viernes, 10 de agosto de 2012

DOS PAISES: UN ORGULLO, UNA DESHONRA



Ahora que estamos en los juegos olímpicos de Londres 2012 y viendo como el corredor Usain Bolt, que viene de Jamaica, tierra de negros al igual que Haití, ha ganado la medalla de oro en 100 y 200 metros, repitiendo lo de la anterior olimpiada y otro ganar la de plata  y hasta Saint Domingue español obtuvo dos medallas, una de oro, otra de plata, con dos mulatos, uno obligatoriamente tiene que preguntarse, ¿y dónde están los atletas olímpicos famosos de Haití, tierra de negros como Jamaica? Nunca han aparecido. Nunca han participado. Nunca han existido. Y menos ganar una medalla, en nada, excepto lo luctuoso. Y no es que al mencionarlo se sienta alegría, sino por el recuerdo forzado de las propagandas ilusionistas de su pasado. Seguramente, los farsantes, alojados al brazo izquierdoso, alegarán por ese gran silencio y ausencia del primer país liberado de negros en el mundo y América, la segunda república americana (¿y para qué?), que los culpables fueron y son los franceses por haberlos explotado y discriminado tan duramente y por tanto tiempo, ah, y el Imperialismo con el Capitalismo. Claro, habría que soltar una inmensa carcajada ante la coartada que es muy usual, tanto como normal, de ser usada para justificar y explicar la incompetencia, incapacidad, fracaso, y todo lo malo de Haití, con o sin terremoto. Y en apoyo a este criterio, un profesor universitario haitiano pidió públicamente por el Canadá, que para resolver el problema de la invasión no autorizada de haitianos hacia Santo Domingo (de “indocumentados”), lo mejor que debía hacerse era eliminar la frontera para que los haitianos, después que descojonaron a su país, hagan o terminen de hacer lo mismo en Santo Domingo (¡ahí sí son campeones olímpicos!), advirtiendo que tarde o más temprano será así. Siempre han ofendido a ese país, y ésta es de las últimas. Y pensar que siempre aparecen ‘intelectuales’ que lo llaman “verdugos de Haití”. Esta petición lo que hace es reafirmar su mediocridad, inservibilidad, después sostener por siglos, desde 1804, que esa liberación fue la lucha más bella y beneficiosa para la felicidad de un pueblo negro y esclavo y que serviría de guía, faro e inspiración a los demás pueblos, y ni hablar de los africanos, sus hermanos del alma. Haití lo que ha sido es una deshonra desde que nació, porque allí no pudo haber nacido un negro como un Mandela o Luther King, sino asesinos e ignorantes, sádicos de sacrificios sangrientos como Dessalines y Christopher, que por cometer tantos derramamientos de sangre se les tornó una maldición a lo vitalicio, como lo fue su gran presidente del vudú Duvalier. Esta maldición, tan posible y usada por ellos, se les tornó en bumerán y desde que cometieron aquellos hechos incalificables en nombre de la libertad, fraternidad e igualdad, no los ha dejado de perseguir y castigar. (¿Y para qué se liberaron, asesinando a tantos? ¿No hubiera sido mejor esperar como Jamaica, Guadalupe y otros, la madurez civilizante?) Y no quieren oír lo que en estos días ha dicho sabiamente un sacerdote de aquel país pero en SD, de que el pueblo haitiano debe pedir de rodillas perdón todos los días al pueblo dominicano por todo el daño que le ha hecho y todo lo bueno recibido de allí. Pero ellos no oyen ni nunca han oído a las voces de la sapiencia y el amor, como cuando sus vuduces les aconsejaron que no comieran todas las carnes (Indáguese, por curiosidad, las raíces del caníbal de Miami) ni derramaran tanta sangre inocente. Con orgullo, mucha ignorancia e insensibilidad siguieron y he ahí, que la Naturaleza no olvida cuando se atenta contra sus hijos abusados. Abusaron en nombre de razones buenas, y nunca se han arrepentido ni nunca se han dedicado a sanar las heridas hechas a los demás y a ellos mismos, pues cuando se forja alguien en el placer del dolor ajeno, más daño se hace el hacedor que al victimado. Y se le mezcla todo lo malo entre esa ausencia del amor al prójimo, el pasado no sanado y sobre todo, la ingratitud, antivalor, muy visto en ese pueblo que lo ayuda a vivir hundido cada vez mas, mientras otros pueblos negros como Jamaica, Nigeria, Sudáfrica, vibran de alegría y luz con el reconocimiento de todos. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM



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