Es abundante el alud de informaciones sobre Santo Domingo
pero con mucha corrupción, como es natural. ¿Qué se puede esperar, si al lugar
le llaman el paraíso de corrupción en el Caribe? Redadas de traficantes de
drogas del país, un asambleísta estatal de NY es investigado por el FBI, otro
tiene que renunciar por tramposo, un senador federal de New Jersey asociado a
Santo Domingo también lo investigan; encuentran apta para enfrentar juicio a una
dominicana acusada de asesinar a dos niños mientras los cuidaba. ¡Mejor de ahí,
jamás!, por lo que desde allá deben estar alegres con esas noticias, aunque
tristes a la vez, pues podrían creer que los de Nueva York quieren destronarlos
en mala fama. El más sobresaliente es el caso del Asambleísta de la ciudad de
N.Y. Adriano Espaillat, de Washington Heights (D72), quien tiene unos años en
el puesto. Se le investiga por el manejo de fondos, fondos públicos, que en su
país del Caribe se acostumbra a creer que pertenecen a los políticos electos, y
disponen de ellos para su uso y cuentas bancarias. Sin que haya concluido la
investigación, se podría apostar a que sale embarrado y quizás arrestado, por
estas evidencias: Tiene varios asesores (como se acostumbra en su país, pues
allí cualquier Ministro tiene hasta 30 asesores, claro, pagados con el dinero
ajeno y que es una forma de atracar al Estado). Ha nombrado a una cuñada como
se hace en su país. Tiene como asesores aquéllos que al cerrarse la ‘Coalición’
hacia donde iba el dinero, fueron a servirle como se acostumbra en su país y la
que fungía como Directora Ejecutiva terminó también en su oficina como su
“asistente especial”, con un salario de $50,000 dólares al año, igualito como
se hace en su país con ‘fundaciones y asistentes especiales’. Es decir, imita
lo que se hace en su país, como para copiarlo, sin ver la diferencia de que en
NY hay autoridades decentes y el FBI, diferentes a su país, que no distinguen
entre amigos ni sobornos. Y se equivocan y creen que los actos corruptos
comunes en su país, son extensibles al ocupar un puesto en un país extranjero.
Y ahí quedan desnudados aunque estén vestidos de ser ‘ciudadanos’. El otro caso es del también Asambleísta del Bronx
(D86), Nelson Castro, dominicano, atrapado por el FBI llenando papeles falsos
para salir electo, igualito como se acostumbra en su país. Había trabajando
como Encargado de Personal para Adriano Espaillat. Entró en convenio con el FBI
para renunciar y servir de testigo contra otros corruptos igual que él. El otro
caso llamativo es el del Senador Bob Menéndez (cubano), a quien se acusa de una
conexión un poco oscura con dominicanos en Santo Domingo, vía Miami. El de
Miami, es un médico, Melgen, ubicado en la parte donde viven los ricos, Palm Beach,
donde era un próspero profesional y que recetaba costosos tratamientos y que
quería ser el dueño de una compañía de Rayos X para los furgones en las Aduanas
de SD y quien daba a Menéndez $$ para sus campañas políticas y le prestaba su
avión privado, y al aquél ser familia de los Castillos, abogados defensores de
los banqueros que guardan prisión, Báez, de la Renta y compañía, y asociados a los gobiernos
corruptos (Trujillo, Balaguer, Leonel), pues, dicho Senador ejerció su
influencia y relaciones en el gobierno de EU no sólo para ‘apaciguar
investigación’ y facilitar el negocio de Melgen, sino que fuera aprobado el
mismo en Santo Domingo, actos a todas luces inmorales e ilegales. Independiente
de las pruebas en EU, Menéndez saldrá culpable por esa asociación con un país
al se asocia con ser vanguardista de la corrupción, por lo tanto, si está tan
asociado allí, imposible es que salga limpio por la fuerza de esa fama. Y todos
bailan al son de esa fama imborrable del país caribeño para su perdición. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
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