Los idólatras de Hugo Chávez, que son muchos, (algunos
hoy están un poco arrepentidos y hasta escondidos, pues cegatos como fueron,
nunca pudieron comprender qué tipo de hombre era ése ni menos ver la gran
falsedad que le arropaba. Por esta tierra de falsía, Santo Domingo, hasta una súper
incongruencia se vio, en un Dr. Vincho Castillo, “zar de la decencia y
corrección” (entre otros) ser su ferviente admirador y a la vez “impoluto” política y moralmente) hoy están
todos de peregrinación física y mentalmente cual los islámicos a la Meca,
reunidos para recordar y analizar cómo han podido sobrevivir la gran ida del
libertador al cumplirse un añito de su insoportable partida. Pero lo primero en
lo que deben concentrarse los adictos al libertador, es preguntarse, qué se ha
logrado y que no, de sus grandes metas de liberación y progreso que con tanta
algarabía vivió pregonando el ex guardia golpista. Hay que ser sincero, y admitir
que su primera meta la logró: ser el heredero del verdugo del pueblo cubano.
Como aquél ya está en los huesos física y moralmente, Chávez, logró sustituirlo
y llamarse su discípulo y continuador, y naturalmente, completar lo que aquél
no pudo hacer, “la liberación de América aunque sin los muchos vietnams”. No lo
logró, pues confiaba en las FARC, como palanca, pero hace rato esos terroristas
y traficantes sólo sirven para poner bombas contra civiles y están en desbandadas.
Otra meta no lograda, ha sido el aglutinamiento del pueblo de Venezuela a su
alrededor, excepto los muy hambrientos y los que como abejas, acudieron al panal
de la utopía del nuevo socialismo, llamados con desprecio ‘comunistas’ o compañeros
de camino. El resto de la sociedad se partió en dos, y esta división no puede
ser un logro para un ser normal. Otra meta que no pudo hacer fue la de crear la
gran moneda única de los libertadores, pues gritó que estaba cansado de bregar
con el dólar, por lo tanto, junto a sus secuaces, iba a formar su Sucre. Pero
tuvo la mala suerte de que al anunciarlo, su propia moneda el Bolívar caía por
el barranco de la desvalorización de un 30% y no se había dado cuenta que el
payaso de Ecuador estaba amarrado al dólar como moneda estatal y los demás,
como Argentina, no sabían qué más hacer para evitar la caída de sus monedas.
Fue otro fracaso total para el gran libertador. Otra meta no lograda fue darle
comida a su pueblo, pues con los billones de dólares del petróleo, parecería la
meta más fácil de lograr, sin embargo, lo que ha estado viviendo el pueblo de
Venezuela en la escases nunca vista allí, por lo tanto, fracasó aquí también.
Otro in-logro, fue el crear el llamado socialismo siglo XXi, que a su pregón,
vendría a ser igual o superior al paraíso que prometió el tirano de Cuba allí,
pero que logró el infierno más insoportable del Caribe. Así lo logró el libertador,
y las revueltas y salidas en desbandadas de los venezolanos por todo el mundo,
gritaban otro fracaso del libertador, cuando en vez de paraíso creo otro
infierno como el de su mentor. Otro punto no logrado, fue dejar como testamento
el recuerdo y la herencia de él, un hombre íntegro, firme y jamás cobarde, pero
el pobre libertador no pudo evitar la creencia contraria, cuando se observó cómo
el gran machote, besaba un crucifijo, imploraba a un Papa, “por favor, papaíto,
cúrame, que no quiero irme”, o cuando acudía a los brujos de Yemayá y a los del
Orinoco y al oírlo exclamar, “ay virgencita, no me dejes ir, mira que tango
muchas cosas por hacer”, y todo indicando lo que realmente era, contrariamente
al machote prefabricado. Otra meta no lograda del libertador, fue su sabiduría al
escoger el heredero, pues dando muestras de decencia, dijo, señaló: “es ese
manilote, grandote, quien seguirá mis pasos, porque se parece a mi, aunque no
en tamaño, pero si en mi color, mi estirpe, que viniendo de los abusados de mi
pueblo, no hay quien pudiera ser mejor”, y ahí la madre parió a un Maduro, para
martirizar aún más al pueblo de Venezuela. Como se ve, hasta aquí todo lo que
pretendió lograr el gran libertador clonado, fue un fracaso, por lo que para
personas normales en vez de recordar su ausencia lo mejor que deberían hacer es
celebrarla como si fuera el carnaval mayor de Venezuela, pero eso tendrá que
esperar hasta que los hambrientos de mentiras sean desarmados. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
miércoles, 5 de marzo de 2014
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