Este debe ser el número
500 de los héroes dominicanos, siendo conservador, que ha entregado sus huesos
al bienestar y felicidad de su país al morir en estos días y rendírsele los
honores correspondientes a su investidura, calculándolos a partir de 1930 (para
acortar la lista) cuando se comenzó la mayor producción de héroes porque había
entrado a mandar Rafael L. Trujillo, hombre de mano firme y pesada. Pero como
siempre ha pasado en ese pedazo de país, cada héroe siempre levanta preguntas,
por el muerto o los familiares, y la primera es: “¿Y valió la pena mi
sacrificio para esos que hoy lo disfrutan?”, y siempre esa pregunta queda sin
respuesta, o crea zozobra, dolor y enojo. Como Mayobanex hay quizás otros que hicieron
lo mismo o algo parecido. Lo confirman los que Cayo Confites, los de Constanza,
Maimón y Estero Hondo, los de la resistencia interna, los que individualmente
se inmolaron, en fin, ahí están el resto de los 499. Y ellos también tendrían
derecho a hacerse la pregunta esa, de si esa muestra de tanto valor y
sacrificio valió la pena hacerla cuando quienes la recibieron hoy día quizás no
merecerían más que estar bajo las condiciones por las que ellos se
sacrificaron, porque no habrían respondido al mismo nivel que se esperaba. Al
contrario, lo que a muchos debió forzarlos a añadir a su pregunta original: “¿Y para esto fue que nos jodimos, por estos
ladrones y bandidos?, no hombre, maldigo el momento en que me metí a pendejo”.
Y Mayobanex y sus amigos, no serían los primeros ni los últimos en estas
‘reflexiones’. Ahí habría que meter sin ir muy lejos, a Juan Pablo Duarte y a
Juan Bosch, dos hombres honestos, héroes también. Todos saben que Duarte en
aquel tiempo tenía a su madre enferma y a su familia perseguida, pero esto no
le impidió ordenar que la casa, el hogar donde estaba esa madre, fuera vendida
para con el dinero ayudar a la causa de la libertad de su pueblo que luchaba
contra la saña haitiana. Claro, que al venderla, su madre tendría que salir para
la calle, lo mismo sus hermanas y otros familiares, pero esto lo resolvió
enviándolas hacia Venezuela, y él iría más atrás al arreciarse su persecución. Años después, ya liberados, él quiso volver a
su país, donde recordaba esa casa y su sacrificio, pero sus amigos liberados se
lo impidieron, y rápidamente lo sacaron para que volviera donde estaba, solo y
triste en la selva del Río Orinoco para morir allí. Bosch, estando en Cuba,
ayudó a crear un Partido político, el PRD, y lo trajo al país en 1961. Todo
sabían quién era Bosch en lo moral y social, su grandeza como maestro de la
educación radial y escrita y lo que predicaba y practicaba. Al poco tiempo, se
dio cuenta del error y formó otro partido para huir de aquel por inservible, y
creó el PLD, pero luego enfermó de la mente y sus alumnos aprovecharon para
ponerlo a avalar lo que él no podía, pero ellos buscaban no su salud, sino la
de ellos igual que los del otro partido abandonado. Y todos saben las consecuencias
de esto, que esos que él quiso ayudar le traicionaron, y si no lo pudieron
exiliar, fue porque ya mentalmente era un cadáver físico, y lógicamente, él,
antes de morir, lo mismo que Duarte, y como hiciera Mayobanex, se preguntaría,
pero “¿valió el sacrificio que hicimos por ese pueblo?”. Al ser Mayobanex el último, su homenaje es el
que más levanta interrogantes, aun después de haber recibido todos los honores
que un país puede brindarle a un héroe. A él se le envolvió en la bandera, se
le hizo misa, guardia de honor, se declaró tres días de duelo, pero faltó un
honor, el más importante. No pudieron decirle y convencerlo de que los que le
hacían el honor tuvieran honor o que tuvieran el honor que él hubiera querido,
el que esperaba que resultaría de su gran sacrificio desde sus 22 años. El tuvo
que darse cuenta al irse que ayudó acabar con un sistema cruel y de un ladrón,
pero que había sido sustituido por otro menos opresor que el otro, pero de
muchos ladrones, y se da por seguro que eso no era lo que él, ni Bosch ni
Duarte hubieran querido por sus enormes sacrificios. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
(#435).
lunes, 26 de diciembre de 2016
miércoles, 21 de diciembre de 2016
LAS PENURIAS DE LOS SOCIALISTAS ESTÁN BIEN JUSTIFICADAS
No nos referimos a las
que pasaron los socialistas de Rusia, Europa Oriental y otros paraísos del
llamado Socialismo que tan caro les salió. Nos referimos al nuevo socialismo
traído por un militar que dio un golpe de estado en Venezuela porque había leído
los mensajes libertarios de un personaje llamado Fidel y le confesó a su madre,
hincado en su regazo, que él iba a seguirlo para hacer de Venezuela una Segunda
Cuba, para que allí también disfrutaran de las maravillas que vivían en Cuba. Y
lo logró, pero tuvo la desdicha de que al Señor pasar lista, notó que tenía que
llevárselo para ‘abajo’ por lo peligroso que era. Pero el ladino sabía más que el
Señor, y preparó su partida dejando a un sustituto que sería tan igual al
mismo. Y el pueblo corrió por las calles, por los montes, ríos, escuelas, para
celebrar tan atinada decisión del que ya se conocía como el nuevo Libertador,
todo en una competencia de la emoción de dolor cuando el Libertador se lo
llevaron, y los venezolanos lloraron
ríos de lágrimas, y docenas se quitaron la vida, se arrancaron la lengua,
autoincendiaron, porque no podían soportar la ausencia del muerto, demostrando
cuán profundo era el amor del pueblo de Venezuela por su ídolo, que claramente
competía o imitaba el delirio que hubo de sentir el pueblo de Cuba desde 1959 cuando
se inició en su felicidad con Fidel. Y así se estaban cumpliendo los deseos del
muerto, pues por lo menos, en la adoración y la idolatría ya ambos países
estaban emparejados. Por eso hoy cuando el pueblo de Cuba huye como gallina desbandada
para donde quiera, el mar, un islote, Haití, Ecuador, por cualquier hueco o
hendija, o cuando gime por los palos que les dan los patriotas que cuidan la
felicidad del país, o no pueden comer como humanos, o no les alcanzan los 26 dólares
de la pensión, o no pueden viajar sin pedir permiso o terminar un poema porque
menciona “se fue”, porque la Nomenclatura no se lo permite, es comprensible que
allí disfruten de estas maravillas, y que los que observan desde fuera gocen, rían,
como en palcos de gallera, porque ellos así lo quisieron cuando a pesar de
saber quién era Fidel aún mantenían el letrerito “Fidel esta es tu casa” y al
llevárselo todavía decían “Yo también soy Fidel”. Pero el llanto hecho
felicidad de los venezolanos supera en grande a los de Cuba. Allí no hay papel
de limpiarse, no hay leche para los bebes, no hay medicina, el dinero se pesa
por libra, hay saqueos por el hambre, la gente se pelea con lo que encuentra en
los basureros, se vuelven locos por cruzar el puente hacia Colombia para comer
de los tanques de basura y la represión es similar a la de Cuba, las mentiras
imitan a las de Fidel, el espionaje, igualito, los comité de defensa, también,
en fin es otra oportunidad que tienen los espectadores de gozar viendo sufrir a
ese pueblo, morder el polvo que tanto buscó, con su amor por su libertador y su
sustituto. ¿No sabían los venezolanos qué era Cuba cuando el libertador los
invito a imitarla? Por lo menos en más
de un 50% estuvieron delirantes alabando y realzando las virtudes de lo que su
libertador llamó “Socialismo siglo 21”, y ellos sabían lo que él soñaba al
seguir los pasos de Fidel en las Américas, como tenían en el librito, por lo
tanto lo que les ha venido encima es bien justificado y mientras más giman, lloren,
se desesperen aun llorando por leche y pan, los espectadores gozan, con el
placer en el dolor y penuria de esos dos pueblos, despedazados y sin saber qué
más hacer ni dónde ir para respirar lo que su Socialismo no les permite. Y así
como en Cuba existen las jineteras como alivio, la venezolana por ser más bella,
tiene un nivel más alto de solicitud y su radio es internacional según se ven en
algunas capitales cuando deben vender sus bellos cuerpos para sobrevivir la
escapada del Socialismo o ayudar a sus hijos allá. Claro, con tristeza, en todo
esto siempre deben pagar justos por pecadores y, como en ambos lugares eran mayoría,
pues gocen viéndolos correr y llorar, y rezar a ver si aparece algún hombre con
verdaderos ‘güevos’ que acabe con ambas tiranías en su felicidad del Socialismo.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#434).
lunes, 19 de diciembre de 2016
TRUMP VS. OBAMA
Hay una vieja sentencia
que dice: “A grandes males, grandes remedios” y no podía ser más apropiada para
aplicársela a lo que ha hecho Barack Obama contra EU y el mundo entero al
surgir como remedio Donald Trump. Obama ha sido una desastre en grado
superlativo, añadiendo que su gran daño ha sido absurdamente también contra su
propia raza, la negra, que aunque él es mitad otro color, mayormente sobresale
como negro, del Africa, Kenia, porque de ahí era su padre o quien se dice fue
(hay otro que se lo señalan, a un Marshal, político conocido en Hawaii que
observaba cuando su madre (irlandesa) bailaba donde ellos frecuentaban). Cuando
Obama subió al poder en el 2008, en EU y el mundo había un estado confuso y
caótico por la crisis económica, pero especialmente por la gran amenaza que
desde hacía años venía creciendo con los musulmanes o islámicos en contra de
los valores de Occidente. Se conocían sus actos terroristas contra toda la
civilización y se vivían las guerras en los propios países de ellos, y el mundo
esperaba que por el poder de EU, éste seguiría siendo un baluarte de libertad y
esperanza para los pueblos. Se esperaba que como Busch había demostrado energía
(con sus errores) frente a los islámicos, Obama al sustituirlo seguiría el
mismo camino pro EU y Occidente. Pero ¡ohh Satanas. qué chasco! Obama resultó
ser un islámico simulando ser un cristiano para engañar y colarse entre la
gente para ayudar a los que querían destruir al mundo. Y desde el mismo momento
comenzó su función de zapa para socavar y destruir a EU favoreciendo a esos
terroristas. Sus medidas y acciones son tantas y han sido numeradas en
muchísimas publicaciones, que no es propio mencionarlas porque se llevaría todo
el espacio, pero basta con resumir que socavó la confianza de EU atacando a la
CIA, queriendo liberar a todos los terroristas en Guantánamo, le introdujo migrantes
enemigos por millares, traiciono a Israel y al Cristianismo, debilitó las
defensas internas de EU, favoreció a los enemigos y hoy día la gente maldice a
los negros con más frecuencia que antes por el gran desprecio y odio que
provocó del quien dicen que es un simple traidor. Incompetencia, traición y
negritud son sinónimos cuando se menciona a Obama, y esto no se conocía. Es
decir, 8 años ha estado Obama haciendo daño al país que lo acogió como uno de él
sin que verdaderamente lo fuera y pagó como un traidor. ¿Cómo entonces se deben
sentir en los EU los que no odiaban a los negros y los que los odiaban? La
respuesta es obvia. Pero llegó el “gran remedio”, Donald Trump, quien a pesar
de todo lo dudoso que pueda resultar, es la mejor medicina a los males de
Obama. Solamente con mencionar lo que han dicho los funcionarios que van a ser
parte de su equipo basta para saber del cambio, el gran remedio para los ocho
años de pesadilla Obama. Dos han dicho que el Islam es un cáncer y que no es
una religión sino un dogma, y otro, que está en guerra contra todo el mundo,
haciéndose eco de muchos. inclusive islámicos, como Sissy de Egipto, que una
vez advirtió sobre lo mismo llamando a corregirlo. Trump suspenderá la entrada
de los musulmanes de lugares en guerra, que casi son todos, porque parece es lo
único que saben hacer. Guerra y mendigar en los países ajenos y vivir como parásitos
tomando ayuda pública para ellos, sus numerosos hijos y sus 4 ‘esposas’ y él
sin trabajar, y luego enrostrárselo a los occidentales diciéndoles “qué mierdan
son”. Y esto lo suprimirá Trump. Solamente con esta visión Trump se ha ganado
un espacio entre los líderes del mundo, como se lo gano Reagan, al ayudar a la
caída de aquel sistema infame contra la humanidad. El valor del remedio Trump
sin mencionar otros aspectos sociales y económicos, es que ya sin aún ser
Presidente, se están viendo por diferentes lados, lo mismo en Europa, lo que ha
reafirmado la confianza del país de que “volverá a ser grande” y que “EU va
primero”, claro, con el mensaje que de Obama no quedará ni el recuerdo, pues
hasta eso será borrado como parte del gran remedio por sus grandes males.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#433).
martes, 13 de diciembre de 2016
EJEMPLAR DE UNA SOCIEDAD QUE MIENTE, CON IGNORANCIA PROGRAMADA
El periódico trajo ‘HOY’
12-12-16 un trabajo: “Fidel visto por un psiquiatra”, que hace al autor (jmg) un
ejemplar bien representativo de una sociedad acostumbrada a la hipocresía y a
la ignorancia deliberada. Primero, ¿por qué de hipócrita? Porque no dice la
verdad y la adorna con ignorancia para no verse obligado a decir esa verdad
completa, esquivándola, creyendo que sus conciudadanos son tan zoquetes como
para aceptarla como una verdad sólo porque viene del psiquiatra. ¿Y por qué
ignorancia deliberada? Porque su sociedad ha tomado como una norma de su
cultura, que cuando no puede enfrentar a una verdad o a elementos de ella,
entonces escoge no saber lo que obligatoriamente debía saber y así evitar,
entre otras, el enojo de amigos. Y como se sabe, los psiquiatras son “los
loqueros”, que sanan locos, que saben las interioridades de esa maquinaria, el
cerebro, que les indica cuando una persona está en sus cabales, los ha perdido,
está medio o loco completo. Y por lo tanto, un psiquiatra además de su
reputación ganada, está obligado a saber más de la cuenta, no sólo los aspectos
internos del individuo, sino los externos, ya que están interconectados y
dependen uno del otro. El psiquiatra dice
que el temperamento de Fidel era Sanguíneo-Colérico y describe las virtudes de
ambos, adornando a Fidel con ellas. Su personalidad era ‘obsesivo, histriónico
y narcisista’, y señala los atributos de ellas y claro, adorna otra vez a Fidel
sin nada negativo. Hasta ahí nada malo del que todos creían que era una bestia.
¿Cómo un psiquiatra podría ignorar esta opinión tan socorrida de lo que se creía
con fundamento de Fidel? Y añade: “Pero donde más descansa la fortaleza de
Fidel es en el “super yo” de su personalidad: la vida moral y ética del ser; su
dignidad, sus valores, los principios, para vivir y proyectarse como hacedor de
lo correcto”. Y luego remata que nadie puede mostrar “fortunas o cuentas en bancos
extranjeros, ni inversiones privadas fuera ni dentro de Cuba, ni negocios
ilícitos, ni transgredió las normas desde el poder para obtener ventajas,
beneficios o dejar herencia a sus hijos.” Y en el acto, el que lee esto debe
preguntarse, ¿pero es serio este psiquiatra.., estará loco o es un ignorante de
mala fe? Histriónico, obsesivo y narcisista, era cierto, pero nada dice malo o
la verdad. De su vida “moral, ética, dignidad, principios, hacedor de lo
correcto”, hay que necesitar a un loquero para aceptar eso cuando hay tanta
información sobre Fidel que aclaran la verdad. Pero tomamos el que más resalta:
“los principios”… ¿Tuvo Fidel principios firmes? Fuera de sacrificar a toda una
población por 50 años, todos han visto dónde se fueron esos principios cuando
cualquier ignorante sabe qué era lo que predicaba y quería para Cuba y las Américas
y a lo que se acomodó como aceptable al no lograrlo. ¿Lo ignoraba el psiquiatra?
Tan sólo unos ejemplos: Las jineteras, el turismo, el dominio del dólar, el
capitalismo penetrando, la ofertas y la demanda del mercado, las “drogas de
Ochoa”, los dólares de los “gusanos y vendepatrias”, pedir migajas al enemigo, humillarse
a China cuando lo llamó “títere de la URSS”, etc. ¿De qué principios escribe el psiquiatra? Y
todavía como un chiste escribe “hacedor de lo correcto”, cuando prometió una
cosa y dio otra, cuando mintió muchas veces, esclavizó férreamente a un pueblo
como ningún dictador lo había hecho en América, cuando prometió libertad y dio
represión con mucha sangre. ¿Eso era lo “correcto” para el psiquiatra? Y que no
tuvo “fortunas, inversiones”, etc., aquí sí botó la… Si las respuestas son sí,
entonces, el psiquiatra necesita urgentemente un loquero y lógicamente, todo lo
bello que dice de Fidel y por las cosas que parece “ignorar”, hay que concluir
que el buen psiquiatra también debió haber amado a otros dictadores como Trujillo,
Batista, Somoza, Rosas. “Ah no, de esos no”, de seguro respondería, porque es
un adicto del lugar que practica como virtud la hipocresía y eso del “no lo sabía…”.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#432).
domingo, 11 de diciembre de 2016
LAS MARAVILLAS DEL FUNERAL DE FIDEL
El periodista del
Washington Post se había llegado a Birán donde había nacido y allí habló con
muchos y vio la hacienda donde vivía la mamá de Fidel donde llegaron los guardias
y sorprendida pregunto qué querían. “Confiscar la propiedad”. Y así fue. La
madre de Fidel no sabía que su hijo había ordenado, como regla en Cuba,
confiscar la hacienda para el pueblo. Ella no tuvo el privilegio de, por
haberlo parido, haberlo sabido antes. Le fue sorpresa angustiosa. Suerte que le
quedaron seis hijos más y 5 hermanos de la otra, la esposa del padre de Fidel,
abandonada por ésta que era su empleada. Así era Fidel y así lo reflejaba su
funeral y sus excentricidades. Pero hay problema, porque ha surgido la disputa
en saber cuál fue el funeral más pomposo, y de sus cosas maravillosas. La
disputa es entre los funerales de Kim II en Corea del Norte, el de Trujillo y
el de Fidel. Para muchos, el de Fidel se llevó la medalla. El de Corea fue
fantástico, cuando se vio allí millones llorando al unísono, en automático, de cuando
tenían que aplaudirlo en vivo, delirantes, que eran certeras y nadie desentonaba,
mirando siempre a los observadores oficiales y a las cámaras para estar seguros
que sus lágrimas se vieran y no fueran a ser fusilados por “insensibilidad
mortuoria”. El coreano lloraba ríos de lágrimas, y pedían a gritos que quería
suicidarse y de hecho algunos lo lograron porque la vida sin su Kim no tenía
valor. Cuando Trujillo murió aquello fue fantástico también, con el dictador
que duró 31 años dando leña y oprimiendo, sin perder el gran amor del pueblo.
Al morir se declararon 30 días de luto y la gente quedó desesperada, no sabía
qué hacer, si morirse o llorar; corrían de un lado a otro como locos porque se
les había ido a quien llamaban “el Jefe y Benefactor”. Y llegó el de Fidel, y
aunque no se puede decir en cual hubo más dolientes, porque en todos hubo millones, sí en algo
sobresalió ese funeral por sobre los demás. Lo primero fue una coincidencia,
pues al celebrar el de Cuba, en Miami celebraron otro en recordación de los fusilados
y muertos por Fidel que en cierta forma quitó algunos dolientes que quizás
hubieran llorado por Fidel. De todos el que más tiempo reprimió fue Fidel con
52 años, el más longevo tirano del mundo, aunque algunos le quitan unos cuantos
y se los dan a Raúl, pero eso es pamplinas, porque frente al trono, el único
que lo ordenaba todo era Fidel, Raúl desde niño, con su debilidad femenina, era
una excusa. Y allí también los dolientes lloraban desesperados, sin consuelo, y
querían arrancarse la piel, inmolarse, apuñalarse, y una mulatona gritaba como
loca, que porqué no se la llevaron a ella
dando a entender sin querer, que fue el diablo, y se preguntaba, “y
ahora, quién nos protegerá, porque él era el único que daba de todo, aunque nunca
libertad, la que sólo servía, sino para complacer a los yanquis que la
inventaron para joder al socialismo”. “No quiero libertad, quiero mi dictadura”
gritaban como sombies, y con la nueva consigna “Yo soy Fidel”, imitando a los
asesinados de la Revista Charlie Hebdo en París por los islámicos. En el
funeral de Fidel se vio como copia al estilo de Corea, a los del Comité de
Defensa registrar en orden a todos los que no asistían al funeral, como hacían
en las elecciones, para lograr el 99% de los votos gracias a estos controles.
Así las calles quedaron completamente vacías y los escondidos temerosos en sus
casas. No había un ser que no estuviera en el funeral o en la cárcel, como aquel
pintor que escribió “Se Fue” y lo encerraron rápido. Y su tumba, no era un
nicho cualquiera, sino una enorme piedra, meteorito, de la Sierra, pulido casi
en la forma de un huevo, 10x20’, y le abrieron un agujero en medio con su tapa
y allí metieron las cenizas del héroe. Pero donde más brilló el funeral fue
cuando el Jeep que lo arrastraba, quedó sin gasolina o roto, y entonces los
fotógrafos se dieron el banquete con las fotos de los fornidos guardias empujando
carro fúnebre por un largo trecho, y todo por culpa de los rusos, porque el
Fidel-móvil era un Lada. Es decir, el que asistió al funeral de Fidel puede glorificarse
de haber asistido a los tres similares con algunas variables, iguales en la
multitud, los controles de los dolientes y las lágrimas plásticas y genuinas de
desesperación de los inconsolables huérfanos. Así se ‘funeralizan’ los tiranos…ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
(#431).
viernes, 9 de diciembre de 2016
A LA TUMBA SE FUE FIDEL ?COMPLACIDO Y FELIZ?
Antes del final funeral
de Fidel, es importante averiguar después de tanto ajetreo, discursos, sueños,
etc., al llegar a la hora final, si él había logrado todo lo que se había
propuesto, y lógicamente, si estaría feliz al partir. Y obligatoriamente hay
que ir a la Historia en sus pasos y promesas. El atacó al Moncada, se fue a la
Sierra; llegó a La Habana triunfante y en el acto puso en práctica los planes
que había madurado en sus horas de asueto en las montañas. Prometía traer la
libertad y la democracia a los cubanos, jamás una dictadura; que tampoco había
sido comunista ni había dicho una mentira siquiera. Quiso armar a Cuba hasta
los dientes y desarrollarla para ser una inspiración, un paraíso, para los
demás pueblos en el sistema que ya visualizaba con los obreros como príncipes y
los niños glorificándolo en vez de a Jesús en su comunismo soñado. Necesitaba
dinero para ello y creía que podía lograrlo de los yanquis, pero éstos, por
sospecha legítima, se lo negaron. Les confiscó todo y se arropó con la Unión Soviética
en forma ‘justificada’, al no obtener aquel amor, se fue con el otro y se
declaró marxista-leninista y, desde los tiempos en que estaba en el vientre de
su madre. Quiso hacer muchísimos “vietnans” en las Américas contra su enemigo
mortal: los yanquis, y envió sus emisarios armados por allí, siendo el más
famoso el Che, ajusticiado ‘antes’ de tiempo. Con Allende y otros, vio el cielo
abierto y que sus sueños se acercaban a la realidad, de una América
revolucionaria y comunista. Quiso propagar en todos los países su modelo y
usaría los mismos instrumentos que esos países ofrecían: sus libertades. Quiso
destruirlo todo y comenzar de nuevo, como hacía Camboya con sus escuelas y
libros, y así crear de la nada o mejor, de las cenizas del ‘coloniaje’ al Nuevo
Hombre y a la Nueva Sociedad Cubana. Pretendía que este ‘nuevo hombre’ en esa
nueva sociedad no sería en nada parecido al cubano viejo y se distinguiría
fácilmente en que no amaría al dinero ni las cosas materiales. Al dinero,
especialmente al dólar, en vez de amarlo, lo pisotearía, lo despreciaría y en
cambio sólo vería el trabajo, la solidaridad y cantaría fervoroso “patria o
muerte, venceremos” y “viva el socialismo”.
Ese “nuevo hombre” era su meta cumbre, su máxima esperanza. Quiso desalojar a
Dios de toda Cuba, especialmente de los templos y escuelas y se declaró ateo.
Quiso limpiar la sociedad de aquellos “anormales”, los homosexuales y los aisló
y persiguió. Quiso darle educación, deportes, seguridad y eliminar el
analfabetismo sin mencionar el tesoro Libertad. Armaría para protección, los
famosos “comités de defensa de la revolución” para proteger al “nuevo hombre”.
Claramente, si entonces se analizan todas estas promesas, logros y sueños de
Fidel para Cuba y América, y cuáles se lograron o no, entonces, se llegaría a
contestar la pregunta del título. Pero si resulta que se logró una ínfima parte
y que si no se lograron, o logrados se revirtieron, pues Fidel entonces, no
pudo irse muy feliz a la tumba y le daría un estruendoso mentís a los mentirosos
que lo siguieron. El “nuevo hombre” cubano salió tan perverso como el viejo, la
sociedad está más podrida y reprimida que antes, lejos de ser mejor; la
religión se reimpuso en toda Cuba, los homos florecieron al tener Fidel una
sobrina lesbiana y forzar su tolerancia. Fidel tuvo que arrodillarse ante la imagen de
Jesús y los Papas; de su “paraíso se escapó la libertad” que nunca se conoció y
todos los que tenían la oportunidad de irse, lo hacían como los 125,000 del
Mariel, de esos “hombres nuevos’; los obreros se pensionaban con $26 dólares al
mes, que ni en Haití se veía. El hambre resaltaba en sus calles, sus edificios
dan pena. Sus balseros son los testigos del amor a su ‘nueva sociedad’, sus
obreros aunque con medicina, no pueden susurrar ni un ‘ay’; los yanquis
nuevamente parecen dominar en Cuba, con Obama, sus dólares y jineteras, y sus
seguidores en América: Chávez, Ortega, Evo, Cristina, Lula, Correa, Bishop,
Allende, etc., todos están muertos o moribundos y con muy malos olores. La
moneda legal de Cuba casi es el dólar, al que tanto quiso desterrar. En Miami
nació una pequeña Cuba más productiva que la “nueva” de Fidel y ahora con Trump
probablemente el sistema tambaleante que dejó, morirá. Por todo esto, es
evidente que Fidel jamás pudo irse feliz ni satisfecho hacia esa tumba, al no lograr
ni el mínimo de lo soñado. Le espera como al Che, que su influencia se limitará
a ver su llamativa foto en las camisetas que los idiotas y lunáticos vestirán.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#430). (3.12.16).
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