lunes, 8 de diciembre de 2014

¡PETRÓLEO Y TIRANÍAS!



Mencionar petróleo trae tantos malos recuerdos, que se llegó a convertir en algo así como una peste. Ahí está aquel boicot árabe de 1973 contra Occidente y la gran escasez y líneas de autos buscando gasolina. Ahí están los recuerdos del “libertador” bolivariano corriendo entre los países árabes para lograr que el barril de petróleo se vendiera a $200 dólares sin considerar el inmenso dolor que causaría a los que lo consumen. Ahí están los abusos de las grandes petroleras contaminando y saqueando a los países donde hay petróleo. Ahí está Rusia con los países cautivos en que se metió Europa al depender de su gas y petróleo para su extorsión. Petrocaribe, instrumento diabólico que muchos políticos y escritores considerados instruidos, nunca pudieron ver qué era eso, o si lo notaron, su perversidad innata no les permitió llamarla por su verdadero nombre. (¿Dónde meterán el hocico los que locos defendían la bondad de Petrocaribe al vender la deuda de RD al banco Golden Sasch?) Pero como en muchos casos, lo malo algún día debe trocarse en bueno, ahora mencionar petróleo trae buenos recuerdos y no como antes, sino de alegría, placer, gozo, de satisfacción, de venganza, el dulce y a veces rechazado instrumento para compensar por sufrimientos injustos pasados. Escribimos hace más de un año “Y tendrán que beberse su petróleo” refiriéndonos a Venezuela y Chávez en su permanente amenaza contra EU de que si movía un dado, le iba a cortar el suministro de petróleo. Esto lógicamente, no gustaba a EU, una porque era una amenaza pública e injusta, dos, porque de darse le haría un gran daño. Pero ohh Satanás, se fue el santurrón Chávez a la tumba llorando al irse, y ahora se cumple lo que escribimos, de que Venezuela se está bebiendo su petróleo. El bendito petróleo, gracias a varios factores, entre ellos el descubrimiento de EU de extraerlo en forma nueva y que lo ha llevado al autoabastecimiento, el aumento del uso de energías alternativas, la debilidad económica mundial y la bien tomada decisión por Arabia Saudita, han perfumado el buen nombre del petróleo y he ahí porque ahora decir petróleo es decir todo lo bueno que trae. Y como consecuencia de estas cosas bellas, éste ha estado bajando de precio a gran velocidad al extremo que ha perdido en unos meses un 40% de su valor, es decir de $115 el barril a unos $70. ¿Y qué significa esto para esos países como Venezuela, Rusia e Irán y de carambola, Cuba? Para los demás países es felicidad, para estos cuatro, paraísos de tiranías, significa el olor a la muerte y podredumbre. Cuando otra vez Venezuela, ahora al mando del heredero Maduro, corrió a Arabia Saudí para pedirle que se conviniera en recortar la producción de petróleo con el fin de crear escasez y subir nuevamente el precio del petróleo y hermosamente Arabia dijo NO, el petróleo se queda así, como está, el enviado de Venezuela regresó a su país a beber un poco de petróleo para compensar. Y Rusia está temblando tanto, que el agresivo Presidente Putin arremetió contra Occidente, de que quieren destruir a Rusia con esta maniobra, especialmente herido por el desvalor del Rublo en un 30%. Irán, pasa por lo mismo, pues ahora no puede disponer de petrodólares para sus fieles terroristas. Pero donde muchos se sienten felices es cuando analizan el porqué Arabia tomó esa decisión, al recordar lo que Putin había dicho de que la destruiría si no detenía su apoyo a sus islámicos. ¿Y qué mejor venganza que Arabia destruir a Rusia en su petróleo, antes que lo haga contra ella? Y Cuba, la que no  paga a nadie desde hace 40 años, al no recibir gratis el petróleo de Venezuela porque se lo está bebiendo todo, pues también podría por fin caer. Así que el bello petróleo, hoy hará algo bueno, al ayudar a caer a cuatro tiranías, las más peligrosas de mundo. ¡Oh Petróleo, qué bello ahora eres! ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM

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