viernes, 28 de noviembre de 2014

¡CÓMO SE PREOCUPAN LOS PÁLIDOS DE R.D.!



Es innegable el gozo inmenso que sienten muchos el ver ahora como los dominicanos, alias los pálidos (los indios llamaron “cara pálida” a los que no eran de su grupo según las películas de u.s.a.) desesperados, alborotados, preocupados, corriendo de un lado hacia otro, elevando la voz, pidiendo al Señor y hasta a Lucifer que los ayuden a salir del atolladero en que se han metido con los haitianos. Y es llamativo ver cuántas caras nuevas, (todas nuevas, unas más que otras), y no es que se critiquen, no, ojalá surjan millones, pero llama la atención los años de indiferencia y complicidad de muchos de los cara pálida que han venido conviviendo con la traición a su propio país y como si nada, como si fuera lo más normal ser traidor al terruño donde se ha nacido. ¡Cuántos traidores y bandidos ha tenido esa tierra! Y parecería que no hay que decir cuántos, sino cuáles los que por silencio, inacción o acción no los fueron?  Es decir, la diferencia entre los que lo hicieron y los que no, es abismal, pues son pocos los libres de pecado. Comenzando por el Santurrón que aun ciego gobernaba a los pálidos con su falsía gigante y que hipócritamente escribió “La Isla al Revés” para engañar respecto a Haití. Y luego de ser el supremo maestro, le siguieron los grupos: El PRD, que siguió la tradición impuesta por su PRSC, al inscribir a los haitianos, sacándoles documentos para obtener sus votos. Estos idealizaron al haitiano, aquél que hicieron ‘dominicano’ para así consolidar la anexión (Escribimos el libro “Peña Gómez y el avance del anexionismo en Santo Domingo para 1998, para los ignorantes y resentidos. Luego  “Haití, a pesar de la tragedia” y luego “Santo Domingo, ¿isla maldita”, y el otro “Trauma y Derecho en Santo Domingo”, (antes ya tenía desde 1974 su “Jesús de Galíndez, el vasco que inició la decadencia de Trujillo”), más cientos de artículos y todos defendiendo la tierra de RD ¿Visionario, superpatriota o superpendejo?). Luego llegó el PLD que hizo lo mismito que los anteriores, al usar a los haitianos para votar y llenar los campos y las construcciones. Pero lo más hermoso es ver a los Sindicatos, esos que representan a los obreros pedir mejoras salariales mientras en sus narices se violaba el Código del Trabajo del 80% de mano de obra dominicana. Nunca esos seudos líderes gritaron contra este crimen hacia los obreros y el país. En la llamada Academia Dominicana de la Historia, si busca allí encontrará una cueva de serpientes pro haitianas. Y la insensibilidad e incapacidad de los nuevos luchadores es que aun diciéndoles dónde están los autores intelectuales de la hecatombe del país, ninguno (incluye a jóvenes y damas sonoras) se ha movido a leer un libro de estos historiadores, libros que son de textos del sistema de Educación del país. Ninguno lo ha hecho por ignorancia, estupidez y el vicio del bla, bla, sin educarse para poder no sólo defenderse, sino hacer justicia contra los malos. Por eso ese gozo de algunos, verlos corriendo desesperados porque los haitianos ya están aquí gracias a su indiferencia y complicidad y dicen para quedarse, pues ahora no serán 22 años, noooo, será pa’siempre, o por 500 más. Y observe de la sinceridad de los nuevos luchadores y de los viejos, y fácilmente notará que muchos de esos que bla, bla, son los primeros que les alquilan casas a los haitianos, les compran sus jugos sucios de china, su jugos contaminados de caña, sus comidas, vegetales, los emplean de guachimán, los prefieren en la construcción y si tienen alguna casa, los usan de sirvientes y en el campo tienen a diez de ellos sembrando y cuidándoles sus fincas aunque en sus facebooks digan mucho bla, bla. Esa hipocresía de los pálidos quizás cambie cuando los haitianos entonces les enseñen sus modales y patriotismo, y en francés o patuá. ANTICRITICA.BLOSPOT.COM

miércoles, 19 de noviembre de 2014

CÓMO DEFENDERSE DE LOS HAITIANO



El grito esta ahí, y Facebook es el instrumento maravilloso que nos deja verlo con más claridad y fidelidad. La gente, la buena, decente, la mujer, el joven, el viejo, el niño, todos están al grito, lanzando centellas y maldiciones contra los invasores haitianos, que han llegado al extremo de uno lanzarse sobre un guardia de seguridad para quitarle su arma de reglamento a plena luz del día. Y se oía, “por dios, y hasta dónde vamos a aguantas a estos malditos”. Y la desesperación es grande y más cuando se ve que el gobierno no hace nada ante el torrente de haitianos que hasta se cagan en plena calle, y Danilo camina y visita sitios con su sonrisa insípida, sin demostrar si verdaderamente él es descendiente de uno de los padres de la patria. Pero parece que eso fue un chiste de algún periodista. Y su postura sería más pútrida si el TC no le hubiera acomodado la huida pues al fallar como lo hizo anulando la “vinculación” pues el inefable presidente ya no tiene que decir su opinión ni mandar a nadie al carajo por la ofensa de la Corte Interamericana. Pero mientras tanto, y antes que los haitianos copen completamente al país, los dominicanos sí pueden tomar medidas de autodefensa, aunque por ahora no sean físicas. Lo primero que se debe es tener son dos enfoques principales: Uno, repeler al intruso invasor y dos, sacar a la luz pública los hombres de aquellos individuos nacidos en RD que hicieron posible, que anestesiaron, que envaselinaron, que adormecieron la conciencia del pueblo para que nunca viera como una amenaza lo que racionalmente era, es y siempre será una amenaza, la presencia haitiana en el Oeste y peor dentro de RD. A ésos no se les debe permitir que permanezcan como hasta ahora a la sombra sin sacar la cabeza. ¿Ha visto alguien a alguno de éstos escribir algo en estos días desde que comenzó el asunto de la sentencia del TC, la ley de regulación y el caos del país por esa presencia? Nooo, ninguno, bueno, hasta donde he podido saber en los periódicos, en las redes. Todos están allí, como se dice militarmente, en “posición de descanso”, mirando cómodamente y sonrientes, viendo cómo sus grandes sacrificios y luchas por los haitianos han dado sus frutos, ése que está padeciendo con lágrimas y el gritos el pueblo dominicano. ¿Quién ha visto a un Bernardo Vega escribir nada sobre los haitianos, o a Carlos Dore, o a un Franklin Franco (a éste Lucifer se lo llevó para que no hiciera más daño al país), a R. Cassá, a Cordero Michel y otros? No, éstos y todos sus compañeros de faenas están callados, pero fueron los culpables de anestesiar al pueblo para que no se diera cuenta del peligro haitiano. Sólo hay que leer sus libros. FFranco en alguno de sus libros llegó a racionalizar, justificar todas las atrocidades de Dessalines contra los dominicanos. Cassá hace lo mismo, y también Cordero Michel. Y Bernando Vega con su libro Trujillo y Haití fue tan caluroso hacia los haitianos que hasta un banco haitiano patrocinó la presentación del mismo en Puerto Príncipe, y estando allí presentes los nietos del verdugo de los dominicanos Prince Mars. ¿Es justo que estos personajes queden así, sin castigo, ahora que por todo lado se pide justicia y cero impunidad? Noo, hay que sacarlos del closet y darlos a conocer. El punto dos, es muy importante y complementario y consiste en hacerle al haitiano su estadía en el país ocupado lo más incómodo posible y no hacer como muchos hacen todo lo contrario, lo que no sólo afecta al país, sino que beneficia a los invasores. No se le debe comprar nada si tienen negocio. No se le debe vender nada. No se le debe alquilar nada. No se le debe aceptar en nada ni social, comercial ni culturalmente. Hay que ir a los medios de comunicación a denunciar a los que mencionamos anteriormente, a recobrar el tiempo y terreno perdido y usar esos medios para enseñar al pueblo la verdad y del peligro que acecha al país. Si hace esto y lo que cada dominicano invente hacia esa meta, será una buena forma de conserva al país y sacar o por lo menos no hacer la vida tan placentera a los invasores haitianos y así serán dignos de Duarte y Luperón. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM 


jueves, 13 de noviembre de 2014

¡CUANDO LA REINA ES LA HIPOCRESÍA!



Decía una dama que comenta mucho en su Facebook que una de las cosas maravillosas que tenía (y tiene) el ex presidente Leonel Fernández es que cuando el habla en el país o afuera, siempre habla bien del mismo, lo defiende, a diferencia de otros que lo denigran y desacreditan. La pobre comentarista sin darse cuenta o dándose cuenta, no nota que ella en su opinar, en su razonamiento, representa cabalmente a la sociedad podrida e hipócrita donde vive. Ella no se da cuenta que cuando una persona, institución o lo que fuere, no tiene credibilidad, todo lo que recomienda, alabe a realce no tiene valor, es nulo, ilegitimo por esa incredibilidad. ¿Acaso en los tribunales se acepta la opinión o testimonio de un delincuente o mentiroso reconocido? No, no acepta generalmente, y sólo en casos excepcionales cuando conviene a la Justicia. Es lo mismo, dado, el bajo valor moral del Congreso Dominicano, (con algunas excepciones) ganado local e internacionalmente en cuanto hacer regulaciones económicas para su propio beneficio, obtener privilegios inmorales, etc., ¿acaso tiene algún valor de credibilidad o decencia cuando ese Congreso otorga a alguien o una institución una placa de reconocimiento o apoyo a alguna causa o país? Claro que no. ¿Convendría al país ocultar toda la inmensa corrupción que patrocinó Leonel Fernández (última Tucano) sólo por no hablar mal del país? ¿Convendría a México ocultar y no llevar a juicio a los megas criminales de los 43 estudiantes, por no desacreditar a México? ¿Ha ocultado Estados Unidos sus grandes hechos deliberados o errores sólo por no desacreditar al país? ¿Debería el Procurador Domínguez Brito suspender el caso contra Bautista y de napa Leonel sólo por no desacreditar al país y su moral? ¿Debería ocultarse las verdades de las complicidades de los dominicanos en la invasión que ocurre de los haitianos al país? Claro que no y no. Si nos llevamos de la moral de esta dama habría que hacerlo, lo cual reafirmaría una costumbre o cultura muy vieja en el país, la de apadrinar lo mal hecho y ocultarlo por salvar el ‘buen nombre del país’ el que realmente desde que nació nunca ha tenido un buen nombre. Más pruebas: Mataron a Trujillo, sí, y ¿qué han hecho los que lo hicieron, bien o mal al país? ¿Es malo decirlo? Pero mientras se usa esta infeliz excusa, los tígueres, ladrones y malandrines se aprovechan de todas sus fullerías porque siempre encontraran damas y voces como éstas que los protegerán. Y así se ido formando la sociedad del país, con suma falsedad e hipocresía. Ese sistema hace tiempo debió haberse cambiado y hacer como hacen los países decentes que dicen todo, lo denuncian, lo bueno y lo malo sin ocultar las cosas feas por conservar el supuesto buen nombre del país. Pero eso es muy difícil en países con costumbre y cultura de hipocresía, que siempre se amparan  en aquel dicho de que “los trapos sucios no deben lavarse en la calle”, sino en la intimidad, lo que significa ocultar la verdad por pura mentira e hipocresía. En los países decentes por lo legal y lo moral esa cultura no existe como en países como RD donde es doctrinaria como lo deja señalado la distinguida dama y donde es reina la corrupción hermanada a la eterna hipocresía.  ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM  (Una disculpa: el artículo que venía era “Cómo defenderse de los haitianos”, será el próximo).


martes, 11 de noviembre de 2014

PARECIDO INVERSO ENTRE KURDOS Y DOMINICANOS



Siendo los Kurdos un pueblo que habita entre Iraq, Irán, Turquía y Siria y los dominicanos otro pero al otro lado del mundo, ¿cómo pueden ambos tener ese parecido y que a la vez sea inverso? Ja, ja, he ahí cuando la ignorancia pretende ocultar la verdad de la vista pública... pues sí, entre ellos hay ese parecido, claro invertido, pues mientras uno, los kurdos viven actualmente entre esos cuatro países y desde siglos viven peleando porque se les reconozca su legítimo derecho a tener un estado o país, los dominicanos desde 1844 tienen uno en un lugar que aunque es compartido con otro pueblo, es independiente y libre y que lo diferencia de los Kurdos. Los Kurdos no son árabes ni islámicos lo que los hace más atractivos y dignos. Son descendientes de los iraníes de cuando Irán o Persia era otra cosa. En el camino de su larga y dura lucha ha recibido el acoso de esos cuatro países que no quieren que ese pueblo de unos 30 millones de habitantes, ejerza el derecho que pueblos menos meritorios tienen: ser identificados con su país y en libertad en lo que allí hace tiempo se conoce como Kurdistán. De los cuatro países en que habitan es Turquía la más agresiva contra los derechos de los kurdos (y se comprende, ésta fue la última cueva de los Califatos y sultanes islámicos hasta 1915 y que exterminaron a los Armenios) y su inhumanismo se puso en evidencia en estos días cuando en el pueblo kurdo de Kobani al norte de Siria, estaba siendo terriblemente exterminado y necesitado de ayuda desesperada ante el empuje bestial del Califato de Isis, sin embargo, Turquía se negó a todo tipo de ayuda, inclusive, cerrando su frontera para que no pudiera salir de allí nada hacia la población kurda sitiada. Es decir, ni ayudaba, ni permitía la ayuda de otros. Estados Unidos ejerció una fuerte presión para cambiar esta actitud turka, pero no pudo, aun siendo Turquía miembro de la Otan y un aspirante para entrar a la Comunidad Europea. Y sólo cuando la firme determinación y valentía de los Kurdos le mostró al mundo qué clase de hombres y mujeres luchaban allí, fue que entonces esa Turquía permitió que cierta ayuda pasara a los sitiados kurdos. Por esta lucha digna y firme y otras, ya los kurdos se consideran donde viven en Iraq como su región autónoma y lo mismo está pasando en Siria, quedando sólo Irán y la terca Turquía. Y una de las maravillas de los kurdos es que entre ellos, como en Israel, la Mujer tiene los mismos derechos de luchar y defender a su pueblo como fieras probado con las miles de milicianas mujeres que están al frente de batalla luchando contra los asesinos del Isis. Y una mujer Rehana, ha adquirido fama internacional al adjudicársele como francotiradora, la eliminación de más de 100 jihaístas del Isis. Y esto hace a esos dos pueblos algo maravilloso y ejemplos admirables en la lucha de los pueblos por sus derechos. Es decir, los Kurdos han hecho todo por tener su país y aun lo seguirán haciendo hasta que el mundo les reconozca su derecho a su país Kurdistán. Y mientras todo esto pasa con los Kurdos, con los dominicanos sucede el parecido contrario, pues mientras aquéllos luchan por su país como verdaderos hombres, los dominicanos se declaran vencidos y derrotados frente a sus enemigos tradicionales: los haitianos. Los dominicanos a diferencia de los Kurdos, han sido incapaces de defender el país que tienen, se han dejado arropar por un país más atrasado, más ignorante y menos preparado militarmente y surge la ironía chocante en ver un pueblo que lucha por lograr su país y a otro que corre como gallina y deja indefenso a su país. Por lo que es chocante que mientras estos dos casos suceden, el más digno, los kurdos, no tienen lo que justamente les corresponde, y los que lo tienen, los dominicanos aún lo tienen cuando por indignos no debían tener país. Es ahí entonces la igualdad invertida de dos pueblos, uno que lucha enfrentando al enemigo y el otro que corre delante saliéndosele la lengua... ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM  (Próximo: “Cómo defenderse de los haitianos”).