viernes, 3 de marzo de 2017

¡UNA VEZ MENTIROSO, SIEMPRE LO SERÁS!


Danilo Medina, el Presidente de RD dio su discurso ante Congreso el 27, que se esperaba que fuera el más exigente, pero como es su costumbre, navegó abundantemente en el mar de las mentiras. Y no podía hacerlo de otra manera porque tiene el ‘honor’ de haber admitido aquella gran mentira en que dijo ante dios y la virgen que nunca aceptaría ser un candidato para una reelección, después de electo aquella vez. La Constitución luchó mucho por imponer esa “no reelección” por lo dañina que había sido, y tenía fe en que cerraba una vía hacia la desgracia. Pero esa esperanza fue fácilmente derrotada por una mentira fundamental, porque luego para sustentarla tuvo que añadirle más mentiras haciendo un nido de mentiras. Dijo “no voy”, pero luego  “sí voy” entonces tuvo que planificar a ese ‘sí’ su nueva posición frente al escollo de la Constitución. No hubo problema. El navegó para cambiarla y al hacerlo supo que había que pagar a los legisladores con sustancia metálica, promesas y dádivas del Estado, que en sí eran mentiras sueltas de la mentira mayor. ¿Si cambias la constitución y paga por ello, no mientes a la sociedad de que ese no es el camino correcto para corregir asuntos constitucionales? Es decir, obligatoriamente la primera mentira dio origen a más mentiras. Pero sus mentiras no se pararon ahí. Por ejemplo, cuando como Guía se quedó callado al declararse inocente a Félix, ¿no dijo en silencio una mentira impronunciada? Y cuando repetía el cliché “se hará justicia, caiga quien caiga, hasta las últimas consecuencias”… ¿quién cayó y qué consecuencia resultó? ¿Acaso no eran mentiras también? Cuando en un arranque inexplicable de vergüenza por lo que pasaba exclamó  “¿Cuál corrupción?”…, sí, él pedía que le dijeran cuál era la corrupción a que el pueblo o el Embajador de E.U. hacían referencia, porque a su criterio allí no había ninguna corrupción. En esa pregunta ingenua, ¿hay o no mentiras? Claro, que sí y más de una. Preguntar eso cuando está salpicado por un pasado corruptor y luego seguir rodeado de actos de corrupción a nivel de escándalos, es un acto de mentiras desafiantes. Cuando dijo “se hará lo que nunca se ha hecho, se corregirá lo mal hecho y abandonaran las cosas malas”, ¿cuántas mentiras no hay ahí? Hay tres con sus ramas de mentiras.  Nunca se ha hecho cosa nueva que aumenten la moral de la sociedad, nunca se han corregido los actos de corrupción y tampoco abandonado lo mal hecho, al contrario lo único que han hecho es crear nuevos y multiplicarlos. ¿Y cuando fue a una conferencia a una islita del Caribe en la que se debatiría la problemática haitiana? Allí se mostró como un gallo que no hablaba mentiras, y dijo: ”ningún acto ilegal podía originar derechos”, refiriéndose a los haitianos invasores. Y amenazó a Júpiter, que si intervenía contra su país, volaría el monte Olimpo, pero el hombre que ama tanto a la mentira no podía traicionarse tan fácilmente, y tan pronto pasaron unos días, los haitianos se le metieron hasta en los lugares donde meriendan sus familiares, y hoy en su país, además de los insultos recibidos, viven más haitianos que dominicanos… entonces, ¿no fue mentiras al granel lo que dijo Medina allí? Y cuando en el discurso del 27 mencionó la podredumbre de Odebrecht no dijo lo que se esperaba ni mencionó a Joao Santana, el delincuente que cumple condena en Brasil y que le dirigió sus campañas electorales, ni de las fotos en que él aparece muy sonriente con Míster Rondón, el que recibió los US$92 millones del soborno. No mencionó nada de eso, y también mintió, porque no decir nada ahí, significa el silencio, y el silencio es la expresión de la mentira cuando la verdad se oculta, aunque sí del bla, bla, de “caiga quien caiga”. Y mientras por todas las Américas la Odebrecht es perseguida y acusada, en RD da el contraste que la defiende y se le protege para encubrirla junto a sus cómplices nativos. Es decir, el Presidente Medina es un prisionero de sus mentiras, que para su desgracia, ni siquiera ya diciendo la verdad se liberará de ellas, y así lo seguirán mientras viva. Pobre país que después de calificarse como uno de los más corruptos, también se enorgullezca de tener al Presidente más fanático de las mentiras. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#448).




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