sábado, 19 de abril de 2014

VENEZUELA APLICÓ LA REGLA COMO ORDENÓ CUBA




Todo el que fuera cuerdo tenía que darse cuenta que cuando Chávez llegó, traía una disposición ya clara, aunque camuflada en la idea del Bien. Vino alegando que traería un ‘nuevo amanecer’, que lógicamente, debía calar a su favor, como la de hacer justicia contra los explotadores locales e internacionales, dedicarse a los humildes y contra los grandes robos de los políticos, etc.  ¿Quién no aceptaría eso sin cuestionar? Muchísimos le aplaudieron, (gracioso es ver como algunos aún se atreven a realzar a Chávez y su proyecto, aunque la mayoría guarda silencio, quizás como castigo a su ciego antiguo servilismo) porque le creyeron. Y precedentes sobraban con el último embaucador de ilusiones, el ‘salvador’, trocado en tirano. Pero al poco tiempo todos debieron darse cuenta, que además de estas promesas, traía otras, las verdaderas, las ocultas, las que soñaba imponer. Cuando lanzó sus diatribas contra todo el mundo y realzó las bellezas del régimen de Cuba y comenzó a poner restricciones a la población, no había más duda: él venía con el mensaje del infierno. Su misión clara era la que venía cocinando con el barbudo, que como sus planes liberación de las Américas habían quedado incompletos, ahora aparecía la oportunidad no sólo para salvar al promotor, sino completarlos por la riqueza de Venezuela. Al caer en las garras de Cuba (Fidel), lógico era entonces, iniciar inmediatamente el proceso de amarre para asegurar que esa bendición no se escapara, porque quizás sería la última en la que los sueños fantasiosos del barbudo, se podrían realizar. Se formó rápidamente el Comité de  Consolidación de la Revolución y Cuba puso a su disposición sus mejores cerebros, curtidos en la práctica de 50 años de tiranía, para lograr que Venezuela se quedara justo ahí, “al lado de Cuba y sus grandes principios”. Claro, entre Cuba y Venezuela había algunas diferencias, por ejemplo, en Cuba todo fue el producto de una revolución violenta y el país cayo totalmente en manos de ésta, y Venezuela, se conquistaba por medio de una votación democrática (con un fallido golpe de estado, que  hubiera sido lo mejor para sus planes), por lo tanto había que hilar fino para no provocar alguna reacción de la sociedad y de los países del mundo, cuando se dieran cuenta de los planes de Cuba. La orden entonces se dio de que no se podía perder tiempo, había que irlo haciendo con firmeza pero con lentitud, forzada sí, lo que exacerbaba al barbudo, pero tenia fe en que nada malo sucedería. La primera regla que Cuba dispuso fue sobre las Fuerzas Armadas. Había que crear un ejército paralelo y se creó la Guardia Bolivariana, especie de contrabalance para en caso de un intento de golpe. Segundo, era controlar la libertad de prensa. No se podía permitir que la población siguiera teniendo todos esos medios de comunicación, un peligro para los planes, y se dispuso el acosamiento y el encadenamiento de los medios cuando  Chávez quisiera, y así se amarraron a todos, radio y TV. A los periódicos se les controló por el papel que escaseaba a voluntad del Estado. Se creó la KGB criolla y persecución un poco disimulada para crear a la vez, la autocensura junto a la inseguridad ciudadana, en la cual un atentado contra un opositor, podría achacarse a la criminalidad incontrolable. Vinieron los Comités de Defensa de la revolución para el control de la población, en qué hacía, dónde iba, quién venía. Se les llamó “Los Colectivos Motorizados” para evitar sospechas y similitudes.  La producción y el comercio debían regularse al ser instrumentos de un derrocamiento, y  las medidas contra estos crearon así la natural escasez, clave para el programa de racionamiento de los comestibles y el control social, pues cuando el pueblo se preocupa por la comida, no tiene tiempo para conspirar. Ahí estaban las libretas de racionamiento. Se crearon cárceles modelos donde se torturaba y se aislaban los enemigos. La moneda, también había que controlarla y así se hizo, aunque no se dio como se quería con el Sucre natimuerto. Se crearon los Comités de Solidaridad internacional y se comenzó a usar el lenguaje que en Cuba había dado tan buenos resultados, usando la mentira como primer arma, acusar y siempre repetir a los oponentes de fascistas, burgueses, mercenarios, agentes de la CIA y del imperialismo, etc. Se creó Petrocaribe, especie de fuerza económica que movería a los países en la dirección que se les indicara, so pena de perder el petróleo. Estas fueron las medidas más vitales ordenadas por Cuba, algunas calcadas fielmente, otras con variedad y algunas nuevas, pero todas planeadas por Cuba para hacer de Venezuela un país seguro para los planes del barbudo, claro, sin calcular que la reacción del venezolano no iba a ser igual que la del cubano y que nunca aceptarían que les impusieran dócilmente el comunismo como sistema de vida. (Próximo: “Diálogo entre Narcisistas”). ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM.


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