sábado, 13 de abril de 2013

CUANDO CAPRILES TRIUNFE (anticritica.blogspot.com)



Ya no volverán los nubarrones. Ya se irán los sinsabores. Ya no habrá el peligro que el Santo trajo. Ya no volverán los años aquéllos. El dolor y la experiencia lo evitarán. No se niega el susto ni los dolores. La vida así enseña. Hasta perder lo que se tiene, entonces se le ama de verdad. Eso lo trajo el Santo. Es de cristiano reconocerlo. Darle al hombre lo de él, a Dios también lo suyo. Aquel golpe despertó. Negarlo es de necio. Lo mismo cuando el barbudo. Pero ambos eran abortos. Uno como robin hood, el otro copiador. Uno, la caña dulce, el otro el negro líquido. Ambos trajeron sogas para amarrar. Amarrar a los inocentes. Pero hubo el despertar. Aún es rey el dolor allá. Aquí ya mañana se irá.

Cuando Capriles triunfe vendrá el amanecer. El sol será más lindo y la mañana también. Se podrá caminar por la ciudad. Las pandillas ya no más. Sus palabras cumplirán. Eran así por el Santo. Habrá comida en las bodegas. No más escasez. No más sed. No más hambre. La TV libre será. Jamás persecución ni el encadenar de una sola voz. Sólo una se oía, la del Santo. La imposición decía o me oyes, o me apagas. Era así su justicia, que Dios le recriminaba. Y nadie niega el castigo. Un largo padecer. Sus gritos no llegaban. Gritó y gritó y Dios no lo oyó. Lo quiso allí, junto a los malos. Eso será pasado y nunca más volverá. Ya todos regresarán. No habrá más exilio. Miami se vaciará. Allí se volverá, sin temor. Al paseo de la paz. Nunca como desterrado.

Cuando triunfe Capriles aquellas sanguijuelas perderán su sangre. Ya no habrá líquido gratis. El padrote al patíbulo. El piñatero, a la cárcel. El mulatón caribeño presuntuoso a lo faraón, irá a la cárcel. ‘La vieja bailarina peor que el tuerto’ se le caerá el makeup. Al kokero redondón, también irá a la cárcel. Y al histriónico de las tablas no se le aplaudirá. Así morirá en olvido. Serían los aires nuevos a respirar. Ya ese olor a ropa húmeda vieja se irá. La tocineta en podredumbre no se respirará. Será el nuevo día cuando Capriles esté ya.

Cuando Capriles triunfe América reirá. Bolívar también. Nunca quiso al farsante. Su nombre rodó en ‘bolivariano’. Sonaba a lo ordinario.  No le gustaba. Lo ridiculizaba. Bolívar nunca ni opresor ni traidor fue. Sí Libertador, pero de verdad. No dando cadenas ni maldad. Ya Irán hará daño, pero allá. Aquí no se le quiere. Solo en libros históricos recordando a la Persia se sabrá. Rusia y sus tanques, también quedarán allá. La China a robar a otro lado se irá. Bin Laden y su gloria. Alcaeda y sus terroristas. Joyas del Santo patrón, por allá se quedarán. América es de paz y de rufianes ‘ta bueno ya. Bolívar amó América, grande y próspera. La amó de verdad sin mezquindad.

Cuando Capriles triunfe no más maduro se verá. Ahora el verde reinara. Pajaritos al carajo. Ese era Satanás. No era otro que en pajarito volver quería. Seguro arrepentido ya estará. El mensaje así lo dice. Sáquenme de aquí, es muy caliente. Envíen mis hijas las FARC a que me saquen. Esos y otros sabían que se iba. Perdían a su santo. Se prepararon a su partida. Se fueron a la isla. Simulaban paz pero eran falsos. Esperaban los AK47 de los rusos. Consumarían todos la traición. Pero América despierta y espera a Capriles ya. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM



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