En un pedazo de una isla del Caribe, se está dando el caso escandaloso de que los machos hombres, descargan sus furias sobre las pobres mujeres que casi siempre terminan perdiendo sus vidas y las de sus hijos. Un tiro a ella, otro a él, el puñal, el fuego o la tortura, son los instrumentos. En el año 2010 se rompieron todos los récords del país y del mundo, quizás con excepción de los hermanos musulmanes que las consideran como “cosas” sin que muchas féminas se den por enteradas (como aquella Pierre de falsa nacionalidad). En el 2011 la mortandad mujeril pasó de lo escandaloso a lo súper preocupante, mientras las autoridades no dan con el porqué ni tampoco el evitarlo. Para ayudar en algo, exponemos algunas reflexiones del porqué del asunto. Se sabe que el individuo macho allí no está muy alejado del árbol y la caverna (el rabo lo esconde) y por lo tanto, su consorte adolece del mismo defecto, lo que al entrar a la era de la tecnología, la liberación y la igualdad, esas consortes han pretendido salirse de la cueva con más velocidad que los machos, por lo que surgen como cinco razones para explicar el fenómeno. La primera es ver la descomposición moral del Estado y sus principales autoridades, que por obtener todo no se detienen ante nada y sin escrúpulo. Esto lleva al primer empujón hacia el feminicidio, pues con el dinero y la inmoralidad se aumenta la cantidad de mujeres de que se puede disponer y de deshacernos de las que entonces nos perturben. Es un gran modelo a imitar por los machorros. Dos, es que ahora las mujeres con la nueva ley de la manutención forzada de los hijos empuja a los machos, al llevarlos a los Tribunales, a reducir su salario y fiestas, y si hay separación, pierde su hogar, sus hijos y a su mujer y se queda en la nada, lo que frente al posible femicidio le sabe como un alivio y venganza. Tercero, con el virus del Sida, los hombres se sienten con mucho temor a perder sus consortes, pues gran parte al cometer el hecho alegan que “ella no se quiso reconciliar con él,”, lo que puede indicar el temor que tiene el macho a meter su pene en otra vagina insegura que contenga el virus y ante la pérdida de la seguridad, opta por la acción violenta. El quiere su “hoyo” seguro, ella lo sabe y lo explota y surge la explosión. Cuarto, las mujeres, al estar conscientes de la amplitud de sus derechos, exige más libertad e igualdad y el hombre latino aún no puede admitirlo, por lo que se presenta el conflicto de la insubordinación contra el poder establecido y la obligación de reafirmar ese poder por medio de la violencia. Esta concepción de la mujer se ha visto muy claramente en sus actividades nuevas, de ser partícipes de asaltos, asesinatos, de asociación de malhechores. La prensa trae frecuentemente actos en la que ellas son parte importante, por ejemplo, cuando han matado a taxistas, asaltan y matan extranjeros, roban en casas o tiendas habitadas, casi siempre asociadas a los machos. Quinto, porque si el macho está aún cerca de la caverna, ellas lógicamente lo están y en consecuencia, actúan como el propio macho en la proporción que por su condición se lo permite, resultando en ese caso el choque de habitantes bisexuales cavernarios, en la que la peor parte casi siempre la llevan ellas. Si no juzgue este caso verídico: una fémina, que amenaza a un hombre en la calle y más tarde va a su casa a amenazarlo otra vez. ¿Razón?: querella del hombre por alguna violación de ella. Pero ella no se para ahí. También se va al negocio de un potencial competidor y hace otra amenaza. Llevada a la Fiscalía, allí sólo le dan advertencia. ¿Qué premio merece una mujer así? ¿Palabritas? ¿Cuántas no andan por ahí, iguales o peor que ésta? ¿Debe caer toda la culpa sólo en el macho ante los feminicidios? Como se podría deducir, el fenómeno es parte del avance de la sociedad, la degeneración de Estado, el salvajismo y la influencia de la tecnología, por lo tanto, su solución deberá tener múltiples facetas con el repartimiento de la culpabilidad debida y compartida entre el macho y la hembra que aún se revuelcan en sus cavernas. ANTICRITICA. Blogspot.com

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