miércoles, 19 de noviembre de 2014

CÓMO DEFENDERSE DE LOS HAITIANO



El grito esta ahí, y Facebook es el instrumento maravilloso que nos deja verlo con más claridad y fidelidad. La gente, la buena, decente, la mujer, el joven, el viejo, el niño, todos están al grito, lanzando centellas y maldiciones contra los invasores haitianos, que han llegado al extremo de uno lanzarse sobre un guardia de seguridad para quitarle su arma de reglamento a plena luz del día. Y se oía, “por dios, y hasta dónde vamos a aguantas a estos malditos”. Y la desesperación es grande y más cuando se ve que el gobierno no hace nada ante el torrente de haitianos que hasta se cagan en plena calle, y Danilo camina y visita sitios con su sonrisa insípida, sin demostrar si verdaderamente él es descendiente de uno de los padres de la patria. Pero parece que eso fue un chiste de algún periodista. Y su postura sería más pútrida si el TC no le hubiera acomodado la huida pues al fallar como lo hizo anulando la “vinculación” pues el inefable presidente ya no tiene que decir su opinión ni mandar a nadie al carajo por la ofensa de la Corte Interamericana. Pero mientras tanto, y antes que los haitianos copen completamente al país, los dominicanos sí pueden tomar medidas de autodefensa, aunque por ahora no sean físicas. Lo primero que se debe es tener son dos enfoques principales: Uno, repeler al intruso invasor y dos, sacar a la luz pública los hombres de aquellos individuos nacidos en RD que hicieron posible, que anestesiaron, que envaselinaron, que adormecieron la conciencia del pueblo para que nunca viera como una amenaza lo que racionalmente era, es y siempre será una amenaza, la presencia haitiana en el Oeste y peor dentro de RD. A ésos no se les debe permitir que permanezcan como hasta ahora a la sombra sin sacar la cabeza. ¿Ha visto alguien a alguno de éstos escribir algo en estos días desde que comenzó el asunto de la sentencia del TC, la ley de regulación y el caos del país por esa presencia? Nooo, ninguno, bueno, hasta donde he podido saber en los periódicos, en las redes. Todos están allí, como se dice militarmente, en “posición de descanso”, mirando cómodamente y sonrientes, viendo cómo sus grandes sacrificios y luchas por los haitianos han dado sus frutos, ése que está padeciendo con lágrimas y el gritos el pueblo dominicano. ¿Quién ha visto a un Bernardo Vega escribir nada sobre los haitianos, o a Carlos Dore, o a un Franklin Franco (a éste Lucifer se lo llevó para que no hiciera más daño al país), a R. Cassá, a Cordero Michel y otros? No, éstos y todos sus compañeros de faenas están callados, pero fueron los culpables de anestesiar al pueblo para que no se diera cuenta del peligro haitiano. Sólo hay que leer sus libros. FFranco en alguno de sus libros llegó a racionalizar, justificar todas las atrocidades de Dessalines contra los dominicanos. Cassá hace lo mismo, y también Cordero Michel. Y Bernando Vega con su libro Trujillo y Haití fue tan caluroso hacia los haitianos que hasta un banco haitiano patrocinó la presentación del mismo en Puerto Príncipe, y estando allí presentes los nietos del verdugo de los dominicanos Prince Mars. ¿Es justo que estos personajes queden así, sin castigo, ahora que por todo lado se pide justicia y cero impunidad? Noo, hay que sacarlos del closet y darlos a conocer. El punto dos, es muy importante y complementario y consiste en hacerle al haitiano su estadía en el país ocupado lo más incómodo posible y no hacer como muchos hacen todo lo contrario, lo que no sólo afecta al país, sino que beneficia a los invasores. No se le debe comprar nada si tienen negocio. No se le debe vender nada. No se le debe alquilar nada. No se le debe aceptar en nada ni social, comercial ni culturalmente. Hay que ir a los medios de comunicación a denunciar a los que mencionamos anteriormente, a recobrar el tiempo y terreno perdido y usar esos medios para enseñar al pueblo la verdad y del peligro que acecha al país. Si hace esto y lo que cada dominicano invente hacia esa meta, será una buena forma de conserva al país y sacar o por lo menos no hacer la vida tan placentera a los invasores haitianos y así serán dignos de Duarte y Luperón. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM 


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