domingo, 17 de junio de 2012

¿RECONCILIACION EN CUBA?



¿Cómo puede ser eso? ¿Reconciliación entre los que se han pasado 52 años asesinando y esclavizando a tantos? ¿Entre los lobos y las ovejas? ¿Negarle a Cuba el inmenso y supremo placer de ver a su Mubarak en su jaula, y no condenado a una perpetua, sino al ahorcamiento público en la plaza aquella? No hacerlo sería como igualar a las víctimas con el mismo valor que el de los victimarios. A los que engañaron, fusilaron, torturaron,  y abusaron ilimitadamente con aquellos que sólo podían gemir y a veces sin que nadie los oyera. Pero si casi en todos los países ha habido cierto grado de satisfacción en cuanto a por lo menos, no en todo lo deseado, pero siquiera una parte, ¿como entonces a Cuba una vez más se le va a quitar de ese derecho? Eso de reconciliación lo ha venido hablando el cura mayor que más parece un agente del Estado que una representación del sufrimiento de Jesús, uno que es más débil por la calumnia y la mentira como cuando tildó a los que ocuparon la iglesia y denunció como un buen chivato, que eran delincuentes y antisociales, dando el visto bueno para que la represión de la Tiranía abusara hasta en el propio templo de Jesús. Quien representando a los valores de Cristo es tan liviano para llamar así a gente desesperada contra un sistema que no les deja ni siquiera respirar, no merece ningún respeto, sino el desprecio absoluto. En Rusia no hubo reconciliación, aunque el Estado logró sobrevivir pero cayeron ídolos y cabezas al extremo de que ahora Lenin es un ícono, pero del turismo. En Rumania, murió el rey junto a la reina a puro balazos, en Camboya han sido juzgados y esperan sus penas, Alemania se despedazó y la reconciliación vino del Oeste, impuesta, los árabes se han dado un banquete de justicia y la última es ver como el pueblo brinda con jugos de higo el bamboleo de Mubarak y le cuentan los infartos. El Kadafi, todos saben que lo sacaron ensangrentado de una cuneta y su hijo clama piedad.  A Husein lo sacaron de un hoyo lleno de excremento y lo ahorcaron junto a sus colaboradores, a Bin Laden le dieron a escoger entre pelear como un terrorista o un cobarde. Hasta en América Latina, los verdugos fueron enfrentados con sus justicieros, hasta en Guatemala que es mucho decir, por Chile y Argentina también contra los gorilas. En todos estos lugares esos pueblos que habían sufrido lo indecible a manos de los verdugos no podían esperar otra cosa que justicia, aunque no fuera total, y se dieron sus banquetes. Y habiendo la tiranía de Cuba superado con creces en crueldad, abusos, atropellos, robos, infamia, torturas a las antiguas tiranías americanas de los Rosas, Francia, Pinilla, Strossner, Somoza, Lilís, Trujillo, Batista, Duvalier,Videla, Pinochet, ¿como seria posible que allí se diera una reconciliación entre los que mucho han llorado, sufrido, abusados, fusilados, robados y los que han provocado esos llantos y atrocidades? ¡No podría ser! Se sabe que eso sería la bendición para los que han engañado al pueblo por 52 años prometiéndole libertad, prosperidad y respeto, porque saben perfectamente que el tiempo está en su contra, que tarde o temprano ese sistema anacrónico y denigrante tiene que desaparecer de este continente y llevarse de paso a sus creadores y verdugos y saben que no tienen escapatoria. Podrán durar en el poder un tiempo más, pero todo indica que su futuro es más que oscuro, tenebroso y peligroso. Saben que ellos no quieren ver sus cabezas rodar como las de Kadafi, Husein, Trujillo o Somoza, pero no sólo las de ellos, sino las de sus colaboradores y familiares también que han disfrutado de todas esos momentos de abusos y opresión. De seguro que el cubano preferiría que esa camarilla siguiera ahí un poco más, pero esperar a tomar el poder completo y no entrar en ninguna reconciliación, para disfrutar como en los demás países, y aplicar la justicia a sus verdugos. Es preferible seguir sufriendo la presencia de esos canallas, a entrar en conciliábulos de reconciliación que lo único que haría sería frustrar para siempre al pueblo, mientras sus verdugos seguirían gobernando y riéndose de su pasado. Es preferible sufrir un poco más hasta esperar, lo que tarde o más temprano habrá de llegar, para el pueblo sentirse feliz viendo ajusticiar a sus verdugos, y entonces ¡que se hable de reconciliación! ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM

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