domingo, 9 de octubre de 2016

¡EL GRAN ‘NO’ DE COLOMBIA!



Muchos idiotas gritaron que los colombianos no querían la paz, sino la guerra, y que al votar por el NO en el referendo, lo confirmaron, pero era todo lo contrario, como desde un principio ese gran político y ex presidente Alvaro Uribe, lo vino denunciando, que ese pacto con las FARC era injusto porque les daba demasiados privilegios a los narcos terroristas y les exigía muy poco, resaltando la impunidad, además, que lo que traería en vez de paz duradera, serían más problemas en el futuro. Y el pueblo comprendió y no le creyó al Presidente Santos, quien a pesar de sus buenas intenciones (le dieron el Nóbel de la Paz), no pudo ocultar que estaba muy de prisa por concluir ese pacto con los subversivos porque les otorgaban lo impensable. Todos sabían que digerir 297 páginas complejas no era asunto fácil, pero con las explicaciones que dieron Uribe y Pastrana se logró que el pueblo comprendiera lo que encerraban esas tantas páginas. Y tiene que dar vergüenza e ira intensa cuando al Jefe mayor de las Farc, Longono (Chimochenco), salía en los medios con aquella desfachatez como si él (era el supremo, y todo los crímenes que pasaban allí tenían sus instrucciones) no fuera culpable de nada y que hasta podría en un futuro cercano, subirse a una tribuna y predicar a los colombianos cómo debían votar por él para traerles su felicidad. Era insoportable, inaceptable, y claro, tenía que hacerlo desde lejos, Cuba, porque si estuviera en algún lugar de Colombia probablemente no duraría mucho. Y muchos dicen que a pesar que Santos y sus seguidores estaban muy seguros de que iban a ganar con el SI, no sólo por la intensa propaganda y maniobras a todos los niveles, y a pesar de las grandes personalidades internacionales que le dieron su apoyo, todo se le vino abajo de una manera sorprendente, como un golpetazo en un ojo que uno no espera. Y muchos añaden, que quizás hubo dos razones escondidas para la sorpresa. Una, que la misma población sintió algo de temor en decir por lo que iba a votar, y dos, al efecto producido en la población por los medios cuando entrevistaban a las víctimas de las atrocidades de las FARC, como las lágrimas y expresiones de aquella niña que fue raptada por los guerrilleros y llevada a la fuerza a formar parte de ese grupo terrorista y el mal trato que recibió durante todo el tiempo, alejada de su familia por cinco años. Y de otra, que narraba lo que había pasado en uno de dos pueblos de Colombia cuando los terroristas asaltaron al pueblo y asesinaron a casi todos sus habitantes, así, sin decir o pedir nada, simplemente asesinando a todos como si fuera animales. Esos dos testimonios  y otras docenas más, les abrieron sensiblemente las heridas contra el pacto diciéndose, pero cómo vamos a ver con buenos ojos a esos criminales que tanto daño han hecho, y entonces, surgió la oleada del NO. Y se preguntaron, pero cómo recibirlos así, sin castigo o penas leves, tan leves que de los grandes culpables, si aspiraban a un cargo electivo y salían los juicios y las condenas no tendrían efecto sobre ellos. Pero cómo olvidar como trataban a los personas secuestras para pedir dinero o trueque, y los encadenaban en la selva en una forma completamente inhumana por años. Allí hubo mujeres y hombres que duraron en esas condiciones dos, tres, seis y hasta diez o más años en manos de esos criminales. ¿Y cómo verlos ahora como angelitos y olvidar todo? ¿Cómo aceptar como válido en la guerra, cuando esa FARC tomaba por ejemplo a un burro y le ataba explosivos y lo enviaba a cualquier pueblo para explotarlo y así asesinar a muchísimas personas? ¿O cuando en vez de explosivos, los enviaban con cilindros de gas para explotarlos e incendiar al pueblo y su gente? ¿En nombre de qué moral o principio militar estos criminales hacían esto? No podían y por eso fue la revuelta natural y justa del tremendo NO. Ese NO, además, sirvió para castigar a la cúpula cubana, Raúl, Fidel, que por años amamantaron a estos criminales en sus actos y logística, y decirles que todavía no era hora de recoger laureles sino desvergüenza. Y que si estaban en negociación rompiendo las esperanzas aquellas de los “muchos Vietnams” del tirano salvaje, era porque se veían derrotados como lo estaba la misma Cuba. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#415).

No hay comentarios:

Publicar un comentario