DOS APELLIDOS:
MONTANER Y DE LA RENTA
LIGADOS A LA
MAFIA
Del primero, siempre trato de leer sus interesantes
artículos que su Firmas Press coloca por el mundo. Sus libros también. Su
estilo es fluido, rico, coherente, directo y eficiente. Es un gran escritor, y
su apellido viene de las rancias familias de Cuba y que se halla ramificada por
EU especialmente por Miami. Y en estos días a su hermano lo condenaron, con
piedad, a cinco años de cárcel por mafioso, por robarle en forma altamente
descarada a los servicios de Salud del Estado de la Florida y Federal y tuvo la insensibilidad de involucrar a su propio hijo en la mafiosada, lo que al
final salió al estilo de tragedia griega, al éste testificar contra su propio
padre en la Corte Criminal.
Su hermano, el periodista y escritor, Alberto,
pidió clemencia y hasta adujo que el sufrimiento que había tenido habían
sido suficientes, como para que no fuera condenado a la cárcel. El otro, De la Renta, Oscar, es también
famoso, y el que más se conoce es el del modisto, aquel diseñador de moda que
viste a las personalidades del mundo y que en muchas ropas de hombres se ve con
gran orgullo el sello “De la
Renta” en la vestimenta. Tiene oficinas por Nueva York y
otras ciudades de EU y sus ramificaciones en su país natal, Santo Domingo,
especialmente en inversiones inmobiliarias como las de Punta Cana, famoso lugar
turístico donde sólo van los grandes. De éste nunca compré sus ropas, porque
eran y son muy caras, porque son para la clase privilegiada, pero no podía
impedir que su apellido siempre retumbara a cada momento en la radio o en la
prensa local e internacional, siempre halagándolo. Y de él hay una anécdota
linda, ejemplo vivo de cómo los ricos desfalcan a los pobres, al él “diseñar un
nuevo uniforme” para la
Policía Nacional de allí, dizque con el buen propósito de
hacerla menos criminal. El “diseño” costó una millonada, pagada por los pobres,
y la PN siguió
siendo como siempre o peor. Creía que su magia y fama transformarían viejos
vicios. Hay otra que es la mejor, la de su hermanito, que al igual que el
Montaner, le gustaba el dinero fácil y mal habido. Este estaba ligado a un
banquero, Báez, “Ramoncito”, como cariñosamente los adulones periodistas le
llamaban, de un banco, Baninter, que se creía que los ahorros de los
depositantes eran de él, y el socio De la Renta, Luis, también lo creyó y así dispusieron
de varios millones ajenos indebidamente. Después de un juicio que se dio por la
presión internacional de EU y Europa, porque si no, para ésos allí ni hay
cárcel ni castigo, fueron condenados a diez años de cárcel. Por Miami De la Renta tiene otra deuda
pendiente con la justicia cuando cumpla en Santo Domingo. Estos son tan sólo
dos ejemplos de las fechorías que se llegan a saber que hacen algunos ricos y
poderosos en contra de los pobres. Por ahí habrá otros miles que aún esperan
que se den a la publicidad, pero mientras otros casos llegan, es innegable que
en la mente de la gente quedan unas interrogantes que molestan y esperan por
alguna respuesta. Por ejemplo, ¿sabía el escritor Montaner en lo que se
encontraba su hermano? Y de saber, ¿cuál hubiera sido su deber? ¿Habría
disfrutado de alguna de las migajas mal habidas del hermano? Su solicitud de clemencia por el
hermano, ¿se justificaba por el vínculo sanguíneo, desconociendo el terrible
daño que él había hecho? ¿No debió pedir mejor la pena máxima como escarmiento?
Y lo mismo se le aplica a Oscar de la
Renta, al famoso modisto internacional, quien aparentemente
no sabía nada de lo que hacía su hermanito en aquel banco, transfiriendo dinero
ajeno hacia el extranjero y dando muchísimas muestras de filantropía con el
dinero ajeno. ¿Que De la Renta
no lo sabía? Si se tuviera que aceptar que ambos no lo sabían, ni Montaner ni
De la Renta,
entonces habría que escoger entre dos cosas: O que eran un par de idiotas, a
pesar de sus grandes méritos profesionales, o, que mentían como buenos
encubridores y hasta cómplices. Que el lector escoja cuál se acomoda más a su
criterio sobre dos apellidos famosos ligados a las cosas mafiosas. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM

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