“¿Pero quién es esa mujer abogada tan plebe gritando
allí?”, decía una del público de la audiencia en la que un abogado echaba un ‘coñazo’
a los jueces en plena audiencia. La mujer lo decía por la melena que sobresalía,
que mirado desde atrás a cualquiera confundiría, pero no, no era una mujer, era
el abogado Eduardo Jorge Prats, constitucionalista de cuerpo entero, representante
legal de los benditos bancos, abogado de las mineras como la Barrickgold y de
Miguel Vargas Maldonado, uno de los políticos del país que mejor sabe hacer
negocio en el truque del politikiquismo, se presentó el día 22.5.19, ante el
Tribunal Superior Electoral, para defender una vez más, a su pupilo Miguel
Vargas y en un arrebato incontrolable de poder y de ira, le eructó al tribunal
en pleno, a los jueces y a la audiencia un: “!Coñazo, no vamos a pedir plazo!”,
refiriéndose a una petición de los contrarios. La fuerza del ‘Coñazo’ fue tal
que retumbó las paredes del tribunal y del mismo abogado que la pronunció, al
vérsele jadeante, con cara morada y lleno de poder, que ningún juez de allí, u
otro abogado se atrevió a llamarle la atención. Lo único que los jueces
hicieron fue abrir los ojos, bajar la cabeza y fallar como pedía el abogado del
‘coñazo’. Y era que ellos sabían lo que les esperaba si alzaban la voz al
orden, si amonestaban al abogado o si fallaban en contra. Una ira más fuerte
que ese ‘coñazo’ iba a caer sobre ellos ahora del poder supremo político del
país y el de la llamada Justicia. Y era que todo estaba preparado, pues días
después dicho abogado publicó en HOY 24.5.19 este artículo “El Tribunal
Constitucional y la Ponderación”, en la que el abogado del ‘coñazo’, más o menos
dice, que en caso de conflicto entre dos derechos fundamentales de una
constitución, pues la solución sale de la ponderación de darle la inclinación
al derecho que más claro esté, y por ahí sigue en su bla, bla acostumbrada, lo
cual preparaba el terreno para en caso de que su ‘coñazo chocara con los
derechos fundamentales de los jueces y tribunal al respeto debido, él alegaría
que la razón y fuerza de un ‘coñazo’ tiene la autoridad del poder, reconocido
de la sociedad autoritaria y por lo tanto
es un derecho fundamental y que él lo usó en la circunstancia adecuada y con
los fines claros y que al final le dieron la razón cuando los jueces fallaron a
favor del ‘coñazo’ sin que a ellos les importara para nada el irrespeto que en
cualquier país del mundo, llevaría condena de cárcel para el aguerrido abogado.
Pero en el país del ‘coñazo’ eso no es nada, es costumbre de las élites de poder
hacer con el Estado y tribunales, lo que a ellos gusten o convengan. Para eso
son ricos y poderosos, lo que los ampara con ese derecho nuevo para incorporarlo
a la llamada Constitución del ‘10 como el derecho ‘fundamental del coñazo’. Ese
abogado creativo, tiene otro mérito, además de los mencionados y es que es rico
y poderoso, pero a diferencia de abogados de otros países (como EUA) cuando
abogados adquieren la misma condición de él, distribuyen parte de su riqueza, su
en dinero, en ayudas legales especialmente a los pobres, y prestan sus oficinas,
empleados y recursos para representar causa populares, claro sin cobrar un
centavo. El no lo hace hasta donde sabemos, violentando un poquito su hábito de
demostrar en sus artículos que él sabe de todos los derechos del mundo, pero NO
ese deber de los abogados de conciencia. Claro, él podría descartar esa opinión
con otro ‘coñazo’ como el dicho en el tribunal y ya está.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#536, 26.5.19).
domingo, 26 de mayo de 2019
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