domingo, 26 de mayo de 2019

EL ‘COÑAZO’ DEL ABOGADO QUE LO IGUALÓ A UN DERECHO FUNDAMENTAL



“¿Pero quién es esa mujer abogada tan plebe gritando allí?”, decía una del público de la audiencia en la que un abogado echaba un ‘coñazo’ a los jueces en plena audiencia. La mujer lo decía por la melena que sobresalía, que mirado desde atrás a cualquiera confundiría, pero no, no era una mujer, era el abogado Eduardo Jorge Prats, constitucionalista de cuerpo entero, representante legal de los benditos bancos, abogado de las mineras como la Barrickgold y de Miguel Vargas Maldonado, uno de los políticos del país que mejor sabe hacer negocio en el truque del politikiquismo, se presentó el día 22.5.19, ante el Tribunal Superior Electoral, para defender una vez más, a su pupilo Miguel Vargas y en un arrebato incontrolable de poder y de ira, le eructó al tribunal en pleno, a los jueces y a la audiencia un: “!Coñazo, no vamos a pedir plazo!”, refiriéndose a una petición de los contrarios. La fuerza del ‘Coñazo’ fue tal que retumbó las paredes del tribunal y del mismo abogado que la pronunció, al vérsele jadeante, con cara morada y lleno de poder, que ningún juez de allí, u otro abogado se atrevió a llamarle la atención. Lo único que los jueces hicieron fue abrir los ojos, bajar la cabeza y fallar como pedía el abogado del ‘coñazo’. Y era que ellos sabían lo que les esperaba si alzaban la voz al orden, si amonestaban al abogado o si fallaban en contra. Una ira más fuerte que ese ‘coñazo’ iba a caer sobre ellos ahora del poder supremo político del país y el de la llamada Justicia. Y era que todo estaba preparado, pues días después dicho abogado publicó en HOY 24.5.19 este artículo “El Tribunal Constitucional y la Ponderación”, en la que el abogado del ‘coñazo’, más o menos dice, que en caso de conflicto entre dos derechos fundamentales de una constitución, pues la solución sale de la ponderación de darle la inclinación al derecho que más claro esté, y por ahí sigue en su bla, bla acostumbrada, lo cual preparaba el terreno para en caso de que su ‘coñazo chocara con los derechos fundamentales de los jueces y tribunal al respeto debido, él alegaría que la razón y fuerza de un ‘coñazo’ tiene la autoridad del poder, reconocido de la sociedad  autoritaria y por lo tanto es un derecho fundamental y que él lo usó en la circunstancia adecuada y con los fines claros y que al final le dieron la razón cuando los jueces fallaron a favor del ‘coñazo’ sin que a ellos les importara para nada el irrespeto que en cualquier país del mundo, llevaría condena de cárcel para el aguerrido abogado. Pero en el país del ‘coñazo’ eso no es nada, es costumbre de las élites de poder hacer con el Estado y tribunales, lo que a ellos gusten o convengan. Para eso son ricos y poderosos, lo que los ampara con ese derecho nuevo para incorporarlo a la llamada Constitución del ‘10 como el derecho ‘fundamental del coñazo’. Ese abogado creativo, tiene otro mérito, además de los mencionados y es que es rico y poderoso, pero a diferencia de abogados de otros países (como EUA) cuando abogados adquieren la misma condición de él, distribuyen parte de su riqueza, su en dinero, en ayudas legales especialmente a los pobres, y prestan sus oficinas, empleados y recursos para representar causa populares, claro sin cobrar un centavo. El no lo hace hasta donde sabemos, violentando un poquito su hábito de demostrar en sus artículos que él sabe de todos los derechos del mundo, pero NO ese deber de los abogados de conciencia. Claro, él podría descartar esa opinión con otro ‘coñazo’ como el dicho en el tribunal y ya está. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#536, 26.5.19).

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