ALEX ROD NO ES CULPABLE: SU PAÍS SÍ LO ES
No
nos referimos a Estados Unidos donde nació en Nueva York Alex Rodríguez, sino
al tronco de donde viene, de sus padres que son de Santo Domingo, pintado con
la cultura de ese país, su tradición y su costumbre, y casi todos saben cómo es
que se nace, se crece y se vive allí, en su acostumbrado irrespeto a la ley y a
la decencia. Y observe, no fue él solo, sino una docena más de ese país que le
acompañó en sus malas mañas de no obedecer la ley e irse hacia lo incorrecto.
Sólo hay que recordar quiénes fueron los que iniciaron el usar papeles falsos,
actas de nacimiento perteneciente a un primo, con dos o tres años menos,
siempre para engañar y no ser honestos. Se hicieron famosos, despreciables y
motivos de grandes burlas de la comunidad internacional, y que si hubiera
sucedido a otro pueblo, quizás hubieran cambiado de actitud. Y recuérdese que en NY, hace unos años, a un
jovencito dominicano que demostraba un gran futuro en el béisbol, de apellido
Almonte, que se había destacado en la liga juvenil y que había logrado en esos
días un juego perfecto, pero que luego se había descubierto que su edad era
falsa, bajando de 14 a
12 años, que la verdad descansaba en sus papeles falsos. ¿Y qué hico la liga de
NY? Lo despojó de su título y gloria como justo castigo de la ley. ¿Y qué hizo
su país, de donde venía, del mismo de Alex Rod? Pues lo natural, aplaudir lo
mal hecho y declararlo héroe nacional con regalos y reconocimientos. Y hasta el
mismo Ministro de Deporte del país, se movió desde allí hasta NY a bendecir al
jovenzuelo tramposo. Observe, mientras los EU demuestra apego a la regla, la
decencia y le da clase de educación (no es que todo sea así allí), en SD,
siguiendo su tradición desde su nacer, aplauden la violación de la ley y la
trampa. Claro, no son todos, pues entre los peloteros de ese país, los hay
decentes y algunos caballeros, pero son ‘tan
mayoría’. Observe qué hizo aquél que tenía el mundo a sus pies, Sammy
Sosa, que se las ingenió para ponerle corcho a su bate para ‘rendir más’,
claro, violando la ley. Y en estos días David Ortiz dio una muestra
verdaderamente representativa, pero con violencia, de la cultura de su país.
Recuérdese que a Alex hubo que prohibirle que un primo suyo, que lo “encaminaba
por lo falso”, entrara al estadio de NY. Y es natural que sean así. Y es que
ese país no puede dar lo que no tiene, a pesar de haber estado por tanto tiempo
junto a los que sí tienen, por ejemplo, decencia y obediencia a ley. En ese
país siempre se ha vivido como chivo sin ley, como si nadie ni nada pudieran
cambiarlo, desde el más encumbrado del Poder Ejecutivo, su Presidente, hasta
los del llamado congreso nacional. El mismo ex Presidente, el fracaso moral más
grande de ese país en 100 años (después de Balaguer), todavía anda dando
conferencias por Nueva York, Naciones Unidas, por Suiza, los países árabes,
enseñando cómo ser un buen gobernante y como no disponer del dinero ajeno del
Estado. Ese ex gobernante haciendo eso cuando debería estar preso o en peor
lugar, y el país lo ama. Por eso ese país da ejemplos como el pobre Alex Rod.
Cuando a cada uno de estos personajes se le examina, rápidamente se nota el
divorcio que siempre han llevado entre la práctica de la decencia y el imperio
de la indecencia. Así ha sido su historia y así han sido sus más
representativos personajes, con sus excepciones, naturalmente, lo que
lógicamente no pueden dar ejemplares mejores que Alex y sus compañeros
peloteros violadores. Por eso el público aplaudió con delirio y otros lloraron,
cuando supo de las condenas, pero especialmente a Alex (mañana comienza el
juicio), por ser reincidente, y obstructor de la ley, al pretender borrar
evidencias y que no se descubriera su tramposería, aunque le cabría el
atenuante de que él realmente fue víctima de la cultura y costumbre de su país.
(Nota: Los que piden el III de Marcallé Abreu por NY, ya viene, “no os
desesperéis” como decía aquel poeta de la Ley). ANTICRITICA.BLIOGSPOT.COM
No hay comentarios:
Publicar un comentario