sábado, 8 de febrero de 2020

DOS ESTRELLAS LATINAS REVENTADAS CONTRA EL SUELO



Y son de Miami y de Texas, con lazos unidos a Cuba, de la tiranía de los Castro. Sus padres salieron huyendo de allí porque prefirieron los principios antes que el beneficio de lo material, la libertad, la decencia, la justicia, el honor, la verdad, y no las promesas de un paraíso terrenal, educación, deporte, pensión, comida, teatro, todo gratis. Dijeron no, y llegaron a EU y allí tuvieron sus hijos, Ted Cruz y Marco Rubio. Pero diferentes a sus padres, en estos días en el juicio del Presidente Trump, siendo Senadores republicanos, prefirieron lo material a los principios, alejándose de sus padres,  porque temieron que si se iban con la verdad, Trump los iba a atacar y perderían sus cargos. En ese juicio los demócratas acumularon muchísimos hechos y pruebas contra Trump, que formaron las bases de dos artículos para destituirlo. Los republicanos nunca aceptaron que Trump había hecho lo malo, entre ellos los dos hispanos. Se opusieron a todo lo que acercara el juicio a la verdead,  a uno que tuviera similitud con los juicios usuales del sistema judicial de EU, y hasta el Presidente de la SCJ lo trajeron como partícipe, no garante de que lo harían bien. No permitieron testigos como pedían los acusadores. No permitieron la presencia de documentos probatorios, que Trump negó amparándose en el llamado ‘privilegio presidencial’, no valió nada. Sus abogados insistieron en lo mismo, que no había hecho nada malo y que la llamada aquella había sido ‘perfecta’ y que el juicio era nulo. Y el juicio siguió hasta que el  NY Times soltó la bomba de que Bolton, un ex asesor de seguridad de Trump, decía en un libro pronto a ser publicado, que sí, que todo de lo que se acusaba a Trump era verdad y no como él y los republicanos estaban sosteniendo. ¿Traicionarían los latinos a sus padres? ¿Fueron más inteligentes? Estos latinos por venir de donde vienen, no dejaron de luchar por la libertad de Cuba y sus patrocinadores porque aquella tiranía entre otras cosas, estaba sustentada en las mentiras, vg., cuando Fidel proclamó a todo pulmón que adoraba la democracia, con libertad, y elecciones, alejado del comunismo que rechazaba, lo que al poco tiempo de subir al trono, hizo todo lo contrario, los engañó, les mintió. Y el juicio de Trump debe haberles recordado de esas mentiras, porque a su ídolo se le acusaba de mentir más de 16,000 veces en tres años, mentía en todo lo que tocaba. Y los cubanos huyeron por las mentiras de aquel mentiroso, pero ¿se acordarían con las mentiras de éste a las de aquél? Ahora para ellos será difícil subir a una tribuna y hablar de libertad, honradez, el imperio de la ley y la verdad, porque todo se vino al suelo con ese juicio, donde los que quedaron con la peor parte fueron los cubanos y sus colegas republicanos del senado. Ante tanta anormalidad legal e inconsistencia argumental ninguno dijo nada, excepto Cruz, experto constitucionalista, que no vio que constitucionalmente Trump violaba la Constitución, pero calló y dio todo por defenderlo, cuando éste hasta lo ofendió junto a su familia y como nada. Suerte que el senador Romney salvó su honor y votó contra Trump, lo que no pudo motivar a ninguno a cambiar de postura. Y eso que ambos querían ser presidente de EU. Ambos lo que hicieron fue un ejercicio de política fallida, pues sabían que ninguno podía llegar cerca a ese cargo, y su actitud de preferir la ventaja de mantener sus cargos antes que los principios de la verdad, lo ha probado, opacando para siempre sus explotadas estrellas. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#566, 8.2.20).

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