El
Papa Francisco ha estado paseando por las Américas en estos días y entre las
muchas novedades que ha expresado, está una, pero hay otras que faltan. Por
ejemplo, volvió a pedir perdón (ya otro Papa lo había hecho) por todos los
abusos que esa Iglesia Católica hizo y ayudó a hacer contra los nativos y la
población en sus correrías del Descubrimiento y Colonización, pero no sólo por
aquí, sino por Europa. En su mea culpa reconoció esos crímenes que en nombre de
Jesús ellos, llamándose su representante, cometieron. Por el pobre genio de
Galileo ya lo habían pedido y su posición de retranca de todo avance mental. Y
muchos dicen que se dio la vuelta por aquí porque está preocupado por el
descenso sus seguidores que de un 97% de
creyentes de hace unos 40 años, ahora está por un 69%, que es considerable. Claro,
el descenso no ha sido del cristianismo, sino los que abandonan al catolicismo
se mudan para el protestantismo, pero que el Papa con su nueva visión y
liberalismo, pretende revertir. Y este descenso y admisión le da un duro golpe a
esa Iglesia y que ahora enfrenta un gran enemigo, el Islamismo. Y mientras
aquella Iglesia desciende en los seguidores, los islámicos, musulmanes (su
enemigo mortal, a pesar de las ingenuidades del mismo Papa que nunca se ha
leído al Corán) se mueven con furia buscando penetrar por todos lados y
aumentar su poder. Y el Papa, que siendo un hombre estudiado e inteligente,
debía preguntarse, que cómo no descender, perder simpatía y seguidores, cuando
todavía esa Iglesia tiene a individuos como el nuncio Wesolowski, que está
siendo juzgado cándida y forzadamente por sus actos de pedofilia, mientras
representaba en el extranjero, a esa “Santa Sede”. ¿Cómo insistir en mantener esa hipocresía del
celibato si esos curas son primero hombres como cualquiera y que tienen
biológicamente todas las funciones y aprehensiones del humano y que al no tener
salida, se van por lo fácil, los niños, niñas y a veces, monjas? ¿Cómo no
perder simpatía cuando se ve a un Papa que conociendo las atrocidades islámicas
que a diario se cometen contra los cristianos por Siria, Iraq, Pakistán,
Nigeria, Arabia, sale a pasear y no se le oye la voz clamando para ayudar a
esos cristianos acorralados y diezmados por esos lugares? ¿Venir a pasear y
quedar en silencio y hasta bebiendo mate en Bolivia y no insistir en denunciar,
y ayudar a sus rebaño que es aplastado? ¿Qué representante de Dios es ese Papa que ante
tanto dolor y sangre prefiere la alegría y el mundo bullanguero? Y lo más
llamativo, es que después de hacer su mea culpa pidiendo perdón, ha tenido la
debilidad en pedir perdón en nombre de su iglesia y de otros, y no pedir el
perdón más importante que es el de él mismo? ¿Porqué el Papa no incluye en su petición
de perdón el admitir que él también es un impostor y que por lo tanto los
pueblos cristianos deben perdonarlo por haber él y otros , usurpado un lugar
que nunca ha sido bien ocupado por casi ningún Papa? ¿Por qué no admitir que él
no representa ni a Jesús, ni a Dios ni a ningún ser divino del cielo o de la
tierra, y que esa falsedad fue en aquel tiempo que dio leña para que una religión
peligrosa y agresiva como el Islamismo surgiera y haya estado tomando cuerpo
desde entonces? ¿Cree ese Papa que
abriendo los templos católicos a los miles de los que rezan 5 veces al día para
conspirar y poner bombas, es de sabio y recomendable cuando su libro principal,
su Corán, el similar al del catolicismo, la Biblia, dice que a todos los
cristianos del mundo hay que convertirlos o eliminarlos, para que solo el Islam
reine en la tierra? ¿Acaso el ISIS, la representación de los seguidores perfectos
del Corán no lo están haciendo todos los días por Siria e Iraq, mientras él
sigue viajando? Isis no miente cuando dice que ellos son los verdaderos
islámicos y que todo lo que hacen está escrito y recomendado en el Corán… ¿Todo
esto no lo sabe el Papa omnisapiente, y omnipresente? ¿Acaso no necesita otro
mea culpa sobre su persona? ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
miércoles, 15 de julio de 2015
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