lunes, 14 de noviembre de 2016

OBAMA FUE MÁS TRITURADO QUE DERROTADO


Tras el triunfo de Trump, triturar significa moler, coger un pedazo de carne de res, ponerla en un moledor, y el resultado es que solo salen pedacitos, trocitos de lo que antes fue la carne. Lo mismo con las ramas de un árbol, que las vuelven astillitas, casi como polvo. Es decir, la trituración va más allá de la simple derrota, que casi lo deja vivo. Aquélla sólo deja el juguito y astillitas. Así le han hecho a Barack Obama al triunfar Trump. Claro, lo de triturado no es literal, sino metafórico, aunque es innegables que cientos quisieran que no fuera metáfora. Pero ¿quién como Obama, en sus 8 años de gobierno, no hubiera merecido esa trituración en vez de una simple derrota? ¿Habría injusticia al triturarlo? ¿O castigo divino cristiano? Y son cientos los ejemplos en que se pueden demostrar la justicia de esa trituración, aunque sólo podemos mencionar algunos. Un afro, que comenzó su gobierno mintiendo, al colarse de cristiano siendo un amante de los musulmanes, ¿qué merece? ¿Y quién no sabe que amar musulmanes o islámicos en estos días de terrorismo es como darles el beso de aprobación al terrorismo que les acompaña, especialmente si viene del país más poderoso? El daño que Obama le ha hecho a EU y al mundo entero es inmensamente grande, pues desde ese tiempo viene promoviendo mentiras acerca de ellos, de que son pacíficos, que nada tienen que ver con los terroristas, que no se deben ofender, hasta introduciéndolos en el gobierno como funcionarios, haciéndolos más aguerridos y peligros para las demás ‘infieles’. El nunca fue a un templo cristiano, judío ni indú para rezar, sin embargo, sí fue a las mezquitas  musulmanas, en desafío vergonzoso contra la sociedad que le dio la oportunidad, y con un desparpajo atrevido, ordenó a las agencias del gobierno que eliminaran allí todo vestigio de investigación o asociación entre el terrorismo y los musulmanes, a tal extremo que el poderoso FBI confesó que el musulmán asesino de Orlando, fue denunciado dos veces como potencial terrorista, sin embargo, ellos, el FBI, por esa orden y temor a ofender a Obama, no siguieron la investigación para que no dijeran que estaban ‘discriminando’ a los santos islámicos. Y ahí la consecuencia: 49 personas asesinadas, y no fue el único caso, pues en todos lados las excusas eran las mismas: las órdenes de Obama y el temor a ofenderlo en su pasión por ellos. ¿Quién, en justicia, es el culpable de todos esos muertos por el terrorismo en EU? Claro, que Obama. Un afro que tuvo el inmenso descaro de enviar a Embajadores por algunos países (a seis) abiertamente homosexuales, y no como cualquier embajador, no, activistas homosexuales, como el que abusivamente envió a Santo Domingo, un pequeño país de tradición cristiana, donde la familia normal es la de un hombre y una mujer, en su flamante embajador con su ‘marido’, otro hombre, no sólo a promover esos valores, sino públicamente y hasta en las escuelas, donde una vez se presentó a los  adolescentes, a predicarles lo bello que era ser como ellos, pareja de homosexuales. ¿Por qué ese afro no envió a ese embajador a Arabia, Pakistán, o Irán para que hiciera lo mismo allí? El sabía que esos países árabes los persiguen y los guindaban y parecía que el afro conocía del placer de abusar de los más débiles…Y en el Army y todas las Fuerzas Armadas, también abusó de ellas. Claro, cualquier tiene derecho a ser lo que quiera con su preferencia sexual, lo que no tiene derecho es metérsela por los ojos, obligar a la gente a ser igual a ellos, a imitarlos. Eso es abuso presidencial. Pero el afro no se limitó a eso. A las niñas de EU las obligó a que mientras ellas estuvieran en los baños en sus escuelas, cualquier hombre que quisiera ser homosexual o mujer, podría entrar donde estaban ellas, y quién sabe lo que pasaría. El afro hizo esto a sabiendas que todo el pueblo se oponía, pero él, en su petulancia de venganza, lo impuso por sobre la protesta de todos. Pero lo más justo al ser malo, es que su sueño, de dejar su “legado”, ha sido triturado junto a él. Su legado será borrado por inservible y dañino, y los triunfantes de Trump con el Senado, la Cámara y el Gobierno, se encargarán fácilmente de que ni su nombre quede, su ObamaCare, su biblioteca, la Conspiración Clinton, y dejar todo recuerdo que no sea para despreciarlo , como su división racial, daño a su raza y traición al país. Así la trituración será más justa y total. ANTICRITICA.BLOGSPT.COM (#426).


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