“Muchos serán los
llamados y pocos los escogidos”, es una advertencia cristiana al individuo, y
aplicándoselo a los pueblos, son muchos los escogidos, pero ¿cuál es el
verdadero, si lo hay? Hay muchos que se han auto asignado ‘escogido’ para
alguna misión, pero el más sonado es Israel, que fue escogido por Jehová, para
entre otras cosas, darle las tierras prometidas de Canaán, “hacerlo un pueblo
grande”, que aceptara los Diez Mandamientos y los propagara, implicando que se
expandiría por toda la tierra. Este entendido comenzaría con Abraham y seguiría
con Moisés al salir de Egipto después de las plagas. Pero sobre el tema, nota
que gran parte acepta que los judíos lo son, por la mención en la Biblia, pero
lo que no se ve ni cuestiona es la concordancia entre ser el Escogido, para qué
se escoge y si la realidad concuerda con la vida de ese Escogido. Es decir, si
aceptáramos que los judíos, Israel es el pueblo escogido, habría que analizar
esa concordancia que es muy chocante y más por ese vacío. Y la primera pregunta
es ¿qué significa ser Escogido? ¿Se escoge a un pueblo para hacerlo sufrir o
para darle felicidad y grandeza? Si es para lo primero, ¿quién quiere que así
lo escojan? Escoger implica que es para algo bueno, de grandeza y más viniendo
de un Dios. Y no hay equivoco, pues si
se va a escoger a alguien para algo malo se usa otro procedimiento, ejemplo, ir
a la cárcel, a la tortura, etc., es decir, quien es escogido obligatoriamente
es para su bienestar en una misión positiva. Y es tan importante el concepto
que se afirma que cuando un pueblo en su conciencia cree que es especial, escogido,
eso es un escudo protector muy importante, y podría fácilmente explicar, el
porqué Israel es como es y cómo ha podido sobrevivir a las cosas horribles por
las que ha pasado. Otro pueblo quizás hubiera desaparecido. Pero entonces, si
según la Historia después que Dios hizo el pacto con Abraham, los israelitas
comenzaron su viacrusis, con el mismo Abraham cuando se encontró en Egipto y tuvo
que hacer cosas que hoy serían feas y reprochables respecto a su esposa Sara y
el Faraón. Luego, expulsados de allí, y después de vagar por el desierto,
llegan a Jerusalén, construye Salomón su primer templo y luego es destruido por
los Babilonios que los conquistan y además, se los llevan como esclavos. Luego
de ser liberados, comienza su primera gran diáspora. Y se expanden por todos
lados sin hogar, líderes o paz aunque con su religión. Al pasar los años y
habiendo reconstruido el Templo, llegan los Romanos y les hacen lo mismo que
los Babilonios, le destruyen su templo por segunda vez y casi los exterminan,
comenzando la segunda gran diáspora. Hasta aquí cualquier incauto se preguntaría,
¿y fue para esto que Israel fue escogido por Dios como su pueblo preferido? ¿O
acaso hubo alguna confusión en esto? Muchos dirían “es un castigo por su
desobediencia”, y los 400 años de penas ya habían pasado. Es decir, hasta ese
momento lo prometido por Dios a Abraham no se cumplió y se empeora por la
tragedia que seguía padeciendo el
‘escogido’. Y esta confusión podría tener algún asidero si se va a la Historia
y se observa que el padre de los israelitas es Abraham por medio de su hijo Isaac
y que el padre los árabes es también Abraham por Ismael y que desde el
nacimiento de ambos lados, se han tratado como enemigos constantes, dicen, que
porque Israel desciende legítimamente, y los árabes, vienen del mismo padre, pero
de una esposa ilegítima, o esclava. Entonces, si seguimos viendo el andar y
destino del pueblo “escogido” por Dios, vemos que después de estas diásporas,
ese pueblo ha pasado por muchísimos actos de agresión, abusos, exterminio,
persecución en su andar por todo el mundo, especialmente cuando después y en
tiempo aún de los Romanos, nació un Mesías, Jesús, que se decía era el de los Judíos,
pero no fue aceptado y que entonces es crucificado, cayendo su sangre entre las
manos de romanos y judíos, por lo que si antes los judíos habían sufrido,
después de esto era cuando iban a sufrir, pues ahora se les añadía un nuevo
enemigo en su persecución o sea los cristianos que se sintieron víctimas de los
judíos por dos cosas: por haber rechazado al Mesías y por asesinarlo o
colaborado con su muerte, y esa diáspora fue la más terrible hasta llegar a la
Alemania de Hitler y luego al 1948 cuando por fin, los Israelitas obtienen parte
de la tierra prometida por su Dios, pero obsérvese, no fue por obra de ese dios,
sino por la de unos hombres llegados de Inglaterra (continuará).
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#407).
jueves, 25 de agosto de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario