viernes, 24 de marzo de 2017

LAS MARAVILLAS DESPUÉS DEL TERRORISMO


Si ningún filósofo lo descubrió, reclamo haberlo hecho, por lo tanto, soy filósofo. Es respecto a que todas las cosas en este planeta (no me aventuro al más allá ni fuera de la Tierra), tienen obligatoriamente por lo menos, dos lados. No puede haber jamás algo con sólo un lado. Hay muchos que tienen más, pero el mínimo que requiere la ciencia filosófica, son dos. Y ahí vayan dándome el mérito y pongan mi nombre en el descubrimiento en una latinada así: “dosidescumigui”, que significa ‘miguel descubrió los dos lados’, si es que nadie lo hubiera hecho antes. Y el fenómeno se presenta sobre lo que aún está caliente, el terrorismo de Londres, el lugar donde más toleran a los musulmanes (da vergüenza ver lo que esos hacen en sus calles) y los aman a tal extremo que los antes inteligentes ingleses, eligieron por el voto a un musulmán de Pakistán para que fuera su Alcalde, de Londres, su capital, creyendo que apaciguándolos no les harían más terrorismo. Eso tiene sus dos lados, pero por ahora no nos interesa. El que nos interesa es el atentado sangriento terrorista en que murieron varios, con docenas de heridos. Pues busquemos los dos lados de este acto: El primero es el dolor, la sangre, los heridos, los muertos, la destrucción, el caos. En el otro lado es donde están las maravillas. Y la primera es ver con qué velocidad las fuerzas del orden corren despavoridas, casi sin saber a dónde ir, cuando se anuncia otro acto de terrorismo como, el de Bruselas, París, Orlando, San Bernardino… o sea la repetición de siempre, por los mismos de siempre. Luego corre la Prensa a contar los muertos y fotografíar los pedazos de cuerpos que quedan tirados por allí, trayendo su pregunta clave: ¿Y cuánto eran? Y no les responden, o no se saben. Luego, viene el cordón policial, que con meticulosidad lo hacen, una cinta para allí otra para allá, y nadie pase por ahí. Luego otra pregunta maravillosa: ¿alguien tomó ya responsabilidad… fue Isis o Alcaeda? No se sabe, le dicen. Otra maravilla es la que sucede cuando las autoridades van y allanan las viviendas de los terroristas y asociados y comienzan a contar los detenidos o implicados y si estaban bajo vigilancia o no, o si terrorista solitario. Otra maravilla: las flores que por camiones traen la gente para depositarlas donde cayeron las víctimas. ¿No es maravilloso verlas?  ¿Quién no ama las flores? Pero la más grande maravilla es la que se ve a los pocos minutos del atentado, que no importa la destrucción, rápidamente las autoridades empiezan a ordenar todo otra vez como estaba, para llevarlo a normalidad, y así esperar otro acto en cualquier lugar del país, para entonces repetir lo mismo. Y cualquiera diría que hasta les gusta todo el trajín. ¿No es todo eso maravilloso? Especialmente cuando todas esas maravillas vienen de seres que son supuestamente las lumbreras de la humanidad, de la Europa enciclopédica, que guían, saben, que orientan a los demás, que por supuesto, no son tan dotados como ellos. ¿Ven, el descubrimiento? Vieron la destrucción y muerte o un lado, y ahora están viendo el otro lado, o sea las maravillas que provoca el mismo acto de terrorismo, por lo que muchos podrán lamentar por un lado el primero lado, pero quizás se sientan mejor conociendo las cosas maravillosas del segundo lado. Y para ellos importa que los actos vuelvan, al  parecer con planes de que jamás les falten terroristas, porque si matan uno, eso no importa, ya siguen entrando más por Grecia, Francia, Italia y así el círculo maravilloso asegura de que nunca se acabarán y que siempre habrá terroristas para que las maravillas no cesen y así mantener a las fuerzas del orden ocupadas, a los periodistas, investigadores y demás inteligencias. Ahh, esos ingleses europeos, qué genios son, aunque lloren sus muertos, como quiera siguen amando a los que los matan. Y un tercer lado, es que los mismos terroristas dicen, pregonan y actúan cómo ellos lo harán y todo en nombre de su santísima religión de “paz” que esos europeos no entienden y adoran tanto. Y muchos exclamarán: “Ahh, ¿cuándo volverá el próximo acto de terrorismo para rememorar las maravillas del lado dos? ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#452).


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