Encontrar un hombre respetuoso en ese país, Santo Domingo,
es como si Diógenes hoy caminara por allí con su famosa linterna a plena luz
del sol buscando al dominicano honesto. Casi no lo hay, y si existe, son muy
pocos, tantos, como los dedos de las manos o un poquitín más. Y el mejor ejemplo
es el del Presidente recién electo de ese país, Danilo Medina, quien fácilmente
podría ser igualado con aquel hombre que trafica con artículos ajenos, que
recibe y los vende ganándose algo. Danilo traficó con artículos ajenos, con el
agravante de que mientras aquel hombre lo haría sin necesariamente saber si
eran robados, Danilo sí sabía que el material que recibía era ajeno, robado,
por lo tanto, se envolvía en una actividad penalizada por todos los códigos
criminales del mundo civilizado. ¿Qué era lo que hacía Leonel Fernández, su
patrón? ¿Acaso éste no advirtió en NY meses antes de las elecciones
presidenciales, que él iba a usar $40,000 millones de pesos indebidamente para
ganar las elecciones? ¿Y acaso, no lo hizo, superando la cantidad? ¿Acaso
desconocía Danilo que Leonel usaba todos los recursos del Estado para comprar a
todos los políticos, trayéndolos a su lado con dádivas, puestos en el gobierno
local o en servicio diplomático? Siendo Danilo un viejo zorro de ese Partido, y
habiendo sido Secretario de la
Presidencia durante muchísimos años, ¿acaso desconocía cómo
era que se usaban los recursos del Estado indebidamente? ¿Qué significaba aquel
grito de él mismo cuando en una contienda contra el propio Leonel, derrotado, gritó
a los cuatro vientos “El Estado me derrotó”? ¿Se le debía creer o era un
mentiroso? Luego, si él estaba consciente de dónde salía el dinero ajeno, del
pueblo, del Estado, con el que Leonel gastó indebidamente para lograr por
cualquier medio que Danilo saliera Presidente, y de ñapa, su mujer como ‘Visa’
(porque en un eventual ‘accidente’, aquél quedaría dentro de su sueño, el poder),
si él es una persona seria, decente, honesta, correcta, respetuosa de la opinión
ajena, de la extranjera, de la Ley, entonces, ¿no debería Danilo Medina renunciar
a la Presidencia
que tan fraudulentamente obtuvo? ¿Acaso no es norma que lo obtenido con objetos
ilegales y por medio del fraude, el resultado es ilegítimo e ilegal? El hecho
mismo de que él con tanto afán ha promovido la imposición de nuevos impuestos
(ya tiene dos muertos en su lista) para cubrir precisamente el dinero que Leonel
Fernández usó ilegalmente para él, Danilo, para que el pueblo ahora los pague,
y sabiendo que el 90% de la población se opone a ello, ¿acaso no se le agrava aún
más su posición, pues no conforme con usar el producto del robo, también
pretende que las víctimas sean las que pagan y seguir esquilmadas? Es imposible
que una persona honesta, enfrentada a tan triste realidad no ceda ante el peso
de la moral. Pero en caso de no hacerlo, ¿en qué fundamento legal se basaría el
quedarse y no renunciar? ¿En que fue electo por el voto del pueblo? Pero no
hemos probado que ese objeto, ese material, el voto, fue comprado con recursos
de lo robado? ¿En que lo desconocía? Sería entonces, el hipócrita del siglo. ¿En
que no podría renunciar porque habría un vacío en el país? No, porque si él
siguiera los consejos de la honestidad y la decencia, podría llamar a la
formación de un Consejo de Gobierno para dirigir el país con un grupo de
personas decentes, de las pocas que quedan, hasta que se celebren nuevas
elecciones, las próximas o adelantándolas por declarar nula la ganada por él,
mientras se da libertad a la
Justicia a que cumpla su obligación con los depredadores. Si
Danilo hiciera, eso, ¿en que posición quedaría ante la sociedad y ante el mundo
que lo observa? De seguro, quedaría como el extranjero mejor intencionado con
ese país, sí, extranjero, porque un nativo jamás haría algo así porque la
sustancia de la que fue moldeado no tiene ese material que se llamada decencia.
Así es que parece inútil esperar que Diógenes va a encontrar ese hombre honesto
en Santo Domingo, hasta que la Justicia
Divina venga, porque ya no existe el consuelo de la otra que
embaucó a tantos en años idos. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
viernes, 30 de noviembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario