martes, 16 de agosto de 2016

EL CAPITALISMO SIEMPRE AUXILIA AL COMUNISMO


¿Cuándo la historia ha recogido un caso en que el Comunismo ha salvado al Capitalismo? Hasta donde sé, nunca ha sucedido. Lo contrario sí, en que el comunismo ha destruido al capitalismo, y después de hacerlo, tomado su lugar porque así parece que lo ordenaba Marx. Y es que tampoco el capitalismo ha pedido ayuda al comunismo, y que se recuerde, sólo podría existir un caso, cuando Stalin traicionó a los Aliados y pactó con Hitler y luego éste le atacó, y se vio obligado a defenderse y de  carambola, ayudar al capitalismo, pues no era lo mismo pelear en un frente que en dos. Es decir, ni le ha pedido ayuda ni lo ha salvado, pero el comunismo no puede vanagloriarse de lo mismo, pues lo mucho que ha hecho el Capitalismo ha sido auxiliar, salvar a los comunistas o al comunismo. Y en estos días algunos hechos lo han revivido. El primero es el caso de la hambruna de la socialista Venezuela, que Colombia capitalista ha tenido que ayudar abriéndole los puentes, y que en sólo unas horas por allí pasaron 73,000 venezolanos buscando comida y medicina. Tremenda ayuda del capitalismo, y en proporción superior a la estampida del Mariel que fue de 125,000 cubanos a Miami en 24 horas, que fue otra ayuda, y ese Miami ha seguido dándole esa ayuda al socialismo, pues todo los desperdicios que sobran allí se los llevan para Cuba para sacarle provecho, reciclarlos, y les enviarían  hasta las heces si no fuera porque los americanos prohiben manipularlas, que servirían para los cubanos de la isla, pues harían con ellas bollitos y se los comerían con verdolaga que sería más ayuda capitalista al comunismo. Y no se diga que las heces no, porque si los insectos sacan proteínas de ellas, ¿por qué los cubanos hambrientos del socialismo no podrían sacarlas también? Luego vemos un caso en Santo Domingo en que un comunista consagrado y jurado ha venido a formar parte del Congreso de allí, que es otra ayuda, pues ese comunista nunca recibió nada semejante del comunismo, al contrario, lo que obtuvo fue persecución, angustia y nunca paz, la paz que el capitalismo le dio para poder escribir unos libros y elevarse dentro del capitalismo. Allí está el comunista con un elevado sueldo, el disfrute de muchos privilegios, exoneraciones, seguro, viaje, arma, ayudantes, vehículos, gasolina, etc., y todo gratis, gracias al capitalismo que tanto él ha combatido y despreciado. Claro, nada de esto choca con la moral de los comunistas, una porque no la conocen, y dos, porque nunca la han tenido. Su moral se basa en que el hijo traicione a los padres por la ideología del Partido, que el Estado va primero que el hogar, que las fornicaciones es a la libre y sin límite y que Dios no existe. Pero el ejemplo más llamativo, bueno, todos lo son, pero éste creo que se lleva la medalla olímpica Río’16, es el de otro comunista allí mismo, que al cumplir sus 90 años sigue proclamando las virtudes del socialismo, pero olvidándose que gracias al capitalismo es que él todavía come una comida diaria y tiene fuerza para respirar el aire bendito de la tierra. Al celebrar su cumpleaños, invitó a todo el mundo, claro, en un periódico del capitalismo, especialmente a los conocidos amigos de dinero, no se sabe si para que como capitalistas le agenciaran algún favor, como ese alguien en el Estado que le obtuvo una pensión (a propósito, más grande que la de la Cuba del socialismo, pues es más $26 dólares mensuales) en el Estado sin que él fuera alguna vez empleado público, y se supone que el Estado sólo debe pensionar a sus ex empleados. El es como otro comunista del patio que nunca ha trabajado, y sin faltarle el lujo ni nada, (al sus familiares vivir chupando en el Estado), así es que él recibiendo una pensión que no le correspondía por ley y recibiendo la protección del Estado y personalidades del capitalismo, sigue apoyando a los que quieren sustituir al capitalismo por el comunismo al estilo Cuba o Venezuela. Realmente, si ellos tuvieran vergüenza alguna vez, los críticos tuvieran más fuerza para reírse de ellos, pero hacerlo es como reírse de un niño o de un viejo chocho que generalmente no sabe lo que hace. Pero no importa, siempre hay que recordárselo para ver si alguno alguna vez tiene vergüenza. ANTICRITICA.BLOSPOT.COM (#406).


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