miércoles, 5 de febrero de 2020

EL JUICIO DE TRUMP Y SUS LECCIONES MARAVILLOSAS



Quienes han tenido la oportunidad de ver, leer y oír a los protagonistas del juicio de Trump por la TV, se han dado un banquete como nunca. Tantas las sorpresas, defensas, argumentaciones en este juicio que es difícil saber cuál es la más grandiosa, importante y asombrosa. Fue tanto lo aprendido que es difícil escoger cual ha sido la mejor lección. Lo más asombroso fue la cantidad de mentiras que rodaron por aquel salón. Miles de veces repitiendo hechos que fueron inventados o defensas que eran mentiras. Frente a la razón del juicio por abuso de poder y por obstruir al Congreso como tercer poder, ¿qué alegó el acusado? Que él era inocente, que no había hecho nada malo y que la llamada aquella fue  ‘perfecta’. ¿Y quiénes le creyeron? Pocos, porque las evidencias fueron muy abrumadoras. ¿Y le dieron oportunidad de defenderse? El y sus abogados dijeron que no, pero fue noticia que no usó ese derecho a pesar de habérselo ofertado muchas veces. Sus abogados se llevaron muchas banderas. Nunca se había visto en un juicio tantos abogados hablar tantas mentiras en sus alegatos como los 4 abogados y uno, Alan  Dershowitz siendo el abogado del Absurdo. La posición que tomaron los Republicanos fue escandalosa, porque después de defenderse con mentiras, admitieron que Trump hizo lo mal hecho, pero pelearon hasta lo último negándolo, que no era cierto, que no había pruebas, pero cuando el otro lado pedía las pruebas al gobierno, éste las negaba y los republicanos lo apoyaban. Lo mismo cuando se pidió oír testigos, que hicieron todas las maromas para impedirlo, porque sabían entonces que tendrían que ver de cerca la verdad, y si eran personas con respeto a las leyes, tendrían que votar contra su presidente, pero jamás querían eso, sin importar que el Presidente tuviera o no razón. Y cuando todo estaba perdido por la mención testimonial de Bolton, entonces, el temblor los invadió y después de mucho meditar, y la aberración legal del abogado Alan Dershowitz, cambiaron la música y admitieron que sí, que su presidente hizo lo indebido, pero que eso no era ¨impechable”, motivo de botarlo del cargo. Y así se consolaron y votaron los hombres honestos del Partido Republicano. ¿Y cómo levantarán sus cabezas mañana esos políticos? O sea, que para los pueblos que han visto todo este circo, han aprendido que ya los EU no son lo que eran antes. Pero hay una lección que se lleva la gloria en la tristeza, y es que EU, después de este juicio parece que no volverá a ser el mismo, un país hacia donde miraba para emular y admirar, cuando han encontrado inocente a Trump, eso tiene un significado tan profundo, que probablemente trastornara a ese país para siempre. Razonan, si él fue inocente violentando la Ley, y la Constitución, y no pudieron hacer nada, ¿quién lo parará cuando quiera hacer lo mismo o peor? Nadie. La Justicia, no podrá, como se demostró, al escudarse que si los contrarios acudían allí, el usaría el privilegio presidencial para bloquear todo y que tomaría años la litis. Y si la Justicia no podía hacer nada, pues menos el Congreso, cuando lo acaban de anular como tercer poder. ¿Qué queda? Camino abierto para Trump de hacer y deshacer a su antojo. Y algo triste, fue tomar al Presidente Robert, de la SCJ como un juguete al que lo pusieron allí sólo a mirar, leer nombres y papelitos, sin que pudiera enderezar las torceduras a la ley que allí se practicó. Se cree que si hubiera sido otro, como Marshall, hubiera declinado el trabajo o actuado como un verdadero juez. No lo hizo, y quedó su mal imagen entre las lecciones aprendidas. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#565, 5.2.20).

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