Como dijo el sabio de
Galilea, “el que se sienta libre de pecado, que tire la primera piedra” y de
los ejércitos de AL ninguno podía. Todos estaban llenos de pecado teñido de
sangre y deshonor. Claro, hay divisiones por el tiempo y motivos. Al nacer fue
contra el colonialismo español , pero luego pasaron a ser su distinción capital: pandillas
organizadas para asaltar a la población. Cuando la civilización se comenzó a
imponer, hubo atenuación, pero entonces llegó el otro motivo, “contra la subversión”
que invadía al mundo. Y ahí volvieron a ser los mismos. Argentina, Chile,
Paraguay, Uruguay, Brasil, Perú, Venezuela, Ecuador, Cuba, Santo Domingo, en
fin, todos entraron a formar lo mismo por el exceso practicado. Costa Rica lo
eliminó para no volver al bochorno y Haití también, porque el pandillerismo allí
rompía todos los moldes de la indecencia. Y sin embargo, no se puede negar que
entre ellos, algunos tienen sus peculiaridades que los hacen resaltar y hasta
reír. Por ejemplo, ahí está el ejército de Cuba, que destruyó el que tenía para
formar el de milicias, y lo envió al Africa a “liberar” y aunque demostraron algún
coraje habría que ver porqué lo hicieron y el resultado final. Tenían que
pelear porque la tierra les era extraña y hostil, además del lavado cerebral de
que eran un “nuevo hombre”, y la orden venía de allá, de la URSS, que era la madre
patria de todos los que como Cuba, la obedecían aunque al mismo tiempo
criticara a los ejércitos serviles a los imperialistas yanquis. El resultado fue
que el llamado héroe del Africa, Ochoa, fue catalogado por Fidel como un
supremo traidor, y le dio, a pesar de los “logros”, lo que suelen los milicianos
celosos dar: la muerte. Y ya Camilo sabía de esto, por lo que no era extraño que
Ochoa regresando con laureles, pudiera caber en la misma isla que el jefe supremo.
Ese ejército hizo algo parecido con un aventurero argentino, al ponerlo a
fusilar sin juicios, para que la historia recogiera que trajo extranjero a fusilar
a los nativos. Luego, y a pesar de todo, ese ejército envió misiones
liberativas por toda la América, y en una demostró lo que eran, cuando en la
isla de Granada, quiso implantar a su camarada Bishop, pero Reagan ya hastiado
de la aventura del Africa, le envió unos “marines” a enfrentarlos, y lo primero
que hicieron fue huirse para no ser barridos. Claro, ellos sabían que luchar
para héroe no valía la pena con lo que habían visto en Ochoa y se rindieron sin
tirar un tiro. Otro ejército famoso es el de Santo Domingo, y también fue “liberativo”,
pero con confusión, pues cuando salen los españoles de SD hastiados por los ‘patriotas”,
los ‘antipatriotas’ se van con ellos para Cuba, y allí, después de un tiempo,
se alían al lado de los nativos, y he ahí donde nace involuntariamente lo liberativo.
Ese ejército fue de los pocos que fueron a Iraq cuando aquella guerra de Busch
y sobresalieron mucho. Se dice que acostumbrados a usar ametralladoras 50
contra la población civil, cuando llegaron allá se reunieron todos en sus lugares
a solo rezar, rezar a la virgen, que las bombas no les llegaran ni que los
enviaran ni siquiera a recoger basura. No querían salir de allí a pesar de su
pasado. Y luego cuando regresaban, por España algunos de estos valerosos, se
quedaron y pidieron asilo allí, y luego algunos pretendieron pedir al ejército
de EU los derechos de “veteranos de guerra”, sin haber disparado un rifle. Fue
bonito ver algunos en los periódicos hacer sus alegaciones, claro, inútilmente
y un poco de infamia. Ahh, pero ese ejército tiene más Generales que todos los países
de AL juntos. Pero el ejército que parece llevar la gloria es el de Venezuela.
Y es que ese ejército, aunque ha visto como Maduro ha llevado a la desesperación
a ese pueblo aún no se decide a limpiar su nombre y asumir su responsabilidad. Se
esconde en que los políticos opositores dicen no buscar un “golpe de estado” y
que todo sea dentro de la Constitución, pero ellos no quieren comprender por su
cobardía, que a pesar de esto, si ellos saben, que el gobierno viola esa
Constitución, pues es su deber desalojarlo del poder. Pero a ese ejército no le
importan esas violaciones, las humillaciones del pueblo de Venezuela, cruzando
el puente buscando comida, que la gente muera por el hambre, y falta de
medicina, mientras el gobierno sigue en su aventura con el tráfico de drogas y
el robo del dinero del país. Nada de esto les importa, por lo que ese mérito de
deshonor hay que reservarlo al ejército de Venezuela lleno de los militares más
cobardes de la América Latina. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#403).
sábado, 30 de julio de 2016
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