sábado, 8 de marzo de 2014

PETROCARIBE: CHANTAJE Y TERROR AL ESTILO CUBA




¿Cuál era la actitud  de los gobiernos de las Américas respecto a Cuba en cuanto a no tomar ninguna posición contraria a ella? En  los tiempos en que Cuba era reina del mundo, pocos países se atrevían a irse en su contra en alguna votación fuera en la OEA o en las Naciones Unidas, y menos, directamente de estado a estado. Y lo hacían por el gran temor de que Cuba, Fidel, soltería sus fieras amaestradas, los llamados partidos comunistas, que como plaga están en todos lados, o los “amigos de Cuba”, o de “solidaridad con Cuba” y cualquier grupo de malandrines que sintieran amor por la anarquía y el terrorismo. Cuba siempre los alentó (las grandes conferencias de los “No alineados”, las OLAS, etc.) y cultivó sus amistades y sólo hay que recordar como hacia allí se fueron acomodando, en residencia, refugio de prófugos, entrenamiento político, militar y de terrorismo todos los grupos más violentos del mundo, como los islámicos, africanos y la América Latina. Con recordar los terroristas del ETA (España), las FARC, ELN, Palestinos, los tupamaros, etc., todos tenían en Cuba a la madre del terrorismo. Y lógicamente, cuando Cuba los necesitaba los soltaba como perros rabiosos contra cualquier país o persona que se opusiera a sus planes. De ahí la actitud lógica de los gobiernos de no contradecir nada de los que hiciera o pretendiera hacer Cuba. Amén de no recibir aquello de “lacayos del imperialismo, mercenarios, vendepatria”.  Ahora se palpa lo mismo a otro nivel, con el llamado PETROCARIBE, confabulación diabólica de Hugo Chávez, con vestimenta de humanismo y fraternidad. Y es así porque eso realmente no ha beneficiado a los pueblos que supuestamente beneficiaría sino a los políticos ladrones (Ejemplo, en Santo Domingo, que “goza” de sus beneficios, se paga la gasolina más cara del mundo, el gas de cocinar y la electricidad  más cara del mundo, adornado con los benditos apagones más frecuentes y prolongados del mundo, ¿dónde pues, está el beneficio del pueblo?), y cuando se ha presentado el llamado que ha hecho el Gobierno de Panamá para pedir una reunión de la OEA para conocer lo que está pasando en Venezuela, es cuando se ha visto nuevamente el carácter descarnado del fraude de PETROCARIBE. Cuando Panamá hizo la petición, siendo el único país que se atrevió (Ya había desnudado a Fidel con el barco, azúcar, armas y Corea del Norte y de seguro que no está en la lista de los que “disfrutan” de Petrocaribe, y si lo está, ya no recibe petróleo) el gobierno de Maduro no perdió tiempo para descargar en forma paranoica toda la ira de un terrorismo verbal contra Panamá y E.U., el “culpable” usual, al extremo de romper relaciones diplomáticas y comerciales con amenazas. E hizo todos los esfuerzos para que dicha reunión en la OEA no se diera. Y  tuvo la suerte que en la presidencia temporal de la OEA estaba un dominicano, que probablemente, ya tenía idea de lo que vendría, e inmediatamente tomó un avión y se fue a su país, con los pantalones mojados, porque no quería ser el que diera el visto bueno a la petición de Panamá. Pero como ese embajador tenía que retornar a Washington y no podía huir más, recibió instrucción, arropada en miedo, de que bajo ninguna condición dispusiera la reunión sino a PUERTA CERRADA. ¿Qué significaba eso? El terror que sintió ese embajador en cumplir elementalmente con su deber ante el temor de lo que podría hacer Maduro. Y es seguro, que aun autorizando la reunión con las puertas cerradas, el embajador todavía debía tener los pantalones mojados, porque ese país le teme grandemente ofender a Venezuela, porque ya Chávez una vez le cortó brevemente el petróleo cuando sin consultarlo, admitió allí a Carlos Andrés Pérez. Y todos conocen que hizo el indio metido a libertador con Honduras y Paraguay. Y su conducta agresiva contra Panamá es un simple mensaje de lo que haría Petrocaribe, por lo que hay que imaginarse el debacle si hubiera que condenar a Venezuela. Entonces los pantalones mojados ya no serán sólo del dominicano, sino de todos los que disfrutan de Petrocaribe, por el temor natural de que Maduro, hijo meritísimo de Chávez, les aplique la medicina aprendida de los terroristas de Cuba. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM


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