miércoles, 21 de diciembre de 2016

LAS PENURIAS DE LOS SOCIALISTAS ESTÁN BIEN JUSTIFICADAS



No nos referimos a las que pasaron los socialistas de Rusia, Europa Oriental y otros paraísos del llamado Socialismo que tan caro les salió. Nos referimos al nuevo socialismo traído por un militar que dio un golpe de estado en Venezuela porque había leído los mensajes libertarios de un personaje llamado Fidel y le confesó a su madre, hincado en su regazo, que él iba a seguirlo para hacer de Venezuela una Segunda Cuba, para que allí también disfrutaran de las maravillas que vivían en Cuba. Y lo logró, pero tuvo la desdicha de que al Señor pasar lista, notó que tenía que llevárselo para ‘abajo’ por lo peligroso que era. Pero el ladino sabía más que el Señor, y preparó su partida dejando a un sustituto que sería tan igual al mismo. Y el pueblo corrió por las calles, por los montes, ríos, escuelas, para celebrar tan atinada decisión del que ya se conocía como el nuevo Libertador, todo en una competencia de la emoción de dolor cuando el Libertador se lo llevaron, y los venezolanos lloraron  ríos de lágrimas, y docenas se quitaron la vida, se arrancaron la lengua, autoincendiaron, porque no podían soportar la ausencia del muerto, demostrando cuán profundo era el amor del pueblo de Venezuela por su ídolo, que claramente competía o imitaba el delirio que hubo de sentir el pueblo de Cuba desde 1959 cuando se inició en su felicidad con Fidel. Y así se estaban cumpliendo los deseos del muerto, pues por lo menos, en la adoración y la idolatría ya ambos países estaban emparejados. Por eso hoy cuando el pueblo de Cuba huye como gallina desbandada para donde quiera, el mar, un islote, Haití, Ecuador, por cualquier hueco o hendija, o cuando gime por los palos que les dan los patriotas que cuidan la felicidad del país, o no pueden comer como humanos, o no les alcanzan los 26 dólares de la pensión, o no pueden viajar sin pedir permiso o terminar un poema porque menciona “se fue”, porque la Nomenclatura no se lo permite, es comprensible que allí disfruten de estas maravillas, y que los que observan desde fuera gocen, rían, como en palcos de gallera, porque ellos así lo quisieron cuando a pesar de saber quién era Fidel aún mantenían el letrerito “Fidel esta es tu casa” y al llevárselo todavía decían “Yo también soy Fidel”. Pero el llanto hecho felicidad de los venezolanos supera en grande a los de Cuba. Allí no hay papel de limpiarse, no hay leche para los bebes, no hay medicina, el dinero se pesa por libra, hay saqueos por el hambre, la gente se pelea con lo que encuentra en los basureros, se vuelven locos por cruzar el puente hacia Colombia para comer de los tanques de basura y la represión es similar a la de Cuba, las mentiras imitan a las de Fidel, el espionaje, igualito, los comité de defensa, también, en fin es otra oportunidad que tienen los espectadores de gozar viendo sufrir a ese pueblo, morder el polvo que tanto buscó, con su amor por su libertador y su sustituto. ¿No sabían los venezolanos qué era Cuba cuando el libertador los invito a imitarla?  Por lo menos en más de un 50% estuvieron delirantes alabando y realzando las virtudes de lo que su libertador llamó “Socialismo siglo 21”, y ellos sabían lo que él soñaba al seguir los pasos de Fidel en las Américas, como tenían en el librito, por lo tanto lo que les ha venido encima es bien justificado y mientras más giman, lloren, se desesperen aun llorando por leche y pan, los espectadores gozan, con el placer en el dolor y penuria de esos dos pueblos, despedazados y sin saber qué más hacer ni dónde ir para respirar lo que su Socialismo no les permite. Y así como en Cuba existen las jineteras como alivio, la venezolana por ser más bella, tiene un nivel más alto de solicitud y su radio es internacional según se ven en algunas capitales cuando deben vender sus bellos cuerpos para sobrevivir la escapada del Socialismo o ayudar a sus hijos allá. Claro, con tristeza, en todo esto siempre deben pagar justos por pecadores y, como en ambos lugares eran mayoría, pues gocen viéndolos correr y llorar, y rezar a ver si aparece algún hombre con verdaderos ‘güevos’ que acabe con ambas tiranías en su felicidad del Socialismo. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#434).

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