lunes, 6 de agosto de 2012

CRÍTICA A UNA CHINA AGRADECIDA, MU-KIEN-SANG



Estaba demás que lo dijera, de que usted es una historiadora, según su emotiva carta pública a su padre muerto “Gracias papá, por tu herencia multicolor”, publicada en Areíto (HOY), 4-8-12. Se le reconoce desde hace mucho, sin embargo, algo que dice en su carta a su padre, parece contradecirle su dominio sobre ese campo, y además, la deja un poco mal parada en el balance preferencial hacia los sexos y el cultivo de la Verdad. También es injusta al señalar acontecimientos que según usted han sido productos de la intolerancia, pero dejando fuera los que todos saben que si los mencionara se autoheriría aunque fuera sincera. Su carta es todo un elogio a su padre, y a su madre, la que la tuvo 9 meses en el vientre, apenas si la menciona. Todo el honor es para el hombre, lo que es crítico a una mente que evidentemente debería rehuír del machismo. Si hubo un chino grande, obligatoriamente debió haber una gran mujer detrás de él, especialmente si era mulata y del país. Menciona acontecimientos por Medio Oriente, México, Canal de la Mona, etc., y luego menciona sobre “exclusión, maltrato y la intolerancia que se exhibe en el mundo”, y  añade de la supuesta superioridad de los alemanes sobre los judíos, los turcos y negros vejados por Europa, lo mismo de los nicaragüenses y termina ese párrafo con esta joya llena de falsedad: “… Y nosotros hemos sido verdugos de los haitianos.”, que vendría siendo como el pasaporte de los ingratos, y el de algunos de los intelectuales, que para complacer a los críticos, siempre deben alabar lo que se acerque a la Izquierda, como mencionar al Che, Fidel, para obtener el OK de su capacidad intelectual y la autorización de hablar sin que le reprochen. Además de estas fallas, le acompaña otra, que es la parcialización o la escogencia de hechos pero sólo los que le convienen, violentando la verdad. ¿Por qué usted no menciona entre esos acontecimientos de maltrato, exclusión e intolerancia a la tiranía de su China (RP) sobre el Tibet? ¿Es el Tibet una colonia China desde 1951, si o no? ¿Por qué no menciona la intolerancia de lo la Plaza de Tiannmen? ¿Por qué ocultar al disidente chino, Chen Guangcheng, ciego, expatriado de su querida China hacia EU, por la intolerancia? ¿Podría su humanismo permitirle ponerse en el pellejo de este ciego? Pero su mayor pecado es esa frase de los verdugos sobre los haitianos, y usted que en su carta se enorgullece de ser dominicana y asiática, y desplaya con tanto calor sobre ese orgullo y los recuerdos de sus logros por su padre por Santiago y sobre sus proles. Y es entonces, que se le debe preguntar, ¿es usted verdadera historiadora o si lo es, acaso no miente? La primera duda surge porque todo el que haya leído o estudiado la historia de Haití y Santo Domingo, habría notado que si hubo un verdugo entre los dos, ese fue Haití, desde antes de nacer, luego de nacer y aun todavía. Supongo, que como muchos, inmediatamente correrá a buscar piedras para defenderse en lo que pasó en el l937, enfermedad dominicanista, de que siempre mencionan esa masacre pero no recuerdan las de Toussaint, Dessalines ni Christopher en su ir y venir incendiando todo, matando a todos por ese triste país. Los que ellos masacraron parece que fueron cerdos y no gente, que no merecen mencionarse ni menos igualarse cuando se habla de masacre, sin recordar siempre cuál fue primero, quién el iniciador, y menos decir, que en el 37 pudiera haber sido un acto de autodefensa ante una ofensiva que hoy día no cesa, se incremente y deshonra. ¿De quién es la frontera allí, y aun Higüey? No, nada de esto, la distinguida hija sentimental y llorosa dice ni recuerda en su carta, enrostrando nuevamente al mundo, de cuán hipócritas somos y cuán parcializados cuando las cosas nos convienen. Es decir, usted que se viste de ovejita santa y agradecida y representando a la RPC, olvida a su madre al regalar agradecimientos al padre, olvida los que sufren allá en la RPC desde hace tanto tiempo y miente sobre el país donde nació y que la acogió. ¿Qué premio merecería una ciudadana e historiadora así?    ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM

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