Tras el triunfo de Trump,
triturar significa moler, coger un pedazo de carne de res, ponerla en un
moledor, y el resultado es que solo salen pedacitos, trocitos de lo que antes
fue la carne. Lo mismo con las ramas de un árbol, que las vuelven astillitas, casi
como polvo. Es decir, la trituración va más allá de la simple derrota, que casi
lo deja vivo. Aquélla sólo deja el juguito y astillitas. Así le han hecho a
Barack Obama al triunfar Trump. Claro, lo de triturado no es literal, sino
metafórico, aunque es innegables que cientos quisieran que no fuera metáfora.
Pero ¿quién como Obama, en sus 8 años de gobierno, no hubiera merecido esa
trituración en vez de una simple derrota? ¿Habría injusticia al triturarlo? ¿O castigo
divino cristiano? Y son cientos los ejemplos en que se pueden demostrar la justicia
de esa trituración, aunque sólo podemos mencionar algunos. Un afro, que comenzó
su gobierno mintiendo, al colarse de cristiano siendo un amante de los
musulmanes, ¿qué merece? ¿Y quién no sabe que amar musulmanes o islámicos en
estos días de terrorismo es como darles el beso de aprobación al terrorismo que
les acompaña, especialmente si viene del país más poderoso? El daño que Obama
le ha hecho a EU y al mundo entero es inmensamente grande, pues desde ese
tiempo viene promoviendo mentiras acerca de ellos, de que son pacíficos, que
nada tienen que ver con los terroristas, que no se deben ofender, hasta introduciéndolos
en el gobierno como funcionarios, haciéndolos más aguerridos y peligros para
las demás ‘infieles’. El nunca fue a un templo cristiano, judío ni indú para
rezar, sin embargo, sí fue a las mezquitas
musulmanas, en desafío vergonzoso contra la sociedad que le dio la
oportunidad, y con un desparpajo atrevido, ordenó a las agencias del gobierno
que eliminaran allí todo vestigio de investigación o asociación entre el
terrorismo y los musulmanes, a tal extremo que el poderoso FBI confesó que el musulmán
asesino de Orlando, fue denunciado dos veces como potencial terrorista, sin
embargo, ellos, el FBI, por esa orden y temor a ofender a Obama, no siguieron
la investigación para que no dijeran que estaban ‘discriminando’ a los santos
islámicos. Y ahí la consecuencia: 49 personas asesinadas, y no fue el único
caso, pues en todos lados las excusas eran las mismas: las órdenes de Obama y
el temor a ofenderlo en su pasión por ellos. ¿Quién, en justicia, es el culpable
de todos esos muertos por el terrorismo en EU? Claro, que Obama. Un afro que
tuvo el inmenso descaro de enviar a Embajadores por algunos países (a seis)
abiertamente homosexuales, y no como cualquier embajador, no, activistas
homosexuales, como el que abusivamente envió a Santo Domingo, un pequeño país
de tradición cristiana, donde la familia normal es la de un hombre y una mujer,
en su flamante embajador con su ‘marido’, otro hombre, no sólo a promover esos
valores, sino públicamente y hasta en las escuelas, donde una vez se presentó a
los adolescentes, a predicarles lo bello
que era ser como ellos, pareja de homosexuales. ¿Por qué ese afro no envió a
ese embajador a Arabia, Pakistán, o Irán para que hiciera lo mismo allí? El sabía
que esos países árabes los persiguen y los guindaban y parecía que el afro
conocía del placer de abusar de los más débiles…Y en el Army y todas las
Fuerzas Armadas, también abusó de ellas. Claro, cualquier tiene derecho a ser
lo que quiera con su preferencia sexual, lo que no tiene derecho es metérsela
por los ojos, obligar a la gente a ser igual a ellos, a imitarlos. Eso es abuso
presidencial. Pero el afro no se limitó a eso. A las niñas de EU las obligó a
que mientras ellas estuvieran en los baños en sus escuelas, cualquier hombre
que quisiera ser homosexual o mujer, podría entrar donde estaban ellas, y quién
sabe lo que pasaría. El afro hizo esto a sabiendas que todo el pueblo se oponía,
pero él, en su petulancia de venganza, lo impuso por sobre la protesta de
todos. Pero lo más justo al ser malo, es que su sueño, de dejar su “legado”, ha
sido triturado junto a él. Su legado será borrado por inservible y dañino, y
los triunfantes de Trump con el Senado, la Cámara y el Gobierno, se encargarán
fácilmente de que ni su nombre quede, su ObamaCare, su biblioteca, la
Conspiración Clinton, y dejar todo recuerdo que no sea para despreciarlo , como
su división racial, daño a su raza y traición al país. Así la trituración será
más justa y total. ANTICRITICA.BLOGSPT.COM (#426).
lunes, 14 de noviembre de 2016
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