sábado, 31 de mayo de 2014

LA AMERICA DIVIDIDA EN CUATRO




Nunca el continente fue homogéneo, y antes de Colón, estuvo dividido en dos: entre caníbales y vegetarianos o creadores de pirámides y supervivientes de la nada. Después de su llegada, entre  invasores e invadidos,  nacieron conflictos. Al ampliarse los horizontes, la división se multiplicó, y ahora ya no era en dos, sino en Cuatro: Los que se fueron con una ideología, los que se quedaron enfrentándola, los ignorantes y los enfermos o anormales. De todos, los más inocentes son los ignorantes. Algo llamativo es que desde el primer grupo se iban a mudar muchos al último cuando se le presentó la famosa desbandada del ‘89. Como es natural, al ser diferentes, cada grupo tiene un distintivo. Al primero se le podría decir que es el más rico, y lo que más le sobresale es la Hipocresía. Al segundo le acompaña la debilidad y su bondad. Al tercero, su mismo nombre: la ignorancia, y al cuarto, también su nombre, la enfermedad. También hay que resaltar que dentro del último grupo habría que dividirlo entre los enfermos naturales y los enfermos ‘consecuenciales’, o aquéllos que se hicieron enfermos por algún trauma sufrido o porque fue tanta su maldad que sucumbieron a ser enfermos antes que ser buenos. Como entonces hay inocentes, lógicamente debe haber malos o culpables y los más indicados son los del grupo uno. Pero ¿por qué? ¿Por la hipocresía o porque se fueron hacia el último grupo?  Bueno, si hay inocentes hay culpables porque al irse de un grupo a otro, lo hicieron mintiendo, que lo hacían pero que no lo hacían, que estaban allí y que si se movían era porque el momento crítico lo exigía así, pero bajo ninguna condición era porque habían perdido ni el ímpetu ni el sabor de ser de los de la ideología. Claro, irse enfermo hacia el cuarto grupo nunca hubiera sido algo malo, pero al hacerlo dentro del carro de la hipocresía, entonces, se veía que lo de ellos era más complejo, y es ahí entonces donde nacen los enfermos consecuenciales. Pero estos cuatro grupos traen naturalmente, consecuencias perdurables y es lo que estamos viendo en América hoy, cuando en casi toda la sociedad, se ve esa duplicidad o falta de decencia, al ser y no ser, estar y no estar y todo en el mismo momento. Naturalmente, ante esto había que buscar a un culpable, y se presenta la desgracia de que ya no existe un Eduardo Galeano (el pobre, hace unos días renunció a su famoso libro de ‘venas’ en una feria en Brasil) para escribir otra estulticia como sus venas, en la cual culpa a todos de la desgracia de América, excepto al verdadero culpable. Es lo mismo que pasa hoy con los afroamericanos (dicho en voz baja: “negros” y haitianos), que casi siempre buscan a un blanco para explicar su incapacidad, inoperancia, incompetencia, criminalidad y todo lo malo que de ellos surge. Así se ha transformado, bueno, mejor ratificado la América, en una gran sociedad en que sus órganos más vitales juntos a sus componentes están enfermos. Y la oportunidad más gloriosa de ver todo esto es con la desgracia que viene sufriendo Venezuela, (con la OEA) y en Santo Domingo, con la Diputada Minú. Allá un grupo de los enfermos encabezado por aquel indio lunático que se creyó que había nacido de los padres de Simón Bolívar, sin darse cuenta por el rasgos de su rostro y el color de su piel más su falsedad innata, que la familia de Bolívar nunca pariría un gemelo como él. Y la hipocresía y la mezcla de enfermedad de los ideológicos, no le permitió ver y después de llenar de vergüenza a su país, que dejaba al hijo más incapacitado de toda Venezuela. Y he ahí a ese pueblo sufriendo como ninguno excepto Cuba. Y en Santo Domingo, personajes del cuarto grupo como Luis Scheker, ensalza a la Diputada (‘El gesto de Minou’), sin atreverse a contestar las tres (3) preguntas obligadas (¿Rechazó ella algún privilegio ofensivo; denunció a sus amigotes del Partido; antes del 2014 no supo que habían traicionado al Maestro Bosch?) que hicimos, burlándose de la Moral, compartiendo con los de América las cuatro divisiones, reinando más que todo la doblez y la gran hipocresía. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM  (Próximo: “Con Rusia y China el capitalismo paga su traición”).

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