Hay que dar gracias de estar vivo para
ver y gozar esto. No se veía antes, pero ahora sí, por lo que el gozo es a
plenitud, ver cómo los nuevos “demócratas” se desviven corriendo de un lado a
otro, prometiendo como los políticos corruptos, las maravillas que harían si el
pueblo decide a darle su voto y llevarlos a donde quieren, a la presidencia del
país o al congreso. Esos nuevos ‘demócratas’, jamás en sus paraísos de
represión, como en la Cuba sin libertad, donde predomina un solo partido, una
sola voz, de sólo dos hermanos desde hace 56 años, disponiendo con sus hijos,
hijas, sobrinos, hermanos, primos, tíos, yernos, lo que le toca a cada uno sin
votación de nadie, conocían esa práctica allí. Allí decían que ejercían la “democracia
pura” porque la población “votaba”, aunque perdiendo un poquitín de credibilidad
por la exactitud en cómo saldrían los resultados finales: 99.99% para el
comandante y otros 99% para los demás subcomandantes y asociados, todos,
claros, aspirantes a ser elegidos a la asamblea del poder popular. Este sistema
es tan bueno y perfecto que sólo el fuego ardiente lo puede cambiar, no la
votación del pueblo como en la otra democracia. Esta es la práctica que ellos acostumbraban en
su democracia proletaria. Bueno, muchos dominicanos no llegaron más que a saborear
de lejos esa práctica, porque desgraciadamente la vida no les permitió
implantar ese sistema en el país, y al no poder, pues, se convencieron que
debían incrustarse dentro de lo que antes llamaban “mataderos electorales de la
democracia burguesa”, lejos las democráticas al estilo Cuba que ellos adoraban.
Claro, si estuvieran en Cuba con el alma participarían del sistema electoral de
allá, y darían sus vidas por extender a otros países como intentaron
fallidamente para encadenarlo en ese
paraíso, por lo que entonces se han visto obligados hacer lo que tanto gozo
están dando a los que los observan en sus ajetreos electorales que ya no son electoreros.
Claro, hay todavía algunos disidentes que no participan en estos “mataderos” y
se mantienen impolutos, mirando y
criticando las irregularidades del sistema que desprecian. Son unos pocos, pero
de la gran Izquierda son los que participan y los que dan el gran gozo. Se les
ve consultando a personas cualquiera o especialistas, pidiéndole opiniones, en
cómo llevar mejor sus mensajes al pueblo, cómo acercarse a la gente, ser
escuchados, cómo entusiasmarlos para que voten por su partido “que no es del
grupo”, el que traerá progreso, felicidad y justicia, claro, no como su adorado
sistema, porque el malvado imperialismo se lo ha impedido. Y al estar la
maravilla del Internet, Faceebook, Twitter, usan esos vehículos idóneos para
lograr la nueva estrategia e imagen. Cuántas fotos, en todas posiciones,
mensajes calurosos, cuántas promesas. Hasta dicen que participarían en debates
de TV, claro, al estilo del “capitalismo moribundo”, para exponer todas sus filosofías
promesas a los electores, y convencerlos de que les den sus votos. Y por esos
votos hacen como los monos, bailan y payasean, aunque son ‘diferentes, honestos
y democráticos’. Pero hay preguntas que de seguro para algunos de ellos no se
sabe cómo las contestarían a sus electores. Ejemplo, ¿qué moral tienen al alegar
ser diferentes y verlos en estos ajetreos si donde ellos adoran no se permite
lo que hacen? ¿Si tuvieran la oportunidad ya electos, de darle a sus electores
el paraíso del proletaria o el del capitalismo, cuál le darían? ¿Tomarían en
cuenta para esto el derecho que tienen los pueblos a tener libertad o no?
Claro, enfrentados a estas preguntas y a sus respuestas, es que se
complementaría el gran gozo que esos nuevos “demócratas” están dando al país.
Es una pena que este gozo sólo se dé cada 4 años, y también que a pesar de sus
esfuerzos todos juntos no sacarán ni el 1% de la votación total ¡Aleluya, y que
vivan los “nuevos demócratas” que nos hacen gozar tanto! ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM
(#386).
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