miércoles, 14 de agosto de 2013

¿ACEPTARÁN LOS INVÁLIDOS LA SODOMIZACIÓN?




De este asunto es la Biblia (nota: la II ya viene) la que nos ilustra cuando aquel problema de Sodoma y Gomorra, donde abundaban los que preferían a sus pares masculinos en vez de sus femeninas y de ahí Sodomía. Y en los tiempos modernos, yéndonos a los islamitas, los musulmanes (se aclara por la ignorancia, temor, el ‘no me doy cuenta’, excusas por estos solares), los periódicos del mundo traen que entre sus aberraciones, además de matar a cualquiera por cualquier cosa, con terrorismo, especialmente si es Cristiano, uno de los clérigos de los miles que abundan por allí, ordenó, lanzó una especie de dispensa o fatwa, que se autorizaba a los voluntarios islamitas que quisieran complacer a Mahoma y su Islam, practicar en abundancia la sodomía con el único interés de que el ano se agrandara y así el heroico musulmán poder meter allí dentro más dinamita para cuando se iba a su misión del jihad, matar y hacer el más grande daño posible. Y como ya sabemos quiénes son los Inválidos, esos infelices habitantes al Este de Santo Domingo que se enfrentan con unos agresivos famélicos del Oeste, pues como se recordará, la lucha aún continúa entre ambos bandos, y el bando de los famélicos como se sabe, comenzaron rompiéndoles los huevos en las caras y las muletas de los inválidos, y de ahí en adelante, su agresión se ha agravado, siguiendo con todos los productos que los inválidos se habían acostumbrado a venderles, una para hacer negocio, y dos para ayudarlos, pues esa gente nunca ha tenido nada en la vida que no sea abundante miseria autoinducida y cosechas de limosnas. Pero los inválidos no se acostumbran a la veda de los famélicos, y todavía siguen con el grito, como hacían las Sirenas de Ulises, para que viniera Júpiter a salvarlas, porque su vida ahora es de miseria al no vender, pues todo lo que se acostumbraron a ganarles a los famélicos en los negocios, ahora no pueden hacerlo, porque ya no hay exportación hacia allí. Desde el Presidente de los Inválidos, pasando por varias organizaciones campesinas productoras de pollos, huevos, salami y plásticos, no se resignan a lo dispuesto por los famélicos. El Presidente no se atrevió a decir que su amigo del alma Martely lo traicionó, porque según sus asesores, las cosas podrían empeorarse, y los famélicos podrían ampliar la veda con el cemento, y  entonces, sí que el dolor de los inválidos sería grande. Tampoco aumentar las deportaciones ni echar a la frontera las parturientas, porque los famélicos se irían a la ONU y al Canadá a denunciar a los Inválidos. Y los agricultores no saben qué más hacer. Se han reunido en todos los pueblos de esa zona buscando alguna fórmula que convenza a los famélicos que levanten la veda. ¿Dónde está la comisión bicameral? gritan. Que el gobierno no ha hecho nada y según se desprende de su lagrimar y sangrante llanto, ellos estarían dispuesto a todo con tal de lograr esa meta. Inclusive, algunos han dicho que tienen sus mujeres dispuestas a dárselas (prestadas, por supuesto) a los famélicos (a ellos les encantan las mulatas) si con ello logran sus objetivos. Y lo mismo los grandes productores, que dicen y reiteran que el país debe hacer algo para entrar en algún tipo de acuerdo con los famélicos, que la cosa no se debe quedar así, que hay que hacer lo que ellos quieran (esto en baja voz), hasta cobrar impuestos para los famélicos. Y algunos hasta ven alguna esperanza de que la veda será levantada y jamás ampliada a otros productos, porque los famélicos enviaron a sus técnicos a verificar en el terreno, en las fincas de los inválidos, las condiciones de allí para asegurarse de no exportar huevos ni pollos no aptos para los famélicos. Pero muchos creen que ésta es otra táctica para burlarse del país de los Inválidos, sin embargo, no se dan por vencidos y han admitido, en baja voz, que harían lo mismo que los musulmanes, es decir, se dejarían sodomizar por los famélicos en una moderna Sodoma si esto los ayuda a levantar la veda. Y todo parece indicar que ellos lo van a consentir y los famélicos a gustar. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM

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