miércoles, 28 de agosto de 2013

LOS ‘HOMOS’ Y SU TRAICIÓN A BARACK OBAMA




Al pobre Presidente Obama no dejan de caerle peñas, y no es que sea inocente del todo, pues muchas de ellas, él mismo se las ha buscado por su inexperiencia, poca inteligencia y su color. ¿Quién lo mandó a escoger ese color pudiendo escoger el otro del que venía? ¿Quién lo mandó a recordar que era musulmán? (Aunque muchos no lo dudan cuando se remontan a escarbarlo en sus días por Hawai y su primo en Kenia).
Lo han acusado de muchas cosas, pero dos principales. Una, de ser un presidente musulmán en la Casa Blanca y, dos, de ser un presidente Gay, homo o como le dicen por allí, cundango. Y en ambos casos ha querido dar muestras de que las acusaciones no son infundadas. Con los musulmanes, es secreto público que ha hecho cosas criticables, y que ponen en peligro la seguridad de EU, por su amistad con una organización (entre otras) musulmana CAIR, ligada a grupos terroristas y al depuesto Morsi en Egipto, cuando dispuso que las agencias del gobierno eliminaran de sus libros lo referente a terrorismo ligado a los musulmanes, para no herirlos y ceder ante su exigencia.
Con los Gays es quien más lejos ha ido, pues si antes se decía “no pregunte, no conteste” referente al ingreso de los reclutas en el Army, de si eran o no pro homosexuales, él eliminó eso en el 2011 y formalizó que los gays tenían tanto derecho como el que más a estar en el Army sin ningún tipo de discriminación. Nombró también diplomáticos declarados gays. Al disponer esto, el orgullo gay dio un salto como el de los astronautas en la Luna, y comenzaron a salir de los closets y a mostrar su desafío y a exigir derechos desconocidos. De aquí la abundancia de Estados que comenzaron a aprobar los matrimonios gays, como si fueran iguales a los de la familia tradicional.
Es decir, Obama ha sido un Presidente que le ha dado a los gays lo que ningún gobernante le había reconocido en EU, y en consecuencia, proyección de su reconocimiento a nivel mundial. Claramente, ante esta gran defensa de los gays, era lógico esperar que ellos como individuos o grupos se dedicaran a crear una especie monumento al presidente que con ellos había sido tan generoso. Sin embargo, la cosa no parece haber salido así. El primer cundando que le dio una puñalada trapera al Presidente fue Bradley Manning, el gay que siendo militar entregó a Wikileaks las informaciones que han hecho un gran daño a EU. Este pequeño y parecidamente insignificante personaje fue recientemente juzgado y condenado a sólo 35 años de cárcel. El quedó satisfecho y más cuando días antes había suministrado a la prensa una fotografía en que aparecía como mujer rubia, y al terminar el juicio anunció orgulloso, que se transformaría  ya en mujer completa, que eso era lo que era y que se llamaba Chelsea.
La segunda gran puñalada se la han dado a Obama hace unas semanas por otro joven llamado Snowden, que aunque no se sabe ciertamente si es gay, (Manning tampoco al principio se sabía que lo era), por lo menos sí se está seguro que los dos periodistas que lo ayudaron a filtrar las informaciones de las agencias de espionajes de EU, fueron gays ambos, uno marido del otro, un británico y el otro brasileño. Es decir, en este caso, hay dos cundangos traicionando, y lógicamente, tiene que surgir, la pregunta de si entre estos dos y Snowden no debe haber una relación de la misma naturaleza. Por lo tanto, lógicamente hay que presumir, que Snowden es gay también. Entonces, admitir esto, es admitir que Obama estaba errado, que había metido hondamente la pata con los gays, que aunque tuviera simpatía por ellos, no debió ir tan lejos. A él quizás le consolaría mencionar a aquel gay que recientemente salió del closet y que era de las Fuerzas Especiales, condecorado combatiente del Army, que también dijo que a pesar de sus proezas, también era mujer. ¿Acaso no significaría esto que a los gays habría que discriminarlos, no confiar en ellos? (Esto, sin entrar en otras historias del espionaje y la debilidad natural de los gays en caer). ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM


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