Como hace 4 años, ya vuelven en el ‘20 las elecciones
y resulta que las de USA coinciden en el año con la de un lugar que muchos
llaman en inglés, al ser anglos, shithole, y otros, por hispano, letrina. No
decimos el nombre porque todos saben dónde
en América es que existe una isla que tiene dos joyas del mal olor
moral, juntas, una al Este y la otra al Oeste. Y al coincidir, obligatoriamente
hay que resaltar lo más llamativo del momento de ambos preparativos
electorales. El el shithole hispano, pues corre uno, que hace 4 años no podía
competir porque se lo prohibía la ley, pero él logró doblarla con la ayuda del
dinero ajeno y de cómplices, y pudo participar y ganar. Y su gobierno fruto de
esa trampa, ha sido el más corrupto e inmoral en la historia del país y lo más
llamativo, es que como ayer, hoy tampoco puede competir, pero hace rato él y
sus lacayos están otra vez tratando de alterar la ley para poder participar en
esas elecciones del ‘20. Y a ese presidente le gusta ir a la ONU a dar clases
de decencia y hasta luchó para que lo metieran en el Consejo de Seguridad. Y
los que lo ven desde fuera dicen que están obligados a llamarle a ese país
letrina porque sólo en una se puede dar una podredumbre electoral democrática
tan desacreditada como esa que ayuda a pronosticar quién ganará esas
elecciones. Y entonces tenemos que brincar a las de EU, en la que el presidente
Donald Trump aspira a una reelección que gran parte de la población dice se la
merece por el buen trabajo que ha venido haciendo desde que ganó en el ‘16.
Pero Trump para estas aspiraciones tiene muchos enemigos, y también muchos
amigos, y sorpresivamente, sus mejores son los que vienen de sus enemigos, los demócratas
o sea los rivales aspirantes. Y es que no queda rama de la sociedad de EU en
que Trump no haya puesto lo positivo por sobre lo negativo, claro, sobre el
caos dejado por Obama, reconocido por el pueblo dándole las gracias por ello.
En lo económico, empleo, protección del país en la frontera como frente a las
pirañas chinas e europeas que desangran a EU y Trump prometió que las
eliminaría, y está en eso, todo para beneficiar a su país, haciendo “América
grande otra vez”. Y los hispanos lo quieren a pesar de sus errores y falla, es
decir en todo Trump ha dado lo mejor por su pueblo, y esto a los demócratas los
vuelven locos, inestables y se desesperan porque ven que si no hacen algo
drástico, fácilmente Trump se les escapa y gana la reelección. Y al perder lo
del “impeachment” se fueron contra el informe de Mueller y no saben que más
hacer o inventar. Y Trump logra todo eso sin hacer como en el shithole, usando
dinero ajeno y comprando a llamados diputados y senadores de un llamado congreso.
No, Trump va a la reelección porque su honorable Constitución lo autoriza y su
pueblo desea que continúe 4 años más. Y nadie lo puede parar pues de los 24
candidatos demócratas que aspiran a quitarlo por el voto, ninguno reúne las
cualidades mínimas para eso. Uno de ellos es homosexual abierto, otro, el más
popular Biden, gusta besar y abrazar a niñas y mujeres ajenas. Sanders, tiene
más años que Matusalen y es amigo de Maduro y Fidel, otro, Beto, se cambió su
nombre por sonar latino para que los de Texas lo siguieran en su demagogia con
los inmigrantes, hay tres afros que ni sus familiares le darían el voto. Y lo más
risible y ridículo, un latino (mexicano), Julián Castro por Arizona, que quiere
ser presidente también y hasta uno de familia de los sicilianos, de Italia, con
sabor a Mafia. Así que Trump puede dormir tranquilo, y ahora sacará más votos
que en el ‘16, no solo porque la gente lo quiere, sino porque no hay nadie que
le dé por los tobillos, y todo legal, no como en el lugar mal oliente aquél y
desvergonzante. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#532, 6.5.19).
lunes, 6 de mayo de 2019
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