En el periódico de los comunistas del capitalismo de HOY, y
al ya no existir el de ellos “Hablan los
Comunistas”, copia burda del burdo Granma de Cuba, llamado el “Libelo”, leyendo
un artículo (h.30.4.12) de un personaje que fue guerrillero, invasor desde Cuba
hacia Santo Domingo en la más ridícula e inconcebible invasión de un militar a
un país, me llegó la idea de que ese pueblo le debe su libertad a Trujillo,
aunque pudiera sonar paradójico e inaceptable. El guerrillero que deseó obtener
el grado de Comandante de una revolución y que no lo obtuvo, sino una gran
dicha de salir vivo de la aventura con un gran carcelazo, escribía comentando
un libro sobre “El Guerrillero del Tiempo”, que trataba sobre Fidel Castro y su
entrevista con una periodista cubana. Decía que desde 1947 cuando se prepara la
invasión de Cayo Confite contra la dictadura de Trujillo por los exiliados
dominicanos por el Caribe, Fidel se alistó para participar en dicha invasión, pero
que por razones del destino, no pudo participar cuando ya se daba por seguro.
Claro, las razones de Fidel en esa aventura eran de tipo históricas, pues se
sabe que desde Santo Domingo salieron muchos nativos para ayudar a Cuba a
derrotar a los españoles que aún se resistían a irse de allí para 1860. Su
influencia fue muy importante, a tal punto que mencionar allí a Máximo Gómez es
tanto como decir José Martí, uno en el verbo, la idea, el otro en la acción, el
machete. Y Fidel, hombre inteligente y cruel no podía dejar pasar cualquier
oportunidad que se le presentara para sobresalir y crearse un nombre. Decía el guerrillero no-comandante,
que luego de los años de cárcel y de su libro “Caracoles”, donde narra esa
invasión al estilo “Día D”, pero sin sustancia, idealismo ni realismo, de su
comandante Caamaño, el jefe que venía y no venía, que se quería que se supiera
que venía pero que no se quería que se supiera, y entre “el no y el sí”, llegaron
y fueron recibidos a tiro limpio por los aguerridos guardias que defendían a
Trujillo. Otra razón de Fidel era su espíritu de aventura, pues ya hacia ratos
que por la Universidad
de la Habana y
en el venidero ‘Bogotazo’, ya él tendría su fama bien ganada. Así que supóngase
que esa invasión hubiera tenido éxito y que Fidel hubiera llegado en ella. Lo primero
que habría que celebrar era que gracias a los dominicanos, el pueblo cubano se
habría librado de una pesadilla atroz. Claro, se salvaba uno y se jodía el
otro, pues con toda seguridad que Fidel hubiera implantado sus ideas que traía desde
su que nacía del vientre de su progenitora. Allí rápidamente hubiera copada el
puesto principal, alegando que así lo había hecho Máximo Gómez en Cuba, y la
hecatombe del comunismo crudo hubiera florecido en Santo Domingo. El infierno
que hubiera eso significado no tendría nombre, porque Fidel además de listo es
y ha sido cruel en grado extremo y si no se cree, pregúntese cuándo Fidel ha
dado la más mínima manifestación de humanismo, de amor al prójimo. ¡Nunca! Al
contrario, donde ha habido la oportunidad de demostrarlo, lo que hizo fue dar
muestra de crueldad al estilo Nerón, Calígula o Genghis Khan. Fusiló a miles sin
juicio en La Cabaña.
Condenó a 30 años de suplicio con el sadismo de tener que
cumplir hasta el último día de la pena. Desapareció a Camilo. A Matos le metió
20 años completos. En el 1962 con los cohetes rusos buscó la hecatombe sin
temor. En el Mariel, vació las cárceles de enfermos y locos y los envió a
Florida. Fusiló a Ochoa, a los mellizos De la Guardia y siguió fusilando
y torturando hasta ayer por la mínima razón. Nunca mostró condescendencia
humana. Si hubiera estado en Haití para 1780 hubiera sido una de las bestias más
sanguinarias de allí, quizás superando a Dessalines. Y todo esto lo celebraría
el comandante sin título, al que una vez en uno de sus viajes a Cuba, fue detenido
por unos minutos en el aeropuerto de Santo Domingo, hecho que denuncio con lágrimas
como si hubiera sido en Cuba, con la diferencia de que fue sólo por unos
minutos mientras en Cuba, su paraíso a donde v a y regresa cantando sus
bellezas y libertades, no se permite a un ser humano, a una simple mujer, ni
siquiera llegar al aeropuerto y menos, salir de Cuba a pesar de ser invitada 19
veces por instituciones internacionales, IMPEDIDO por el padrote cruel de allí.
Si fuera honesto en vez de gritar su mínimo dolor, debía gritar el dolor
inmenso del esa cubana, Yoani Sánchez, y de once millones de ellos, lo que
gracias a Trujillo ese no-comandante ni el pueblo llano ha tenido que sufrir. (Advertencia: Mi Bloke Internacional No. 1,
con 64 artículos está listo, junto a Mi Bloke Internacional No. 2 con 54
artículos. Dos pequeños libros añadidos a los diez existentes. Próximamente
traeré el índice o contenido para percibir una idea. Si les interesan estamos
abiertos al diálogo sin censura). ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
jueves, 31 de mayo de 2012
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