No, no es Obama, (si es que tiene un kilate). Es un negro de Sierra
Leona, que es y debería ser un ejemplo, no sólo de los negros de su país y el África,
sino de los negros bullangueros de EU, y de otros países donde viven, como en AL,
que muchos sólo sirven para asaltar y saquear negocios, mientras gritan a todo
pulmón, “!racismo, discriminación!” pretendiendo vivir del cuento y la vagancia.
El Washington Post (11-10-14) trae un trabajo de Todd C. Fankel llamado “The
fight to save the last Ebola-free district of Sierra Leona’ (“La lucha por
salvar el último distrito libre de Ébola de Sierra Leona”), que relata la
maravillosa y extraordinaria labor de este negro de oro, Momoh Konte, quien a
pesar de estar en buenas condiciones económicas, viviendo en Washington, EU, y
a pesar de haberse graduado de la universidad de Howard y Toledo, regresó a su
país, su distrito de Koinadugu de 205,000 habitantes, en el momento de la
terrible crisis del ébola y ha logrado el milagro de mantener su poblado,
bastante grande, libre del terrible virus, el único allí, algo increíble y a
pesar de estar rodeado de otros con muchas muertes. Ese gigante negro usó su
dinero y muchos millones, creó un plan de limpieza, aislamiento y sanidad y se
dedicó con otros, pero por su propia iniciativa, a conservar su pueblo libre de
éboca con una dedicación y esfuerzo extraordinario. Eso es maravilloso y que
debe dar múltiples bofetadas a tantos negros que ricos que hay en EU y que sólo
piensan en drogas, salir en las fotos de los periódicos, hablar pendejadas y
hacer payasadas, y sin poner un centavo para ayudar a su gente en necesidad. ¿Cuántos médicos negros se han ofrecido
voluntarios para ir ayudar a su gente en los países afectados? ¿Cuántos de esos
súper ricos negros, deportistas, actores, artistas, etc., han abierto sus
carteras, para ya que no van, darle dinero y ayuda a esos países que lo
necesitan desesperadamente? Pocos, pero mírese entonces, cuántos blancos están
allí arriesgando sus vidas por aquellos infelices, y después no quieren que se
digan algunas pestes contra aquéllos. Eso es lo terrible de la hipocresía y del
llamado racismo discriminatorio. Y la urgencia de la ayuda hacia esos países en
gran necesidad, se ve en lo que se ha visto en EU en el caso del infectado de
Texas, donde siendo solo uno (por New Jersey también hubo un corre-corre), y
allí en aquellos países hay miles y todos los días más, con uno solo se ha
armado un tremendo revuelto en la población y las autoridades, pues el mismo
hospital de primera (enfermeras y médicos) clase, se volvió loco y no supo qué
hacer cuando un solo paciente se presentó allí buscando ayuda. Y ni el mismo
gobierno Federal sabía o sabe qué hacer si en vez de un caso se presentan 10 o
20. Lo mismo está pasando por España, también con un solo caso. Poniendo la
imaginación a correr con estos datos, es suficiente para comprender la gran
necesidad y obligación mundial, especialmente de los negros pudientes de EU,
para ayudar con todo, y no sólo por una cuestión de humanidad y solidaridad,
sino porque ese problema del ébola hace rato dejó de ser de esos países, y está
convertido en un problema de todos, porque ahora es allá, pero dentro de poco
será por todo el por acá. Esos países del Africa están devastados, acorralados,
y con el riego de que su población desaparezca rápidamente. Hay que imaginarse
sus condiciones económicas y sociales, cómo estarán, pues la producción se ha
paralizado por las muertes y el miedo, el turismo es nulo y las relaciones aun
con los mismos vecinos africanos es casi nula, pues casi todos les han cerrado
sus fronteras, es decir, los más pobres, más vulnerables, los más débiles están
siendo diezmados por el virus terrible. Por eso cuando se ve a un negro como
Mamoh Konte a uno no le queda más camino que suspirar y decir, “!oh, pero cuántos
como este negro dorado necesitan esos países”. ¡Viva la negritud como ésta! ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
domingo, 12 de octubre de 2014
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