En una sociedad que va rumbo al cambio tan
velozmente como para aceptar el uso de la droga libremente, a la mujer de
silicona, al matrimonio unisexual y al país que acusa a un bebé de nueve meses
de querer matar a un policía, no es raro entonces que se dé el diálogo entre dos
literatos narcisistas que exponen las inquietudes de sus fantasmas internos. El
narcisista uno le dice al dos: “Pero ¿qué tiene de malo que nos llamen así?”.
El dos responde: “Mira, lo primero que debes saber es el origen de tu nombre,
al que como yo, nos honran cuando nos lo dicen. Viene de la Mitología griega,
del joven Narciso, que rechaza un avance sexual cuando se mira en la fuente del
agua y considera que es demasiado bello para compartirse con nadie. Se ama
tanto que se resiste a otro amor más que él y prefiere precipitarse al fondo y
morir… así nacimos. Y yo soy así, sencillamente porque me gusto, tanto como a
mí mismo, y no es que no me gusten las mujeres, pero es que me pasa lo mismo
que a Narciso, que cuando me miro al espejo me admiro tanto, me quiero tanto,
que no concibo que ese yo, ese que veo ahí, en el espejo, pueda ser igualado o
compartido con alguien o una mujer. Por eso pongo cuantas veces pueda mi foto
en todas formas y lugar, del pasado y presente, porque me amo más que a nadie,
y no permito compartirme, y aunque no lo creyera, observa cómo me admiran, me idolatran,
me bendicen, me toman fotos y hasta me las envían clandestinamente. No, si yo no
fuera bello no pasara eso. Hay que aceptarlo, y por eso prefiero amarme a mí
mismo y quisiera más, quisiera abrazarme a mí mismo, besarme, y es más, a veces
lo hago con el espejo, pero como no es tridimensional, quedo incompleto, con un
vacío, por eso me compré ya mi impresora de tercera dimensión para ver si
resuelvo ese problema. Un secreto, guárdamelo, a veces compongo fotos con algún
personaje importante, porque me da valor y me empuja a amarme más”. “¿Pero qué es mejor, un narcisista maricón a
uno que sea ‘estrei’?. “Bueno, para los del lado allá, prefieren al estrei,
porque por lo menos, puede o podría compartir con una mujer, si es que pierde
alguna vez su amor por sí mismo. Pero con el marica, es diferente, porque éste
ya es una mujer, y dicen que la mujer se ama más a sí misma que el hombre,
aunque no creo que el verdadero narcisista cambie ni que la mujer nos gane.”
“Pero yo no soy maricón ni tú tampoco, entonces, ¿por qué nos amamos tanto?” “Mira, Freud no iluminó, él nos dijo que eso
es un fenómeno natural, que tenemos el ego y que el ego es eso que está ahí
dentro, frente a nosotros, el que nos señala el camino correcto, y es por eso,
que cuando descubrimos que somos más atractivo de lo que pensábamos, queremos
recuperar el tiempo perdido y comenzamos a amarnos con delirio. Yo no me puedo
contener, y te lo digo, tengo mujer y a veces a ella la veo como a mi propio
rival, y te juro, siento celos de ella, de que me está quitando a mi ser, me lo
roba, cuando ella dice que me quiere. Por cortesía a veces no digo nada, pero
por dentro quisiera matarla, porque ¿cómo aceptar un cuernazo así, en mi propia
cara, contra mi propio amor? No, no lo puedo tolerar. ¿Y a ti no te pasa lo
mismo?” “No, no soy tan radical como tú, pero sí me acerco… oye, y ese loco que
nos dijo, bueno, creo que fue a ti que se refirió en su trabajo del narcisismo
y facebook, ¿tú crees que tenga razón?” “Estás loco… ese es un envidioso, estoy
seguro que es calvo, desgarbao, sin atractivo como yo, bizco, cojo y el pobre,
simplemente, al ser desdichado de la naturaleza, le coge con nosotros, los que
sí somos bellos y sin ser maricas y aunque los fuéramos, ¿qué? Pero eso es
bueno, porque ya que todos están en la prensa con lo moderno y estrambólico,
pues es lógico que nosotros los narcisistas también lo estemos. Y por mi parte,
no me molesta, al contrario, le doy las gracias. Yo te lo afirmo, me gusto
tanto como a mí mismo, y sé tanto como el que más, soy más importante que
cualquiera y en lo que más sobresalimos es en nuestra belleza, sin que esto sea
mariconería, pero esa es la verdad, que todos tienen derecho a sentir y ser
como lo deseen y nosotros pues, tenemos ese sagrado derecho de ser narcisistas
y amarnos a nosotros mismos como a nadie más”. ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
(Próximo: “La hipocresía de algunos héroes”, luego el poema: “No llores
por quien pudo ser mala”).
martes, 22 de abril de 2014
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