El Dr. Ramón A. Veras es un abogado de gran
reputación, tanto en lo moral como legal, y en consecuencia, es un faro de
orientación a quien se debe mirar para saber hacia dónde ir, pensar o actuar. Hace
unos años a un hijo suyo, en su pueblo natal, le hirieron de muerte en un atentado
que era para matarlo. No lo lograron por algún milagro, pero de todas formas,
quedó traumatizado y muy afectado al perder uno de sus ojos, después de un
largo proceso de atención médica en el país y en el extranjero (en E.U., por
supuesto, ¡ahhh, estos comunistas!) se quedó entre los vivos. Quienes hicieron
el atentado pertenecían al crimen del sicariato y quien ordenó el mismo se dice
fue una persona poderosa que actualmente cumple prisión en una cárcel de allí.
Como es lógico, su dolor familiar no hubiera llegado a los extremos que ha
llegado si no hubiera sido por la burla que ha recibido de la justicia del
país, donde aún se lucha para lograr un fallo definitivo contra los criminales de
su hijo. Y hace unos días el Dr. Veras
ha estado mostrando una foto (con escritos pro Fidel) en que aparece junto a éste
cuando ambos especialmente él, sonreía, altamente emocionado al verse al frente,
levantando la barbilla, saludando a semejante personaje. Siendo el Dr. Veras
una persona buena e inteligente, parece que no se da cuenta lo que significa
esa foto que él con tanto orgullo, muestra en su ventana de Facebook. Pero para
él hay una explicación: El Dr. Veras pertenece a esa parte de la sociedad muy
común en estos tiempos, en el individuo que actúa por maldad o por un estado de
inconsciencia en que no sabe, o no se da cuenta, o no capta, la incoherencia
entre una prédica y la práctica. Si el luchó toda su vida por la libertad de su
pueblo desde las calles y tribunas, si se arriesgó por lograr un estado más
justo y avanzado en su país, si él defendió a cualquiera que considerara
abusado por el poder de turno en el gobierno, si luchó contra los dictadores y
tiranos, ¿cómo es posible que ese mismo Dr. Veras se sienta orgulloso de estar
junto al tirano más inhumano y cruel que han conocido las Américas? Fidel
Castro copió en sus métodos y formas a Trujillo, a Lilís, al Dr. Francia, a
Batista y a todos los tiranos que ha conocido el mundo. Balaguer copió a
Trujillo y cultivó su propio método de tirano y el Dr. Veras combatió a
Trujillo y a Balaguer, ¿cómo entonces él se puede abrazar con Fidel y que la
piel no se caiga derretida si es coherente? ¿Como se puede ser un combatiente
de la libertad y dignidad de un pueblo y negarle a otro pueblo esa misma
libertad? ¿Hay coherencia ahí o pura sinvergüenzada? ¿Puede él voluntariamente
renunciar al inmenso placer de ver su foto con Fidel y que todos sus amigos la vean
y lo aclamen? Si no lo hace, ¿acaso no es el ejemplo perfecto del ciudadano de
una sociedad en que se predica una cosa y se practica otra? ¿Dónde fue su hijo
a curarse? ¡A la ‘cueva’ de los Imperialistas! Y quien hace esto, y vive su
vida dentro de esta actitud, ¿ha perdido o no su calidad moral? ¿Por qué hay
tantos que al ver su foto allí no pierden la oportunidad de alabarlo,
felicitarlo, por ese momento histórico con tal personaje? Y claro, él se infla
como el pez globo, porque es parte de esa sociedad enferma y confusa y que al tener
tan generalizada la corrupción, no distingue ni perdona a sabios de ignorantes.
Entonces, si los criminales que trataron de asesinar a su hijo son el producto
de la sociedad en que él vive y que él apoya, ¿cuál es la diferencia entre éstos
y los matones que tiene Fidel en Cuba desde hace 55 años apaleando a su pueblo,
matándolo, encarcelándolo, y que ahora todos han podido apreciar su gran poder
al extender esa práctica contra los estudiantes de Venezuela? ¿Apoya el Dr.
Veras los crímenes que se cometen en Venezuela contra la libertad y los
estudiantes? ¿Acaso los de allí no son iguales a los matarifes que quisieron
asesinar a su hijo? Si su respuesta es sí, entonces, es innegable que el Dr.
Veras ha estado al lado de los que quisieron asesinar a su hijo durante todo
ese tiempo en que él pretendió que lo defendía. Y lo único que queda es decir
un réquiem por alguien que siendo iluminado, vive en oscuridad e incoherencia,
excusado por la mitad enferma de la sociedad. . (Próximo: “Venezuela aplicó la Regla como ordenó Cuba” ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM.
lunes, 14 de abril de 2014
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