jueves, 8 de mayo de 2014

EL NARCISISMO Y LA CIENCIA




Se creía que con los dos trabajos anteriores sobre los narcisistas, el tema se agotaría, pero como los buenos cuentos, aún no, y que confesamos, fueron inspirados por un pobre, auto llamado poeta, de esos que andan por el mundo dando lástima, pidiendo aceptación,  de los que viven brincando de feisbuc a faisbuc buscando publicidad, que los admiren, reconozcan, les tomen fotos y que se las envíen para gozarlas, buscando cartas que avalen sus grandes méritos intelectuales y físicos, especialmente de su cara, sus ojos, cuerpo y hasta trasero, que le digan “me gusta” “te enlazo”, “comparto”. Sí, de ésos, pero es innegable que en esos seres el dolor es grande y lo peor, con la incomprensión del resto de la humanidad, porque no los entienden ni desean hacerlo. Siempre han sufrido y de algo peor: su soledad inmensa, pues no pueden aunque quisieran, confiar en nadie porque lógicamente, pueden pensar que lo que buscan es robarles su belleza. Esa soledad que ya García Márquez la recordaba en su obra, con el personaje “El narcisista que vino de oriente dentro del hielo”, era lo que los asesinaba en silencio, peor que la Diabetes, otro asesino silente, porque estaban muy solos, pero por fin, la Ciencia parece que oyó su lamento, y va abrir sus puertas para hacerlos menos sufridos. Y fue que como la ciencia vino a acomodar a la mujer para que fuera arreglada en todas sus partes con siliconas, comenzando por sus labios, pómulos, tetas, nalgas, caderas, en fin, hecha al gusto de ellas, abandonando a Natura. Si a ellas la Ciencia ayudó, ¿por qué no a los narcisistas? gritaban. Y se condolió del quejido y vino ayudar para sacarlos de su terrible soledad. El primer gran regalo (había pensado en hacerse de cera, tipo museo, pero lo dejó porque perdería el dinero al recordar que lo derretiría con su abrazo tan ardiente) que les dio fue ese invento alemán de la impresora de tres dimensiones, capaz de crear cualquier cosa diferente a la que sólo imprime en papel plano. Se probó en firme al fabricarse de un dibujo un arma de plástico capaz de disparar balas y matar. Esta idea en el acto puso a volar el pensamiento de los narcisistas, que aunque pudieran ser poetas, están en cualquiera de las Artes, porque son geniales. Así el narcisista sólo tiene que poner su foto en la impresora y pedir que lo saque a él, y ¡alahh!, ahí mismo está el ser, él mismo (no se dice su copia porque podría traer celos) para ser adorado por él y nadie más. Solo él lo tiene, lo adora y se lo lleva a su alcoba para amasarlo. No importa que sea inmóvil y que no tenga temperatura, eso vendrá después, pues se conformaba en lo que la ciencia arreglaba la falta. Pero como él nunca está conforme ni cree que lo último es lo último, continuó su lucha, siguió buscando y descubrió que tenía la ciencia ahí mismo en su cara, linda por supuesto, la solución de ese problema del calor y la 3D. Era lo “cul”, lo que la Ciencia había estado desarrollando pero que los narcisistas no le pusieron mucha atención al no verlo en su provecho porque se creyó que era más para los animales como vacas, monos, chivos. Era la Clonación, que sí vendría a resolver por fin el problema de la soledad del narcisista. Ese poeta lo descubrió y al principio no quiso decírselo a nadie, y sólo cuando se enteró de que este blog (mi blog) iba a escribir sobre el tema, fue que corrió y se lo comunicó a sus amigos, y publicó en su portal algo, incompleto, pero para cubrirse frente a los demás narcisistas, de que lo pudieran acusar de narcisista doble, por querer sólo él disfrutar del descubrimiento nuevo. Pero tenia un problema: aún el Estado no haba autorizado la clonación en los humanos, por lo que de hacerlo, sería ilegal, pero el pensó que de ilegalidad estaba el mundo lleno, y que él buscaría al médico perfecto para que le diera su regalo perfecto. ¿Dinero? Lo buscaría aun prostituyéndose (en la literatura claro, falsificando opiniones, entrevistas y engañando) pero lo haría hasta que se tuviera a sí mismo, para verdaderamente entregar a amarse de verdad, sin tener que hacer como el griego Narciso por esa soledad. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM  (“Penoso es para aquéllos que por su desarrollo cerebral inconcluso no comprenden la creatividad literaria”).


No hay comentarios:

Publicar un comentario