EL ABOGADO QUE GUSTA ANDAR CON LOS MALOS
Desde siempre los abogados han tenido mala fama. “La hez
de la historia” les dijeron hace unos años, y por eso muchos hasta deseaban
acabar con ellos. Los aceptaban sólo porque los necesitaban. Y todo por su
propia naturaleza, que es la de estar en medio de todo, lo bueno y lo malo,
especialmente siendo la mina de donde se nutren los políticos. Y se sabe que
los políticos son seres muy despreciables. En todos los gobiernos, en lo legislativo,
un porciento elevadísimo es de abogados, y como allí se hace más lo malo,
engañar, fingir, pues toda la culpa cae sobre ellos. En la islita de la
corrupción existe un abogado que se vende como el que ‘más sabe de
Constitucionalismo’, tanto que nadie se atreve a enfrentársele en un conflicto legal
si él está del otro lado. Y su riqueza en
nóminas e igualas reafirman este criterio, pues desde textos en las
Universidades, protector de los bancos comerciales, de los políticos más
corruptos hasta lo último: aliado en la bendición a Odebrecht, lo dicen todo. (Excepción:
apoyó al Conep y no a choferes). De los
bancos, imagínense el “bollo de cuarto que jala ese turpén”. Del político
corrupto al que aupó hasta destruir al primer partido (PRD) que ayudó a encaminar
la libertad después de Trujillo, otro “bojote”, porque ése sí sabe hacer
negocios junto a la política, de comprar un edificio en unos miles y venderlo
en $80 millones, más préstamos con privilegios. Se adueñó por las malas de ese
partido, desconociendo sus reglas e hizo lo absurdo, que de ser el primero de oposición,
se alió al partido de gobierno, dejándola acéfala. Increíble pero cierto, y
logró lo que buscaba: cargos en el gobierno, ayudas metálicas y un gran puesto,
el de Ministro de RREE, y todo teniendo el atinado asesoramiento de ese
constitucionalista de lo malo, desde sus defensas en los tribunales hasta la
estocada final. Y es de los malos, porque quien defiende a los bancos sabe muy
bien que éstas son las instituciones legales autorizadas a desangrar a la
población y que sólo el celo de las autoridades evita que sus abusos siempre
sean mayores. Los bancos nacieron del robo y están ahí para eso de una forma u
otra (docenes han quebrado robándose los ahorros), y este abogado constitucionalista
es el gran protector de esos bancos. De la minera Barick Gold, pues ni hablar y
no hay movida que dé que el abogado constitucionalista no esté detrás,
especialmente sabiendo lo que son estas compañías de Oro, que contaminan los
países donde entran y luego se marchan dejando sólo hoyos y contaminación.
Contra el esfuerzo del abogado, que la defendió con páginas enteras en los
periódicos, demostrando sus grandes dotes legales, el gobierno logró arrancarle
una porción mayor de lo que ella pretendía pagar por su saqueo. Pero donde se
ha visto con más crudeza su condición de
estar “con los malos” ha sido en el renombrado caso de corrupción de la
Odebrechet, en el que como en toda la América, esa compañía ha sido perseguida
y acusada, Santo Domingo es la excepción, pues el Fiscal y el Gobierno han
pretendido, simulando que la castigan por sus actos ilícitos de sobornos y restituyendo
como la ley manda, sin embargo, pretende una acción sorpresiva, que es
afanosamente buscada por el gobierno, y es de que lo convenido entre Odebrecht
y la Fiscalía sea un secreto entre las partes sin que el público pueda
enterarse de quiénes fueron los cómplices y menos, ser encausados. Y todo esto
fue confirmado por el mismo Fiscal Jean Rodriguez, de que él tenía como asesor
a ese famoso constitucionalista. Pero otra vez al abogado no se le dio una de
sus jugadas sobre lo malo, y fue que el Juez encargado para aprobar dicho
“convenio” entre Odebrecht y la Fiscalía, lo declaró “inadmisible”, siendo una
bofetada para el gobierno y el abogado, lo que levantó un gigantesco tsunami de
alegría en todo el país por la maniobra aplastada, por lo que otra vez dicho
abogado mantiene el título de “el constitucionalista que más sabe en el mundo y
el abogado que siempre anda en lo malo”. (Se nos quedan otras cosas. En la próxima).
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#449).

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