Nunca el continente fue homogéneo, y
antes de Colón, estuvo dividido en dos: entre caníbales y vegetarianos o
creadores de pirámides y supervivientes de la nada. Después de su llegada,
entre invasores e invadidos, nacieron conflictos. Al ampliarse los
horizontes, la división se multiplicó, y ahora ya no era en dos, sino en
Cuatro: Los que se fueron con una ideología, los que se quedaron enfrentándola,
los ignorantes y los enfermos o anormales. De todos, los más inocentes son los
ignorantes. Algo llamativo es que desde el primer grupo se iban a mudar muchos
al último cuando se le presentó la famosa desbandada del ‘89. Como es natural,
al ser diferentes, cada grupo tiene un distintivo. Al primero se le podría
decir que es el más rico, y lo que más le sobresale es la Hipocresía. Al
segundo le acompaña la debilidad y su bondad. Al tercero, su mismo nombre: la
ignorancia, y al cuarto, también su nombre, la enfermedad. También hay que
resaltar que dentro del último grupo habría que dividirlo entre los enfermos
naturales y los enfermos ‘consecuenciales’, o aquéllos que se hicieron enfermos
por algún trauma sufrido o porque fue tanta su maldad que sucumbieron a ser
enfermos antes que ser buenos. Como entonces hay inocentes, lógicamente debe
haber malos o culpables y los más indicados son los del grupo uno. Pero ¿por qué?
¿Por la hipocresía o porque se fueron hacia el último grupo? Bueno, si hay inocentes hay culpables porque
al irse de un grupo a otro, lo hicieron mintiendo, que lo hacían pero que no lo
hacían, que estaban allí y que si se movían era porque el momento crítico lo
exigía así, pero bajo ninguna condición era porque habían perdido ni el ímpetu
ni el sabor de ser de los de la ideología. Claro, irse enfermo hacia el cuarto
grupo nunca hubiera sido algo malo, pero al hacerlo dentro del carro de la
hipocresía, entonces, se veía que lo de ellos era más complejo, y es ahí
entonces donde nacen los enfermos consecuenciales. Pero estos cuatro grupos
traen naturalmente, consecuencias perdurables y es lo que estamos viendo en América
hoy, cuando en casi toda la sociedad, se ve esa duplicidad o falta de decencia,
al ser y no ser, estar y no estar y todo en el mismo momento. Naturalmente,
ante esto había que buscar a un culpable, y se presenta la desgracia de que ya
no existe un Eduardo Galeano (el pobre, hace unos días renunció a su famoso
libro de ‘venas’ en una feria en Brasil) para escribir otra estulticia como sus
venas, en la cual culpa a todos de la desgracia de América, excepto al
verdadero culpable. Es lo mismo que pasa hoy con los afroamericanos (dicho en
voz baja: “negros” y haitianos), que casi siempre buscan a un blanco para
explicar su incapacidad, inoperancia, incompetencia, criminalidad y todo lo
malo que de ellos surge. Así se ha transformado, bueno, mejor ratificado la América,
en una gran sociedad en que sus órganos más vitales juntos a sus componentes
están enfermos. Y la oportunidad más gloriosa de ver todo esto es con la
desgracia que viene sufriendo Venezuela, (con la OEA) y en Santo Domingo, con
la Diputada Minú. Allá un grupo de los enfermos encabezado por aquel indio lunático
que se creyó que había nacido de los padres de Simón Bolívar, sin darse cuenta
por el rasgos de su rostro y el color de su piel más su falsedad innata, que la
familia de Bolívar nunca pariría un gemelo como él. Y la hipocresía y la mezcla
de enfermedad de los ideológicos, no le permitió ver y después de llenar de
vergüenza a su país, que dejaba al hijo más incapacitado de toda Venezuela. Y
he ahí a ese pueblo sufriendo como ninguno excepto Cuba. Y en Santo Domingo,
personajes del cuarto grupo como Luis Scheker, ensalza a la Diputada (‘El gesto
de Minou’), sin atreverse a contestar las tres (3) preguntas obligadas (¿Rechazó
ella algún privilegio ofensivo; denunció a sus amigotes del Partido; antes del
2014 no supo que habían traicionado al Maestro Bosch?) que hicimos, burlándose
de la Moral, compartiendo con los de América las cuatro divisiones, reinando más
que todo la doblez y la gran hipocresía. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
(Próximo: “Con Rusia y China el
capitalismo paga su traición”).
sábado, 31 de mayo de 2014
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