Danilo Medina, el Presidente de RD dio su discurso ante
Congreso el 27, que se esperaba que fuera el más exigente, pero como es su
costumbre, navegó abundantemente en el mar de las mentiras. Y no podía hacerlo de
otra manera porque tiene el ‘honor’ de haber admitido aquella gran mentira en
que dijo ante dios y la virgen que nunca aceptaría ser un candidato para una
reelección, después de electo aquella vez. La Constitución luchó mucho por
imponer esa “no reelección” por lo dañina que había sido, y tenía fe en que
cerraba una vía hacia la desgracia. Pero esa esperanza fue fácilmente derrotada
por una mentira fundamental, porque luego para sustentarla tuvo que añadirle más
mentiras haciendo un nido de mentiras. Dijo “no voy”, pero luego “sí voy” entonces tuvo que planificar a ese ‘sí’
su nueva posición frente al escollo de la Constitución. No hubo problema. El
navegó para cambiarla y al hacerlo supo que había que pagar a los legisladores
con sustancia metálica, promesas y dádivas del Estado, que en sí eran mentiras
sueltas de la mentira mayor. ¿Si cambias la constitución y paga por ello, no
mientes a la sociedad de que ese no es el camino correcto para corregir asuntos
constitucionales? Es decir, obligatoriamente la primera mentira dio origen a más
mentiras. Pero sus mentiras no se pararon ahí. Por ejemplo, cuando como Guía se
quedó callado al declararse inocente a Félix, ¿no dijo en silencio una mentira
impronunciada? Y cuando repetía el cliché “se hará justicia, caiga quien caiga,
hasta las últimas consecuencias”… ¿quién cayó y qué consecuencia resultó? ¿Acaso
no eran mentiras también? Cuando en un arranque inexplicable de vergüenza por
lo que pasaba exclamó “¿Cuál
corrupción?”…, sí, él pedía que le dijeran cuál era la corrupción a que el
pueblo o el Embajador de E.U. hacían referencia, porque a su criterio allí no
había ninguna corrupción. En esa pregunta ingenua, ¿hay o no mentiras? Claro,
que sí y más de una. Preguntar eso cuando está salpicado por un pasado corruptor
y luego seguir rodeado de actos de corrupción a nivel de escándalos, es un acto
de mentiras desafiantes. Cuando dijo “se hará lo que nunca se ha hecho, se
corregirá lo mal hecho y abandonaran las cosas malas”, ¿cuántas mentiras no hay
ahí? Hay tres con sus ramas de mentiras.
Nunca se ha hecho cosa nueva que aumenten la moral de la sociedad, nunca
se han corregido los actos de corrupción y tampoco abandonado lo mal hecho, al
contrario lo único que han hecho es crear nuevos y multiplicarlos. ¿Y cuando
fue a una conferencia a una islita del Caribe en la que se debatiría la
problemática haitiana? Allí se mostró como un gallo que no hablaba mentiras, y
dijo: ”ningún acto ilegal podía originar derechos”, refiriéndose a los
haitianos invasores. Y amenazó a Júpiter, que si intervenía contra su país, volaría
el monte Olimpo, pero el hombre que ama tanto a la mentira no podía
traicionarse tan fácilmente, y tan pronto pasaron unos días, los haitianos se
le metieron hasta en los lugares donde meriendan sus familiares, y hoy en su
país, además de los insultos recibidos, viven más haitianos que dominicanos…
entonces, ¿no fue mentiras al granel lo que dijo Medina allí? Y cuando en el
discurso del 27 mencionó la podredumbre de Odebrecht no dijo lo que se esperaba
ni mencionó a Joao Santana, el delincuente que cumple condena en Brasil y que
le dirigió sus campañas electorales, ni de las fotos en que él aparece muy
sonriente con Míster Rondón, el que recibió los US$92 millones del soborno. No
mencionó nada de eso, y también mintió, porque no decir nada ahí, significa el
silencio, y el silencio es la expresión de la mentira cuando la verdad se
oculta, aunque sí del bla, bla, de “caiga quien caiga”. Y mientras por todas
las Américas la Odebrecht es perseguida y acusada, en RD da el contraste que la
defiende y se le protege para encubrirla junto a sus cómplices nativos. Es
decir, el Presidente Medina es un prisionero de sus mentiras, que para su
desgracia, ni siquiera ya diciendo la verdad se liberará de ellas, y así lo
seguirán mientras viva. Pobre país que después de calificarse como uno de los más
corruptos, también se enorgullezca de tener al Presidente más fanático de las
mentiras. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#448).
viernes, 3 de marzo de 2017
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