¿Cómo puede ser eso? ¿Reconciliación entre los que se han
pasado 52 años asesinando y esclavizando a tantos? ¿Entre los lobos y las
ovejas? ¿Negarle a Cuba el inmenso y supremo placer de ver a su Mubarak en su
jaula, y no condenado a una perpetua, sino al ahorcamiento público en la plaza
aquella? No hacerlo sería como igualar a las víctimas con el mismo valor que el
de los victimarios. A los que engañaron, fusilaron, torturaron, y abusaron ilimitadamente con aquellos que sólo
podían gemir y a veces sin que nadie los oyera. Pero si casi en todos los
países ha habido cierto grado de satisfacción en cuanto a por lo menos, no en
todo lo deseado, pero siquiera una parte, ¿como entonces a Cuba una vez más se
le va a quitar de ese derecho? Eso de reconciliación lo ha venido hablando el
cura mayor que más parece un agente del Estado que una representación del
sufrimiento de Jesús, uno que es más débil por la calumnia y la mentira como
cuando tildó a los que ocuparon la iglesia y denunció como un buen chivato, que
eran delincuentes y antisociales, dando el visto bueno para que la represión de
la Tiranía
abusara hasta en el propio templo de Jesús. Quien representando a los valores
de Cristo es tan liviano para llamar así a gente desesperada contra un sistema
que no les deja ni siquiera respirar, no merece ningún respeto, sino el
desprecio absoluto. En Rusia no hubo reconciliación, aunque el Estado logró
sobrevivir pero cayeron ídolos y cabezas al extremo de que ahora Lenin es un
ícono, pero del turismo. En Rumania, murió el rey junto a la reina a puro
balazos, en Camboya han sido juzgados y esperan sus penas, Alemania se
despedazó y la reconciliación vino del Oeste, impuesta, los árabes se han dado
un banquete de justicia y la última es ver como el pueblo brinda con jugos de
higo el bamboleo de Mubarak y le cuentan los infartos. El Kadafi, todos saben
que lo sacaron ensangrentado de una cuneta y su hijo clama piedad. A Husein lo sacaron de un hoyo lleno de
excremento y lo ahorcaron junto a sus colaboradores, a Bin Laden le dieron a
escoger entre pelear como un terrorista o un cobarde. Hasta en América Latina,
los verdugos fueron enfrentados con sus justicieros, hasta en Guatemala que es
mucho decir, por Chile y Argentina también contra los gorilas. En todos estos
lugares esos pueblos que habían sufrido lo indecible a manos de los verdugos no
podían esperar otra cosa que justicia, aunque no fuera total, y se dieron sus
banquetes. Y habiendo la tiranía de Cuba superado con creces en crueldad,
abusos, atropellos, robos, infamia, torturas a las antiguas tiranías americanas
de los Rosas, Francia, Pinilla, Strossner, Somoza, Lilís, Trujillo, Batista,
Duvalier,Videla, Pinochet, ¿como seria posible que allí se diera una
reconciliación entre los que mucho han llorado, sufrido, abusados, fusilados,
robados y los que han provocado esos llantos y atrocidades? ¡No podría ser! Se
sabe que eso sería la bendición para los que han engañado al pueblo por 52 años
prometiéndole libertad, prosperidad y respeto, porque saben perfectamente que
el tiempo está en su contra, que tarde o temprano ese sistema anacrónico y
denigrante tiene que desaparecer de este continente y llevarse de paso a sus
creadores y verdugos y saben que no tienen escapatoria. Podrán durar en el
poder un tiempo más, pero todo indica que su futuro es más que oscuro,
tenebroso y peligroso. Saben que ellos no quieren ver sus cabezas rodar como
las de Kadafi, Husein, Trujillo o Somoza, pero no sólo las de ellos, sino las
de sus colaboradores y familiares también que han disfrutado de todas esos
momentos de abusos y opresión. De seguro que el cubano preferiría que esa
camarilla siguiera ahí un poco más, pero esperar a tomar el poder completo y no
entrar en ninguna reconciliación, para disfrutar como en los demás países, y
aplicar la justicia a sus verdugos. Es preferible seguir sufriendo la presencia
de esos canallas, a entrar en conciliábulos de reconciliación que lo único que
haría sería frustrar para siempre al pueblo, mientras sus verdugos seguirían
gobernando y riéndose de su pasado. Es preferible sufrir un poco más hasta
esperar, lo que tarde o más temprano habrá de llegar, para el pueblo sentirse
feliz viendo ajusticiar a sus verdugos, y entonces ¡que se hable de
reconciliación! ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
domingo, 17 de junio de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario