lunes, 16 de marzo de 2015

LOS SÍMBOLOS DEL PARTIDO (pld)



Tres símbolos tiene que hacen honor a su fundador Profesor Juan Bosch, literato de fama internacional y político de moral. Comenzando por el humilde, un conocido activista político cuando el partido aspiraba a gobernar. Frecuentaba los parques y trabajaba en el Partido,  vendía el periódico “Vanguardia del Pueblo”, en la que siempre se recuerdan aquellas páginas de la denuncia del ‘árbol de la corrupción’, dedicada a los políticos ladrones contrarios. Al ganar su Partido, su imagen comenzó a cambiar. Siempre siguió siendo flaco, pero ahora con más dinero y alcohol, pues sus huesos sobresalían. Obtuvo como digno miembro, un apartamento del Estado (dicen dos), el que al poco tiempo fue dilapidado entre borracheras y cueros. Al poco tiempo no le quedó nada, y se le veía por donde antes frecuentaba a discursear de sus grandes planes morales políticos, pero ahora con una peste a miao (dicen orina) que salía de sus ropas sucias que le dejaban el limpio. Pocos querían verlo u olerlo. Su presencia repugnaba, pero él seguía siendo un miembro honorable del Partido. ¿Qué mejor símbolo que ese para los de abajo? El segundo, un distinguido que comenzó en su lejano pueblo siendo sastre y que al poco tiempo, subió como espuma y al ocupar un puesto en dicho gobierno, sus bienes comenzaron a subir como un tornado. No pasó mucho cuando de sastre subió a súper millonario, pero el muy sabio, tenía sus dadas de salvación, y como precaución renunció al puesto y buscó uno como legislador, que sus amigos allí siendo como él, le protegerían inmunizantemente en caso de emergencia. Efectivamente, la emergencia llegó cuando rompiéndose las normas culturales, se le quiso enjuiciar por súper enriquecedor sin comprobantes financieros y aunque en primera instancia fue exonerado de cualquier maldad, se le llevó a juicio ante la SCJ y allí después de muchas vueltas y presiones del Poder extranacional, se le abrió juicio, aunque todo indica que saldrá tan limpio como cuando su madre lo sacó del útero. El es el segundo símbolo del Partido, el individuo de clase semimedia que de un humilde trabajo sube a la cúspide, gracias y únicamente gracias a sus grandes esfuerzos laborales y morales. ¿Que mejor símbolo que éste? Y el tercero es de aquel individuo que de un poquito más arriba (abogado de oficio), sube y sube gracias a una virtud que quizás heredó por contacto indirecto de su distinguido mentor: la del dominio de la “conceptualización”. Por ésta le enseñó al pueblo que él podía mover a todos, porque había estudiado certeramente las habilidades de su maestro Bosch y las de su rival Balaguer y de ambos había aprendido y copiado. Abandonó a Bosch como buen águila que ve a distancia, y vio que la moral de éste le era un estorbo, por lo que decidió su divorcio y su matrimonio con el segundo, que le enseñó aquello del ‘pedazo de papel’, ‘corruptos sin pasar al despacho” y otras lindezas filosóficas que él supo muy bien aplicar. Tanto que al poco tiempo logró igualar su hazaña de ser tres veces presidente del país, dos menos que su nuevo maestro, pero ahí estaba. Había puesto en práctica aquello de dejar que las boas tomaran sus partes y el ser el árbitro de todos, eso sí, siempre manteniendo su limpia imagen, sabiduría y el cofre listo para comprar a cualquiera que demostrara alguna rebeldía o ambición. Compró a todos y a los que eran más quisquillosos, los dejó robar a sus anchas, eso sí, sin que el tufo le llegara a él. Compuso y maquinó todo para todos, como su mentor, y que giraran a su alrededor, siendo el árbitro de todos o se hundiría la isla. Es según la voz del pueblo, el rico más grande del país entre los políticos y que sus logros económicos se deben a sus amigos y buena suerte y nunca como dicen las malas lengua que fue por ladrón y depredador. Es el símbolo tercero del perfecto Partido. ¿Pueden pedirse mejores símbolos para un partido que represente a Juan Bosch? Jamás… ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM

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