El es uno de los
negadores de la libertad que quiere ir en estas elecciones 2016 al Congreso a
cambiar al país con sus “sanas ideas”. Y a diferencia de otros, no se le ve ni
oye buscando al público para conquistar sus corazones. Quizás piensa que como
ya fue miembro del gobierno de aquel campesino que no sabía mucho de escribir
ni leer, pero sí de marrullería, él no tiene esa necesidad de salir a la calle a conquistar votos. “!Que
me los ponga el Partido!” parece exclamar, creyéndose superior a los demás negadores
de libertades que sí se les ve ‘fajaos’ cortejando el voto de aquéllos que en
otras circunstancias estarían en la cárcel, fusilados o en el exilio porque
siguen los instintos del tirano de una islita del Caribe. Y entre sus cosas
llamativas sobresale una, que tiene como norte desollar todo lo que huela a
Leonel o Danilo y a la vez, ignorar todo lo que apeste de su grupo que lo está
llevando a ese Congreso. Y no es que se critique que critique a esos personajes
y su grupo, pero sí es triste ver a un futuro congresista ser tan parcializado
y mezquino, pues viniendo de quien pretenda hacer el oficio de crítico debe
serlo para todos, tanto los de su bando como los del otro. No se puede
pretender tener delincuentes preferidos y no preferidos, y eso es lo que él ha venido
demostrando desde hace años, pero ahora como quiere revestirse de la “honorabilidad”
del congresista, esa postura se le hace más aborrecible. De los primeros, todos
saben que allí lo que reina es la corrupción más indigna que el país ha
conocido y que es denunciada y repudiada por los nativos y los extranjeros.
Pero de su grupo, con decir que desde allí fue que salió parido, de sus entrañas,
ese grupo de Leonel y Medina, se dice todo. Ese partido del que él fue
inspirador de la Cultura, fue la madre, padre, maestro de las clases de
corrupción que hoy se conocen, porque allí se practicó en toda forma y extensión,
y naturalmente, fueron copiadas por los últimos mencionados. Y sólo con mencionar
lo que hizo el campesino ese con su pretensión de Reelección y las
consecuencias, sólo con esto, el aspirante a congresista debía vomitar, claro,
si lo guiara la moral. Pero que se sepa, ese aspirante nunca, jamás, never, ha escrito nada en contra
de uno solo de los de su grupo de corruptos y ladrones, y sólo contra Leonel y
Medina. ¿Es eso una muestra de un futuro legislador honesto? Y para confirmar
la calidad moral del futuro legislador en estos días hemos tenido la
oportunidad otra vez de leer (HOY 28.4.16) un trabajo donde envuelve a Medina y
su intención de perpetuarse en el poder, tomando como muestra a otro ejemplar
reeleccionista y dictador. Critica que Medina es lo más malo de la isla, lo
peor, que imita a Teodoro Obiang, “presidente reeleccionista y “casi-dictador”
de Guinea Ecuatorial, quien acaba de ganar las elecciones con el 98% de los
votos.”. Y alrededor de este personaje él se embarca para mostrar el parecido
entre Medina y Obiang (¡pero jamás con Fidel!) en todas las marrullerías dictatoriales
y reelecciones. Y el autor queda tan impresionado por el Presidente de Guinea
que menciona su nombre once veces, 11, sí, once veces, y lo que más sobresale es
ese 98% con él que había ganado las últimas elecciones. Y es aquí entonces en
donde al escritor se les caen los pantaloncillos, si los tiene, al quedar en
pelota, porque, ¿por qué este pretendiente legislador tuvo que irse tan lejos
como Guinea en África a buscar a un tirano famoso en reelecciones con
abrumadora mayoría sobre los 98% si aquí, cerquita, en el Caribe lo hay y con
mejor record? Ahhh, la razón es la misma
del porqué él no ataca ni critica como
todo critico con moral, a todo el que deba ser criticado por lo mal hecho como
es con sus amigos del Partido, los que los llevan al Congreso, el del campesino.
¿Y por qué, para el casi legislador, comparar y atacar a Obiang, su 98% de
votación y 36 años de dictadura y no compararlo con Fidel, su 99.9% y sus 56
años de ‘reeleccion’? Ahh, pero para hacerlo hay que tener vergüenza y honestidad, y
parece que el aspirante aún no las tiene porque tiene sus reeleccionistas y
dictadores preferidos, con el temor fundado de decir “Fidel” entre esos. Pobre país, si se le agrega otro
legislador como éste, si con los que tiene, ya apestan.
ANTICRITICA.BLOGSPOT.COM (#387)
sábado, 30 de abril de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario