Siendo los Kurdos un pueblo que habita entre Iraq, Irán, Turquía y
Siria y los dominicanos otro pero al otro lado del mundo, ¿cómo pueden ambos
tener ese parecido y que a la vez sea inverso? Ja, ja, he ahí cuando la ignorancia
pretende ocultar la verdad de la vista pública... pues sí, entre ellos hay ese
parecido, claro invertido, pues mientras uno, los kurdos viven actualmente
entre esos cuatro países y desde siglos viven peleando porque se les reconozca
su legítimo derecho a tener un estado o país, los dominicanos desde 1844 tienen
uno en un lugar que aunque es compartido con otro pueblo, es independiente y
libre y que lo diferencia de los Kurdos. Los Kurdos no son árabes ni islámicos lo
que los hace más atractivos y dignos. Son descendientes de los iraníes de
cuando Irán o Persia era otra cosa. En el camino de su larga y dura lucha ha
recibido el acoso de esos cuatro países que no quieren que ese pueblo de unos
30 millones de habitantes, ejerza el derecho que pueblos menos meritorios
tienen: ser identificados con su país y en libertad en lo que allí hace tiempo
se conoce como Kurdistán. De los cuatro países en que habitan es Turquía la más
agresiva contra los derechos de los kurdos (y se comprende, ésta fue la última
cueva de los Califatos y sultanes islámicos hasta 1915 y que exterminaron a los
Armenios) y su inhumanismo se puso en evidencia en estos días cuando en el
pueblo kurdo de Kobani al norte de Siria, estaba siendo terriblemente
exterminado y necesitado de ayuda desesperada ante el empuje bestial del
Califato de Isis, sin embargo, Turquía se negó a todo tipo de ayuda, inclusive,
cerrando su frontera para que no pudiera salir de allí nada hacia la población
kurda sitiada. Es decir, ni ayudaba, ni permitía la ayuda de otros. Estados
Unidos ejerció una fuerte presión para cambiar esta actitud turka, pero no
pudo, aun siendo Turquía miembro de la Otan y un aspirante para entrar a la
Comunidad Europea. Y sólo cuando la firme determinación y valentía de los Kurdos
le mostró al mundo qué clase de hombres y mujeres luchaban allí, fue que
entonces esa Turquía permitió que cierta ayuda pasara a los sitiados kurdos.
Por esta lucha digna y firme y otras, ya los kurdos se consideran donde viven
en Iraq como su región autónoma y lo mismo está pasando en Siria, quedando sólo
Irán y la terca Turquía. Y una de las maravillas de los kurdos es que entre
ellos, como en Israel, la Mujer tiene los mismos derechos de luchar y defender
a su pueblo como fieras probado con las miles de milicianas mujeres que están
al frente de batalla luchando contra los asesinos del Isis. Y una mujer Rehana,
ha adquirido fama internacional al adjudicársele como francotiradora, la
eliminación de más de 100 jihaístas del Isis. Y esto hace a esos dos pueblos
algo maravilloso y ejemplos admirables en la lucha de los pueblos por sus
derechos. Es decir, los Kurdos han hecho todo por tener su país y aun lo
seguirán haciendo hasta que el mundo les reconozca su derecho a su país Kurdistán.
Y mientras todo esto pasa con los Kurdos, con los dominicanos sucede el
parecido contrario, pues mientras aquéllos luchan por su país como verdaderos
hombres, los dominicanos se declaran vencidos y derrotados frente a sus
enemigos tradicionales: los haitianos. Los dominicanos a diferencia de los
Kurdos, han sido incapaces de defender el país que tienen, se han dejado
arropar por un país más atrasado, más ignorante y menos preparado militarmente
y surge la ironía chocante en ver un pueblo que lucha por lograr su país y a otro
que corre como gallina y deja indefenso a su país. Por lo que es chocante que
mientras estos dos casos suceden, el más digno, los kurdos, no tienen lo que
justamente les corresponde, y los que lo tienen, los dominicanos aún lo tienen
cuando por indignos no debían tener país. Es ahí entonces la igualdad invertida
de dos pueblos, uno que lucha enfrentando al enemigo y el otro que corre
delante saliéndosele la lengua... ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (Próximo: “Cómo defenderse de los haitianos”).
martes, 11 de noviembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario